Justos Por Pecadores, Una Novela Sobre El Opus Dei

junio 13, 2008

Portada de la novela de Fernando quiroz «Justos por pecadores»

“Justos por pecadores” de Fernando Quiroz, Finalista Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casamérica 2008

Fernando Quiroz (Colombia, 1964) ha sido editor cultural y columnista del diario El Tiempo y ha estado vinculado a las revistas Cambio, Semana, Gatopardo y Soho. En 1993 publicó El reino que estaba para mí. Conversaciones con Álvaro Mutis. Entre 2000 y 2001 fue corresponsal de Gatopardo en Buenos Aires. En 2002 Planeta publicó su primera novela, En esas andaba cuando la vi. En 2006 apareció Esto huele mal con el sello de Seix Barral, novela que cuenta con varias ediciones y que en 2007 fue llevada al cine. Una novela escalofriante contada con veracidad y sencillez De todos es conocido que el Opus Dei es una congregación poderosa y opaca, y ambos hechos propician su impunidad. Fernando Quiroz se educó en un colegio del Opus y allí conoció a fondo los métodos de captación de la congregación. Cuando el propio Quiroz decidió salir de la orden, cuenta que uno de los miembros le encerró en una habitación y le dijo: “Así que piensas salirte del Opus Dei. Pues que no te vaya a pasar lo de Pepe González, que por salirse le dio cáncer y su familia está en la quiebra”.

Sobre la novela.

1 — Nuestras puntualizaciones:

El autor emplea la palabra impropia Congregación para referirse al Opus Dei, quizás para hacernos ver que se parece más a una institución de religiosos que a un grupo de fieles corrientes.

Por otra parte, nos parece que la novela tiene un final muy abrupto, que se podría haber continuado sin perder intensidad y valor hasta alcanzar, sin mucha dificultad, el doble de sus páginas.

Otro aspecto que nos extraña es el hecho de contener algunos pequeños errores impropios de alguien que conoce tan bien el Opus Dei y únicamente justificados por la falta de las relecturas precisas. Ejemplo: en la página 91 dice: Nos reímos de los retratos de sus padres y de sus hermanas [de Escrivá], que adornaban todas las casas de la Congregación, como si fueran nuestros propios abuelos y tías. Cuando Escrivá sólo tenía un hermano y una hermana, y de ellos sólo se expone la foto de su hermana, puesto que se distanció de su hermano Santiago cuando se casó con una mujer que no le gustaba al Fundador del Opus Dei.

Por lo dicho en los dos párrafos anteriores, tenemos la impresión de que el autor acabó la novela de forma precipitada, quizás para poder presentarla al concurso en el que resultó finalista.

2 — Por lo demás, suscribimos los siguientes comentarios y opiniones:

La larga batalla de un hombre por recuperar su libertad.

‘Justos por pecadores’ narra la historia de Vicente Robledo, quien cruza la puerta del Opus donde vive desde hace once años y echa a correr, no imagina que vaya a ser una escapada definitiva. Vicente lleva tiempo inquieto, deprimido, y la medicación que le ha recetado el psiquiatra no hace más que empeorarlo. Sus intentos por dejar el tratamiento han sido rechazados por sus superiores que lo vigilan constantemente.

Vicente sabe, porque él ha ayudado en ocasiones a archivarlos, que existe un expediente de cada hermano del grupo en el que se incluyen todos sus datos personales. Así, decide buscar el suyo y leer el informe médico que explique su estado. Pero cuando una noche consigue entrar en el archivo descubre mucho más de lo que buscaba.

El informe médico afirma que con aquel medicamento el paciente será sumiso y maleable y recomienda que si se muestra reacio a tomar la medicación la incorporen a la comida sin que él lo sepa. Pero lo más importante para Vicente es encontrar una carta de su padre en la que manifiesta el deseo de ver a su hijo por última vez. Está enfermo de cáncer y no espera vivir mucho más.

Al leer la carta que le han ocultado, Vicente siente todo el dolor que no sintió cuando abandonó a sus padres para siempre, ni cuando murió su madre sin que le dejaran despedirse de ella. Algo se rompe en su interior y en lugar de enfrentarse a sus superiores, consigue contactar a Eduardo, el único amigo que hizo en el Opus y que abandonó la secta años atrás. Y ese es solo el comienzo de esta apasionante historia.

En el Opus Dei está el futuro de la Iglesia. Todo está arreglado para que, cuando muera Benedicto XVI (y ojala eso ocurra lo antes posible), el pontificado quede en cabeza de la Congregación. Las fichas están jugadas. Y si a última hora algo falla, lo tenemos todo listo para crear nuestra propia Iglesia, soberana y poderosa. ¿Te imaginas el mundo rendido a nuestros pies?”.

Así pues, aunque ésta no es una novela autobiográfica, el autor posee los conocimientos y la experiencia personal para hablar de un tema que, sin duda, levantará polémica. Esta historia trata, fundamentalmente, de la conciencia, de la libertad del ser humano y del enfrentamiento con uno mismo para conseguir esa libertad arrebatada. Justos por pecadores es casi una novela negra donde será la propia víctima quien vaya poco a poco descubriendo a su verdugo, un verdugo en la sombra, sutil y pertinaz, un verdugo que utiliza el arma más peligrosa y más poderosa: la propia complicidad de su víctima.

Quiroz nos muestra un mundo atemporal y siniestro, anormal al estar fuera de la realidad. Un mundo en el que la mujer es para los hombres sinónimo de pecado y en el que el hombre es para las mujeres el mismo demonio. En el que la conciencia no es algo personal sino un elemento siempre supervisado por los otros. Un mundo en el que el castigo físico auto infligido se utiliza como inhibidor y sustituto del deseo sexual. Vicente debe sostener una lucha moral contra los preceptos que le han sido inculcados a fuego desde los vulnerables años de la adolescencia; tendrá que desintoxicarse de todo ello sabiendo que si vuelve le espera la censura, los insultos, las amenazas, las maldiciones y los castigos.

Una novela contada con sencillez y cercanía. Un relato escalofriante en el que el lector asiste al auténtico renacimiento de una persona anulada por preceptos y teorías inconcebibles.

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3 — Para quienes tras leerlo les parezca exagerado lo que se cuenta, les recomendamos consultar los siguientes testimonios:

  1. Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho. Iván de Exopus.
  2. La persecución y secuestro de María del Carmen Tapia descritos en su libro Tras el Umbrlal.
  3. Psiquiatras Para Perseverar. Minerva.