Antonio Sanchez Camara, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?

marzo 15, 2010

portada.jpg

Encuesta realizada entre 1970 y 1974

ANTONIO SANCHEZ­ CAMARA. Coronel de Infantería Dip. Ing. Geógrafo Militar. Madrid.

Lee el resto de esta entrada »


Los Libros Prohibidos Por El Opus Dei

marzo 14, 2010

451

El título de este post puede resultar engañoso: no estamos hablando de libros prohibidos per se, sino más bien de libros que han de ser leídos sólo bajo supervisión y/o con permiso de la autoridad superior (a excepción de los que pertenecen al nivel máximo de precaución). El Opus Dei califica los libros según seis categorías:

1 – Libros que pueden leer todos, incluso niños.

2 – Lectura en general recomendable aunque requiere un poco de formación.

3 – Los pueden leer quienes tengan formación (puede haber escenas o comentarios “inconvenientes”). Se necesita permiso del director espiritual.

4 – Los pueden leer quienes tengan formación y necesidad de leerlos. Se necesita permiso del director espiritual.

5 – No se pueden leer, salvo con un permiso especial de la delegación.

6 Lectura prohibida. Para leerlos se necesita permiso del Padre (Prelado).

En las bibliotecas dependientes de la Obra los libros pertenecen, casi en su totalidad, a los grupos 1 y 2. Ejemplos de estos grupos serían la obra completa de J. R. R. Tolkien, los hermanos Grimm o Agatha Christie, así como la mayor parte de los libros de Arthur Conan Doyle (exceptuando Los refugiados y La gran sombra). Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, pertenece por cierto al grupo 2, toda una paradoja para un libro que habla sobre lo que habla. No deben de haberlo leído.

En el grupo 3, libros que para ser consultados y leídos necesitarían del “permiso del director espiritual”, estarían, entre otros, muchas de las mejores novelas de Delibes, El Aleph (una de las obras más universales del autor argentino Jorge Luis Borges) o, sorprendentemente, la popular novela anónima El peregrino ruso, un clásico de la espiritualidad de nuestro tiempo.

Con el nivel 4 ya entramos en palabras mayores: ya no estamos hablando tan sólo de tener que pedir permiso al director espiritual o de tener formación: además hay que tener necesidad de leerlos. Me pregunto cómo se puede demostrar semejante cosa. Pero no está de más saber que, para leer libros como Frankestein desencadenado (de Brian Aldiss), la antología poética de Vicente Aleixandre, Cañas y barro (de Blasco ibañez), El canon occidental (de Harold Bloom), El laberinto español (de Gerald Brenan), RUR (de Karel Capek), 2001 (de Arthur C. Clarke) o El club Dumas y La piel del tambor (ambas de Arturo Pérez Reverte), los miembros de la Obra habrán de cumplir esos requisitos. Incomprensible (si es que algo de todo esto tiene el más mínimo sentido) lo de la obra de Harold Bloom: yo habría creado para ella un nivel 7 como mínimo.

En el quinto nivel nos encontramos con obras muy diversas, como por ejemplo La casa de los espíritus (de Isabel Allende), El árbol de la ciencia (de Pío Baroja)… y Fundación (de Isaac Asimov). El que haya pensado que esta novela del autor estadounidense de origen ruso era totalmente inocente se equivoca, por lo visto. ¿Está la psicohistoria en conflicto directo con Dios o con los prelados correspondientes?

Almuerzo desnudo

Y ya llegados al sexto y último nivel, el de los libros “prohibidos” (estoy utilizando su terminología, desde luego), podemos mencionar, entre muchísimos otros, el Manual de Economía Política (publicado por la Academia de Ciencias de la URSS), obras de Rafael Alberti como pueden ser Coplas de Juan Panadero o Lo que canté y dije de Picasso, la humorada Cómo acabar de una vez por todas con la cultura (de Woody Allen), los Textos escogidos de Salvador Allende, obras de Isabel Allende como Cuentos de Eva Luna o De amor y de sombra, el Curso de puericultura de Cuper, La negritud (de Luis María Ansón), El cuento de la criada (de Margaret Atwood), Las flores del mal (de Baudelaire), el Manifiesto del surrealismo (de André Breton), el Decamerón, La naranja mecánica (de Anthony Burgess), el Tratado de la regalía de amortización (de Pedro Campomanes), La colmena (de Cela), La ilustración gráfica del siglo XIX (de Valeriano Bozal), Rey Jesús (de Robert Graves), buena parte de la obra de Cortázar, y las obras casi completas de Fernando Arrabal, Clive Barker, Mario Benedetti, William S. Burroughs, José Caballero Bonald, Santiago Carrillo, Ricardo de la Cierva, Paulo Coelho, Auguste Comte, Bertolt Brecht y Bukowski, entre muchos otros.

Me siento muy orgulloso de haber leído algo de casi todos ellos. Incluso de De la Cierva.

FUENTE: LECTURALIAexopus.jpg


Jose Antonio San Martin Paramo, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?

marzo 8, 2010

portada.jpg

Encuesta realizada entre 1970 y 1974

JOSE ANTONIO SAN MARTIN PARAMO. Abogado. Barcelona.

Dicho interrogante, en mi caso, se plantea con ma­yor claridad, formulándolo en el sentido de pregun­tarme por qué nunca he llegado a sentir verdadero in­terés por pertenecer al Opus Dei. Y creo que esta ac­titud de voluntario distanciamiento obedece a tres ti­pos de motivaciones: ambientales, espirituales y políti­cas, respectivamente.

Lee el resto de esta entrada »


La Teología del Opus Dei

marzo 8, 2010

Raimundo Panikkar

—oOo—

I

Lo que sigue es un fragmento de una carta que Raimundo Panikkar le envía a Alberto Moncada, publicada en su libro Historia Oral del Opus Dei:

Toda organización que se llame cristiana se referirá, evidentemente, al Nuevo Testamento como a un punto de referencia normativo. Pero lo “teológico” se manifiesta:

a) Por la selección de los textos.

b) Por la interpretación de los mismos.

c) Por su traducción en la praxis.

No basta por ejemplo citar muchos textos sobre el amor si luego se interpretan como amor a la verdad y aun al bien por encima de las personas y aun las colectividades. No es suficiente hablar de “ágape” si luego se traduce en espíritu de cruzada. Este estudio teológico sobre el Opus Dei creo que está aún por hacer, a pesar de algunos ensayos sobre Camino. Finalmente, no hay teología fuera de contexto. Y el contexto hispánico de los años 30 así como de los años 40 colorean fuertemente la interpretación que el Opus Dei hace de sí mismo y del hecho cristiano.

Lee el resto de esta entrada »


Ilusiones y Decepciones con el Opus Dei, Francisco José de Saralegui

marzo 8, 2010

Pablo VI y Escrivá

Yo pedí la admisión en el Opus Dei en 1953 -cuenta Saralegui- con mi carrera de Derecho ya terminada. Lo hice porque me pareció que, en aquellos años, la Obra representaba una renovación del catolicismo tradicional, abierta, progresiva y libre; menos clerical y más esperanzada.

Lee el resto de esta entrada »


Alejandro Rojas-Marcos de la Viesca, ¿Por Qué No Es Usted Del Opus Dei?

febrero 26, 2010

portada.jpg

Encuesta realizada entre 1970 y 1974

ALEJANDRO ROJAS-MARCOS DE LA VIESCA Abogado. Sevilla

Me planteo la cuestión de dos planos: el religioso y el político. Pero esta distinción la hago sólo a efectos expositivos, no porque crea que son dos realidades la entidad religiosa Opus Dei y el grupo sociopolítico que la opinión pública conoce con este nombre. Son dos perspectivas inseparables de un mismo fenómeno so­ciológico. Habría que plantearse hasta qué punto am­bas perspectivas no están unidas por una relación cau­sa-efecto. No entro en si es o no moralmente real la unidad religioso-política del Opus, pero desde luego sí lo es sociológicamente, es decir, real en sus consecuen­cias.

Lee el resto de esta entrada »


Opus Dei, Iglesia, Religiones y Dios

febrero 17, 2010

Iván de ExOpus

Desde que naces observas como tanto tu familia como el entorno social en el que vives dan por absolutamente cierto que la única manera posible de servir a Dios es en la Iglesia Vaticana y, ¿cómo no te vas a fiar de quienes sabes que quieren lo mejor para ti, y que de hecho ellos mismos viven?

Lee el resto de esta entrada »