¿Cómo Es Posible Que Gente Con inteligencia Y Un Nivel Cultural Medio Alto Acepte La Esclavitud De Una Secta?

junio 2, 2007

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Iván de ExOpus

(Asies me hace la pregunta que da título a esta entrada: ¿Cómo Es Posible Que Gente Con inteligencia Y Un Nivel Cultural Medio Alto Acepte La Esclavitud De Una Secta? A la que paso a contestar a continuación.)

Asies, la respuesta a tu pregunta no es sencilla, ocupa muchos tratados sobre psicología de los grupos sectarios. De ellos te recomiendo “Combatiendo El Control Mental De Las Sectas” de Steven Hassan, que a mí me ayudó mucho.

Te lo intentaré explicar en pocas palabras.

Para elegir necesitamos libertad de pensamiento, de sentimientos, de conducta, de información, un grado de holgura económica y disponer de tiempo (para recapacitar en las elecciones y para vivirlas).

Nadie puede amar lo que no conoce, por lo que si no se nos permite pensar en México o recibir información sobre él, es imposible que lo elijamos como lugar de vacaciones; si alguien nos carga de sentimientos negativos (contándonos las penalidades que sufren los que van allí o sólo lo malo de México, etc.) le rechazaremos como sitio para viajar; si personas ajenas nos programan las vacaciones para ir a otro lugar, eso nos impedirá ir a México; si carecemos del dinero para el pasaje y la estancia, tampoco podremos marchar…

Pues en las sectas hacen eso mismo: controlan los pensamientos, los sentimientos, la conducta, la información, la economía y todo el tiempo del sujeto para que solamente vea como bueno y le sea posible realizar lo que el grupo le manda, y malo e irrealizable todo lo que le pueda apartar de él. De esa manera la persona carece de elementos de juicio y posibilidades de acción para escoger algo ajeno a la secta; además se produce el efecto curioso de que la persona se vivencia como libre, que escoge con libertad tanto su pertenencia al grupo como lo que allí le mandan, cuando en realidad vive en un estado de total esclavitud, puesto que sus elecciones sólo se pueden corresponder con alguna de las limitadas posibilidades que los superiores le presentan. Como este mecanismo de control de la secta es desconocido para el sujeto que lo padece se da la paradoja de que es su esclavo, pero él se siente totalmente libre tanto de estar allí como de pensar, sentir y actuar como ellos.

En una secta todos son a la vez presos del grupo y carceleros de los demás.

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Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho (I)

mayo 1, 2007

Ivan de ExOpus

Hay veces que se narra mejor una historia insinuando que mostrando, con administrados silencios que con largos discursos. Esto ocurre con el siguiente fragmento del testimonio que nos ha dejado Antonio Pérez Tenessa sobre su salida del Opus Dei. Aunque nada de él tiene desperdicio, me he permitido subrayar algunas partes.

«Siempre me quise marchar; lo saben ellos. Me opuse a la ordenación [de sacerdote] hasta donde pude (le consta a Pedro Casciaro, que era entonces secretario general), pero todo fue inútil. Salirse de la Obra era poco menos que imposible y no me parecía correcto hacerlo mientras ocupaba puestos de dirección. Cuando ya no los tuve, me fui, de mala manera, huyendo como un malhechor, con lo que llevaba puesto. Pero no había otra salida. Yo sabía la triste suerte que me esperaba en Roma si me hubiera retrasado 24 horas en escapar. Cuando me vi libre, respiré, empecé a sentirme persona, di gracias a Dios y se las sigo dando» (No hablaré mal de la Obra. Antonio Pérez Tenessa).

En relatos como el anterior nuestra imaginación rellena los vacíos… y es espeluznante la historia que entonces se nos representa.

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Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho (II)

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El Opus Dei Incluido En Estudios Sobre Sectas Destructivas

abril 29, 2007

Estimado Iván:

Te envío esto por si quieres ponerlo en el Blog, me parece interesante. Lo he hecho fundiendo dos artículos de Opus Libros.

Un saludo.

Luís

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El Opus Dei Incluido En Estudios Sobre Sectas Destructivas:

Estudio sobre Sectas Destructivas y Grupos de Riesgo elaborado por Eloy Rodríguez.

Investigación Clínica sobre la influencia negativa de las Sectas religiosas destructivas en la sexualidad de sus ex adeptos, por Eloy Rodríguez. XIII CONGRESO MUNDIAL DE SEXOLOGÍA. Valencia, España, 25-29 Junio l997.

En ambos, el autor considera al Opus Dei como secta destructiva de Grado B.

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Colegio Oficial de Psicólogos de Santa Cruz de Tenerife

SECTAS DESTRUCTIVAS Y GRUPOS DE RIESGO

Eloy Rodríguez-Valdés

Psicólogo-Sexólogo

Características, Funcionamiento Y Consecuencias Psicosociales Del Fenómeno Sectario.

[…]

Existen una serie de CARACTERÍSTICAS que definen y diferencian a una Secta Destructiva de cualquier otro grupo social que por su ideología, funcionamiento o estructura no tiene que ver absolutamente nada con dichas sectas destructivas. Entre las características que perfectamente definen a una Secta Destructiva estarían al menos, entre otras, las dieciséis siguientes:

1. Dañan psíquicamente a sus adeptos (lavado de cerebro = modificación del pensamiento).

2. Su único y principal fin es el DINERO (son auténticas “máquinas” de hacer dinero).

3. Es por ello, que para captar adeptos, se enmascaran o encubren bajo una fachada religiosa, socio-religiosa, cultural, de supuesta rehabilitación a toxicómanos, etc. Fachada (y contenido) que no les importa lo más mínimo. Es simplemente la “tapadera” para captar adeptos.

4. Acaban suprimiendo las libertades individuales y el derecho a la intimidad de los adeptos.

5. Reducen a niveles mínimos o nulos la voluntad y el razonamiento de éstos.

6. Manipulan y alteran brutalmente las emociones de sus adeptos.

7. Es un grupo con una estructura teocrática, vertical y totalitaria, en donde la palabra del dirigente (o dirigentes) es dogma de fe y lo único que cuenta y a lo que se debe obedecer.

8. Son grupos dirigidos, mayormente, por líderes carismáticos y “mesiánicos” (muchas de las veces son auténticos psicópatas).

9. Suele darse una auténtica manipulación de la sexualidad, bien por defecto (mayormente) como por exceso.

10. Son grupos con un fuerte rechazo a la sociedad e instituciones, aunque se valen de ellas.

11. Sus principales actividades suelen ser el proselitismo, la recolección u obtención de dinero (de múltiples maneras), la impartición de cursillos, charlas, conferencias, etc., la venta de productos, la supuesta resolución de problemas personales, la ayuda a marginados, etc.

12. Exigen al adepto una entrega y dedicación parcial o total al grupo.

13. Son grupos que acaban consiguiendo la ruptura del adepto con sus vínculos familiares, de pareja, sexuales, amistosos, sociales, de ocio, de trabajo, etc.

14. Son grupos que, bajo presión y manipulación psicológica al adepto, consiguen que éste acabe dando al grupo sectario (es decir, al líder) una parte o la totalidad de su patrimonio económico (dinero, sueldo, bienes, diezmo, propiedades, herencias, etc.).

15. Muchos de estos grupos suelen vivir en comunidades cerradas, o si no en total dependencia por parte del adepto al mismo.

16. Ocasionan a sus adeptos, en mayor o menor intensidad, una serie de perjuicios y trastornos psicológicos, muchos de ellos muy graves, sin olvidar tampoco los físicos.

Respecto al GRADO DE PELIGROSIDAD de las Sectas Destructivas, éstas se suelen clasificar en función del daño que pueden hacer no sólo, aunque fundamentalmente al adepto, sino también a la sociedad. Este daño que las Sectas Destructivas hacen a sus adeptos se agrupa en tres categorías: Daño psicológico, daño económico y daño físico.

En base a esto, la peligrosidad de las sectas se clasificaría en cuatro niveles o grados, de menor a mayor peligrosidad. Estos serían los siguientes:

Grado A: Son aquellos grupos o sectas (no destructivas) que no dañan ni psíquica, ni física, ni económicamente a sus adeptos. Son las menos numerosas.

Grado B: Son aquellas sectas que ocasionan daños económicos, físicos y psíquicos a sus miembros y, además, muchas de ellas utilizan dietas alimentarías y tratamientos específicos nada aconsejables. En este grupo estaría, entre otras muchas, Sectas Destructivas tales como: Ágora, Ananda Marga, Arco Iris (Tierra Nueva), CEIS, Iglesia Adventista del Séptimo día, Partido Humanista (La Comunidad, Verdes Ecologistas), Opus Dei, Testigos de Jehová, etc.

Grado C: Serían todas aquellas Sectas Destructivas, que aparte de tener las características del grado B, añaden otras que tienen relación con la violencia física, la prostitución obligatoria, la fabricación/venta de armas y la venta de bebés. Entre otras muchas, cabría destacar las siguientes: Centro de la Luz Divina, Iglesia de la Cienciología (Dianóstico, Narconón,Crirninón), Iglesia de la Unificación o Secta Moon, Niñosde Dios (La Familia, Familia del Amor, Misioneros Cristianos), Hare Kríshna, Nueva Acrópolis, etc.

Grado D: aquí estarían incluidas todas aquellas sectas o grupos destructivos que además de tener características de los grados B y C, pueden llegar a abarcar el extremo máximo de violencia, degradación y daño. Sin embargo, aquí se podrían hacer dos subgrupos: Por una parte estarían las sectas Diabólicas o Satánicas, por su posible relación con ritos diabólicos, satánicos y sacrificios humanos y, por otra parte estarían, las que sin ser sectas Satánicas pueden llegar a utilizar la violencia y el asesinato al máximo. Ejemplos de ambos tipos serían, entre otras muchas y respecto al primer grupo, sectas tales como: Bambini di Satana, lerudole di Ishtar (satánico-feminista), La Familia (de Charles Manson), Satori, Las Hermanas del Halo de Belcebú, etc. Mientras del segundo grupo se pueden mencionar algunas, tales como: Templo del Pueblo, Orden del Templo Solar, Misión Israelita del Nuevo Pacto Universal, La Verdad Suprema, Park Soon Ja, Secta del pastor evangélico Ramón Morales, etc.

“la injuria contra una persona puede serlo también contra Dios y contra la Iglesia, y entonces uno mismo debe ejercitar su propia venganza…” Sto. Tomás de Aquino, Summa Theologica, II-II, q. 108, a. 1, ad 2.

NOTA DE IVÁN: La cita anterior forma parte del envío hecho por Luís.

Aunque según esas palabras de Sto. Tomás estaríamos en nuestro derecho de vengarnos, quiero aclarar que en esta Web no se pretende ejercer venganza alguna contra el Opus Dei.

El contenido de este Blog versa sobre realidades objetivas del Opus Dei certificadas por los testimonios de quienes las han experimentado, por las publicaciones oficiales de la Prelatura, y en mucha ocasiones por los Documentos Internos del Opus Dei, que por fin están saliendo a la luz tras haber sido celosamente escondidos de las miradas ajenas durante muchos años.

Si tales verdades sobre el Opus Dei le dañan, no es por culpa de quienes las hacemos públicas sino de él, único responsable de sus malas conductas institucionales.

Y sí como consecuencia de ese perjuicio que el Opus Dei se infringe a sí mismo resulta dañada la imagen de cualquier otra persona o institución por ser ellos quienes han hecho o hacen posible que el Opus Dei ocupe el lugar privilegiado que ostenta; tampoco es por culpa de quienes lo denunciamos, sino también por el perjuicio que les infringen las malas actuaciones del Opus Dei.

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Los Ocho Criterios De Lifton Sobre El Control Mental

abril 9, 2007

Rober J. Lifton & Steven Hassan

El siguiente extracto del libro de Rober J. Lifton titulado The Future of Inmortality and Other Essays for a Nuclear Age (“El futuro de la inmortalidad y otros ensayos para una era nuclear”) (Nueva York, Basic Books, 1987), es una amplia explicación de los ocho criterios que establece Lifton para definir el control mental. A pesar de que en el texto se los menciona entrecomillados, a continuación incluyo una lista para facilitar su identificación:

1. «milieu control»

2. «manipulación mística» (o «espontaneidad planeada»)

3. «exigencia de pureza»

4. «culto a la confesión»

5. «sacralización de la ciencia»

6. «la carga del lenguaje»

7. «doctrina sobre la persona»

8. «dispensación de la existencia»

El ensayo del que ha sido tomada esta selección se titula: «Sectas: el totalismo religioso y las libertades civiles». En el mismo, Lifton enmarca sus comentarios en relación a lo que él llama el «totalismo ideológico», o el entorno en el cual los chinos practicaban la modificación del pensamiento, tal y como él lo conoció a partir de la guerra de Corea.

El totalismo ideológico

La fenomenología que utilicé cuando escribí sobre el totalismo ideológico todavía me resulta útil, a pesar de que escribí aquel libro en 1960. La primera característica es el «milieu control», que consiste esencialmente en el control de la comunicación dentro de un entorno. Si el control es muy intenso, se convierte en un control internalizado, un intento para dominar la comunicación interior del individuo. Esto no se puede conseguir jamás de forma total, pero se puede llegar muy lejos. Es lo que a veces se llama «la visión del ojo de Dios» o la convicción de que la realidad es una posesión exclusiva del grupo. Resulta evidente que este tipo de proceso crea conflictos con respecto a la autonomía del individuo; si se busca o se consigue en un entorno semejante, la autonomía se convierte en una amenaza al «milieu control». El «milieu control», dentro de las sectas, tiende a ser mantenido y expresado de diversas maneras: el proceso del grupo, el aislamiento de las otras personas, la presión psicológica, la distancia geográfica o no disponibilidad de transporte y, algunas veces, la presión física. A menudo, hay una secuencia de acontecimientos, tales como seminarios, conferencias y reuniones de grupo, que cada vez son más intensas y más aisladas, haciendo extremadamente difícil, tanto física como psicológicamente, que uno pueda abandonar la secta.

Estas sectas difieren de los patrones del totalismo en otras sociedades. Por ejemplo, los centros de reformas que se utilizaban en China estaban, más o menos, de acuerdo con el ethos de la sociedad tal como evolucionaba en aquel momento y, por lo tanto, cuando uno se marchaba o entraba y salía de esos centros, además encontraba un reforzamiento en el entorno. Las sectas, en cambio, tienden a convertirse en islas de totalismo dentro de una sociedad más grande que, en su conjunto, se opone a estas islas. Esta situación puede crear una dinámica propia, y, en tanto que se debe mantener el «milieu control», los requerimientos se magnifican por esa situación estructural. Los líderes de las sectas a menudo deben profundizar su control y manipular el entorno de forma sistemática y, algunas veces, con mayor intensidad, para poder mantener la isla de totalismo dentro del mundo exterior, que es su antagonista.

La imposición de un intenso «milieu control» está muy vinculada al proceso de cambio. (Esto explica en parte por qué puede producirse un súbito abandono de la identidad sectaria cuando una persona joven, que ha estado en la secta por algún tiempo, entra bruscamente en contacto con las influencias alternativas del exterior). Uno casi puede observar el proceso en algunos jóvenes que sufren un cambio dramático en su identidad anterior, cualquiera que ésta fuera, para abrazar el sistema de creencias de la secta y la estructura del grupo. Yo lo considero como una forma de doblaje: se forma un segundo yo que vive codo a codo con el yo primitivo, aunque en cierta forma autónomo. Como es obvio, debe existir algún elemento de conexión para integrar un yo con el otro. De no ser así, la persona en su conjunto no podría funcionar -aunque la autonomía de cada yo es impresionante-. Cuando se elimina el «milieu control» al apartar, por el medio que sea, al adepto del entorno totalista, vuelve a afirmarse algo del primitivo yo. El abandono puede ser voluntario o por la fuerza (o como ocurrió durante un juicio, en que el miembro de la secta se colocó al otro lado de la mesa, apartándose de los demás adeptos). Los dos yo pueden existir simultáneamente y entremezclados durante un tiempo considerable, y podría ser que estos períodos de transición fueran los más intensos y dolorosos psicológicamente, y potencialmente los más perjudiciales.

Una segunda característica general de los entornos totalísticos es lo que yo llamo «manipulación mística» o «espontaneidad planeada». Se trata de un proceso sistemático, planeado y dirigido desde arriba (por los líderes) pero que, en apariencia, surge de modo espontáneo dentro del entorno. Es necesario que este proceso no sea percibido como una manipulación, lo que plantea interrogantes filosóficos de mucha importancia. Algunos aspectos, como el ayuno, los cánticos y las vigilias, tienen una cierta tradición y han sido practicados por los grupos religiosos durante siglos. Ahora existe en las sectas un patrón por el cual, al ser humano convertido en el «elegido» se le considera como el salvador o como fuente de salvación. La manipulación mística puede tener una cualidad especial en estas sectas, porque sus líderes se convierten en portavoces de Dios. Los principios centrados en Dios son proclamados como argumentos irrebatibles y exclusivos, de tal forma que la secta y sus creencias se convierten en el único camino verdadero hacia la salvación. Eso puede otorgar intensidad a la manipulación mística y una justificación a los que se encargan de promulgaría y, en muchos casos, a los que son sus receptores.

En la medida en que hay un individuo especifico, un líder, que se convierte en el centro de la manipulación mística (o la persona en cuyo nombre se realiza), se produce un proceso que tiene dos vertientes. El líder puede ser algunas veces más real que un dios abstracto y, en consecuencia, más atractivo para los miembros de la secta. Por el otro lado, esta persona también puede ser motivo de desilusión. Si uno cree, como se ha dicho, que Sun Myung Moon (fundador de la Iglesia de la Unificación, y cuyos seguidores son conocidos comúnmente como los «Moonies») tiene vinculaciones con la Agencia Central de Inteligencia Coreana y esta información llega a conocimiento de los miembros de la Iglesia de la Unificación, su relación con la Iglesia puede verse amenazada por la desilusión que se experimenta respecto al líder. Nunca es así de sencillo, no se trata sólo de un patrón causa-efecto, pero estoy sugiriendo que este estilo de liderazgo tiene tantas ventajas como desventajas en cuanto a la lealtad sectaria.

Mientras que la manipulación mística conduce (a los adeptos) hacia lo que yo denomino la psicología del peón, también puede abarcar una legitimación del engaño (de los ajenos), el «engaño divino» de la Iglesia de la Unificación, aunque existen patrones análogos en los entornos de otras sectas. Si uno no ha visto la luz, y no está en el reino de la secta, uno se encuentra en el reino del mal y, en consecuencia, puede ser engañado justificadamente para cumplir con unos objetos más elevados. Por ejemplo, cuando los miembros de algunas sectas salen a recoger fondos, se considera correcto que nieguen su pertenencia a la secta cuando se les pregunta por ello. Se han dado casos de jóvenes que han pasado un tiempo en los centros de una secta sin que se les dijera de qué secta se trataba. La ideología totalista puede justificar, y a menudo justifica tales engaños.

Las otras dos características del totalismo, la «exigencia de pureza» y el «culto de la confesión» son habituales. La exigencia de pureza puede crear una cualidad maniquea en las sectas, al igual que en otros grupos religiosos y políticos. Esta exigencia requiere una separación radical entre lo puro y lo impuro, entre el bien y el mal, en el seno de un entorno y en uno mismo. La purificación absoluta es un proceso continuo. A menudo está institucionalizada, y, como fuente de estimulación de la culpa y la vergüenza, está ligada con el proceso de la confesión. Los movimientos ideológicos, cualquiera que sea su nivel, se apropian de los mecanismos de culpa y vergüenza del individuo para conseguir una influencia considerable sobre los cambios que él o ella sufre. Esto se consigue dentro de un proceso de confesión que tiene su propia estructura. Las sesiones en las que uno confiesa sus propios pecados van acompañadas de críticas y autocríticas, se realizan en el seno de pequeños grupos y motivan un activo y dinámico estímulo hacia el cambio personal.

Se podría hablar mucho más sobre la ambigüedad y complejidad de este proceso, y como Camus ha dicho: «Los autores de confesiones las escriben con el único fin de evitar la confesión, de no decir nada de lo que saben». Camus pudo haber exagerado, pero tenía razón al sugerir que las confesiones son una mezcla de lo que se revela y lo que se oculta. Una persona joven que confiesa los pecados anteriores a la secta o a su existencia preinstitucional puede, al mismo tiempo, creer en sus pecados y estar ocultando otras ideas y sentimientos de los que él o ella no es consciente o que no desea discutir. En algunos casos, estos pecados incluyen una continua identificación con la existencia anterior, como si tal identificación no hubiera sido totalmente desacreditada por el proceso de confesión. Las continuas confesiones son, muy a menudo, una expresión de arrogancia extrema en nombre de una aparente humildad. Cito una vez más a Camus:

«Yo practico la profesión de la penitencia con el propósito de acabar siendo juez» y «cuanto más me acuso a mí mismo, más derecho tengo a juzgar a los demás». Este es el tema central en cualquier proceso de confesión continuo, especialmente cuando se practica dentro de un grupo cerrado.

Los otros tres patrones que describo en relación al totalismo ideológico son la «sacralización de la ciencia», «la carga del lenguaje» y el principio de la «doctrina sobre la persona». Estas denominaciones casi se explican por si mismas. Yo pondría un énfasis especial en la sacralización de la ciencia, porque en nuestra era, algo tiene que ser científico además de espiritual para tener un efecto substancial sobre la gente. La sacralización de la ciencia puede ofrecer una gran seguridad a los jóvenes porque simplifica, en gran medida, el mundo. La Iglesia de la Unificación es un buen ejemplo, aunque no el único, de la necesidad contemporánea de combinar una serie de principios dogmáticos sagrados con la proclamación de una ciencia que encarna la verdad sobre el comportamiento y la psicología humana. En el caso de la Iglesia de la Unificación, su pretensión de ofrecer una ciencia humana irrebatible se refuerza con la invitación a destacados científicos e intelectuales (que, por lo general, cobran abultadas dietas) para que participen en simposios en los cuales se destaca la importancia de la unificación del pensamiento; los participantes expresan libremente sus opiniones, pero lo que interesa es su presencia, que contribuye a dar una apariencia de legitimidad intelectual.

La expresión «carga del lenguaje» se refiere a la literalización del lenguaje, y a las palabras o imágenes que se convierten en Dios. Un lenguaje muy simplificado puede parecer que está cargado de frases hechas, pero tiene un enorme atractivo y poder psicológico en su propia simplificación. Debido a que todos los problemas, y los jóvenes tienen muchos y muy complicados, pueden ser reducidos a unas frases que poseen una coherencia interior, uno puede decir y sentir que ha alcanzado la verdad. Hay respuestas para todas las preguntas. Lionel Trilling lo ha designado como el «lenguaje de no-pensar», porque siempre hay una frase hecha o un lema al cual se pueden reducir las preguntas más difíciles y complejas.

El patrón de la doctrina sobre la persona se presenta cuando existe un conflicto entre lo que uno siente que experimenta y lo que la doctrina o el dogma dice que uno deberla experimentar. El mensaje internalizado en un entorno totalístico dice que uno debe buscar la verdad del dogma y someter su propia experiencia a esta verdad. A menudo, experimentar esta contradicción, o el hecho de admitir que ha existido, puede ser inmediatamente asociado con la culpa, o bien (con el propósito de mantener a una persona sometida a la doctrina) puede uno verse condenado por los demás de una manera que lleva rápidamente a la asociación con la culpa. Se le hace sentir que las dudas son un reflejo de la propia maldad. Sin embargo, las dudas siguen planteándose, y cuando el conflicto se hace muy intenso, las personas se marchan. Esta es la dificultad más frecuente en muchas sectas: mantener la afiliación es un problema más grave que el dinero.

Por último, la octava, y quizás la más general y significativa de estas características, es la que yo llamo «dispensación de la existencia». Este principio es habitualmente una metáfora. Pero si uno tiene una visión absoluta o totalística de la verdad, entonces aquellos que no han visto la luz, que no han abrazado la verdad, que de alguna manera están en las sombras, están inmersos en el mal, son impuros y, por lo tanto, no tienen derecho a la existencia. Aquí entra en juego una dicotomía: «el ser versus la nada».

Los impedimentos para legitimar el ser deben ser apartados o destruidos. El que esté ubicado en la segunda categoría, el que no tiene derecho a existir, puede experimentar psicológicamente un miedo tremendo a la extinción interior. Sin embargo, cuando uno es aceptado, puede sentir una gran satisfacción al considerarse como parte de una elite. En condiciones más malignas, la dispensación de la existencia, la ausencia del derecho a existir, puede llegar a ser literal; se puede matar a la gente por sus carencias doctrinarias, como ha sucedido en demasiados lugares, incluyendo la Unión Soviética o la Alemania nazi. En el suicidio en masa ocurrido en el Templo de la Gente, en Guyana, un único líder pudo disponer de la dispensación de a existencia, o mejor dicho, la no existencia, por medio de una mística suicida que él mismo había integrado en la ideología del grupo. (Los informes posteriores basados en los resultados de las autopsias revelaron que se cometieron tantos asesinatos como suicidios.) El impulso totalístico de trazar una clara línea divisoria entre los que tienen derecho a existir y los demás, aunque pueden darse una serie de grados, puede ser un enfoque mortal para resolver los problemas humanos fundamentales. Y todos los enfoques relacionados con el totalismo o el fundamentalismo son doblemente peligrosos en la era nuclear.

Debo decir que, a pesar de estos problemas, ninguno de estos procesos es irrefutable. Uno de mis objetivos al escribir sobre ellos es contrarrestar la tendencia de nuestra cultura a negar que estas cosas existan; otro propósito es desmitificarlas, para que podamos comprenderlas en función de nuestros conocimientos sobre el comportamiento humano (Steven Hassan, Combatiendo el control mental de las sectas. Apéndice A).

(La lectura de este libro fue lo que me sacó del Opus Dei. Iván).

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Mi Realización Del Test Sobre Sectas

marzo 28, 2007

Iván

El Test sobre sectas situado en la Web a la que vinculábamos tenía problemas para ser realizado. Hace unos días Frank nos comunicó que lo había encontrado hecho programa auto-ejecutable, que basta descargar para cumplimentarlo sin ningún problema.

Mientras lo probaba se me ocurrió realizar el test haciéndoos participes de mis respuestas, así como sobre lo que se me iba ocurriendo mientras lo realizaba.

Ante todo comprender que una entidad puede ser considerada como secta dañina en la medida que emplea las técnicas de control mental (por sus obras los conoceréis), y que las sectas usan estos métodos de forma diversa según el nivel de compromiso de cada uno de los colectivos que la componen. No es igual el resultado de este test para los que pertenecen al cien por cien al grupo que para quienes tan sólo lo son porque colaboran económicamente o aportando su imagen para darle prestigio.

El resultado varía si se realiza con el tipo de vida de un/a numerario/a (máximo compromiso con el Opus Dei), de un/a agregado/a, supernumerario/a; y no digamos nada si se rellena con las vivencias de un/a cooperador/a o chico/a de san Rafael, quienes sólo perciben de la Obra lo bueno de ella.

Aún siendo consciente de que su máxima fiabilidad sería la de cumplimentarlo con las exigencias de un numerario, yo lo he rellenado bajo los aspectos vividos por mí como agregado.

A continuación os expongo las contestaciones que he puesto y una breve explicación de su porqué.

Por último adjunto una copia del dictamen que el programa ofrece.

—oOo—

1- ¿Te has cambiado el nombre después de entrar en el grupo?

Esto no ocurre nunca en el Opus Dei.

NO

2- ¿Sigues viviendo en el mismo domicilio que tenias antes de entrar en el grupo?

Los numerarios cambian de domicilio para irse a vivir a un centro de la Obra, pero los agregados SI continuamos con nuestra familia.

SI

3- ¿Tienes tu propio dinero y dispones de él sin tener que dar cuentas a nadie del grupo?

NO

4- ¿Se te permite comer carne y pescado?

Las sectas acaparan el control total de la persona y por tanto su alimentación: lo que pueden tomar o no, si pueden comer entre horas, etc. Bajo este aspecto el Opus Dei controla a los Numerarios y (menos) a los Agregados.

Algunas sectas además impiden a sus adeptos comer carne y pescado para que estén físicamente débiles y así manipularlos mejor.

Respondo al sentido estricto de la pregunta, contestando exclusivamente sobre la libertad que SI tuve para comer carne y pescado.

SI

5- ¿Duermes menos de seis horas diarias?

En la Obra se te pide dormir de 7 horas y media a 8, pero si existe esa indicación es porque hay una fuerte tendencia a que se incumpla. Dormí menos de lo marcado en mis 10 años con los jóvenes y en largos periodos posteriores.

Hacer media hora de oración, ir a la iglesia y asistir a misa antes de empezar el periodo laboral te obliga a levantarte como mínimo una hora y cuarto antes que quienes no son de la Obra. La presencia en los centros más la labor que te encomiendan hacen que vuelvas a cenar tarde (hablo de mí, que por ser agregado no vivía en un centro). Todo ello lleva a que te cueste mucho dormir lo establecido.

Por lo dicho, lo propio sería poner SI o dejarla en blanco, no obstante voy a contestar NO a esta pregunta, como si siempre se cumpliera el horario teórico que se indica.

NO

6- ¿Dispones de tiempo libre para tus aficiones?

Un numerario y agregado ocupa TODO su tiempo libre en las necesidades de la Obra anulando para ello cualquier gusto personal a no ser que tenga un componente proselitista, en cuyo caso puede realizarlo (por ejemplo no te dejan “perder” tres horas paseando por un bosque solo, pero si cuando lo haces acompañado por alguien a quien le vas a dar una charla apostólica).

NO

7- ¿Realizas rituales diarios?

Nada más levantarte besas el suelo diciendo Serviam!, luego ofreces el día con un ritual preestablecido, y desde ahí continúas con oraciones mentales, jaculatorias, actos de desagravio, misa, tres partes del rosario, las oraciones de las Preces de la Obra… Y si no lo cumples, a la siguiente dirección espiritual… ¡Bronca!

SI

8- ¿Crees que puede resultar positivo hablar con algún ex-miembro del grupo?

Según el Opus Dei quienes le dejan es exclusivamente por culpa de ellos (ya que lo miembros consideran a la Obra como perfecta), por lo que estás mentalizado en que no se puede sacar nada positivo al hablar con un ex.

NO

9- ¿Piensas que algunos de los males del mundo en que vivimos (hambre, paro, guerras) son consecuencia de tu actuación?

Dice el Fundador en Camino: “De que tú y yo nos portemos como Dios quiere —no lo olvides— dependen muchas cosas grandes” (755). En la Obra se te inculca de forma consciente, pero más todavía inconscientemente, que los problemas del mundo desaparecerían si todos fueran del Opus Dei o adláteres suyos. Yo sentía que mis defectos y omisiones traían como consecuencia una pérdida de bienes para los demás, esto es, males en el mundo.

SI

10- ¿La doctrina o teoría de tu grupo es capaz de explicar todo lo que es importante para el ser humano?

La doctrina que imparte el Opus Dei es capaz de explicar desde el número de hijos que hay que tener hasta como hay que vestir (por ejemplo, que las mujeres usen falda en vez de pantalones); la felicidad temporal, la eterna y como deben ser y actuar las personas e instituciones para lograrlo (sobre todo la Iglesia).

SI

11- ¿Tu forma de ser, o la que te predican que has de tener, es diferente a la del líder de tu grupo?

La única misión de la Obra es hacer que los suyos se identifiquen con el Fundador. Te dicen que para llegar a Dios has de pasar por su cabeza y por su corazón (por tanto la respuesta es que lo que te predican que has de ser NO es diferente a como es el líder).

NO

12- ¿Piensas que para ser feliz es preciso sufrir?

Se pueden alegar muchos ejemplos, pero sólo cito uno: cada 1 de enero el Fundador escribía como meta para el año que entraba “¡Ningún día sin cruz!”.

SI

13- ¿Crees que si abandonases el grupo tu vida seguiría normalmente?

Lo que te hacen creer —y que te llegas a creer a píes juntillas— es que tu existencia será un caos lleno de infelicidad si les dejas. Por tanto tu vida NO seguirá normalmente.

NO

14- ¿Utilizas en diversas ocasiones el ayuno o mortificaciones extraordinarias como penitencias?

No merendar los sábados, cilicio dos horas al día, una vez a la semana flagelarte con las disciplinas…

SI

15- ¿Te ves con tus familiares?

A diferencia de los numerarios, los agregados viven con sus padres. Por tanto, en mi caso SI.

SI

16- ¿Has criticado en público en alguna ocasión el comportamiento del grupo o de los líderes?

¡De ninguna manera! ¡Ni por asomo se te ocurre hacerlo!

NO

17- ¿Tienes un director espiritual o persona directamente responsable de tu educación y cuidado?

No uno, sino dos, que además te son impuestos. Cada semana dirección espiritual con un laico, y con un sacerdote confesión (y para determinados aspectos también dirección espiritual).

SI

18- ¿Se puede identificar a los miembros de tu grupo por su forma de vestir o has oído decir a otros que todos los del grupo “son iguales”?

Aunque no visten lo mismo, hay multitud de normas que controlan la forma de vestir (tal y como que los hombres vayan a misa con chaqueta y corbata, que usen trajes de baño holgados y largos; que las mujeres no usen blusas de tirantes, durante muchos años tampoco podían llevar pantalones y cuando no era ya costumbre debían llevar bañadores con faldita como los de principios del siglo XX, etc.),  y lo que estaba harto de escuchar a los de fuera es que “todos los del opus sois iguales”.

SI

19- ¿Está bien visto por los líderes que te veas con antiguos amigos?

No está bien visto si no vas a sacar nada de ellos (acercarles a la Obra, dinero, etc.) pues cuanto menos es una pérdida de tiempo. Desde luego, si alguno te muestra facetas del Opus Dei que no coinciden con las oficiales, entonces te prohíben que te veas con ese amigo.

NO

20- ¿Crees que en la vida sólo hay un camino verdadero?

Por supuesto, de hecho te cuentan que Dios no te habría creado si no hubiera sido por la vocación al Opus Dei. Sólo hay un camino viable para uno de la Obra: el Opus Dei.

SI

21- Cuando te asaltan malos pensamientos, ¿utilizas alguna técnica de control mental para ahuyentarlos, tal como repetir mantras u oraciones?

Es lo más habitual: ahogar los malos pensamientos con el rezo de jaculatorias.

SI

22- ¿Te crees culpable por no ser capaz de desarrollar todas tus potencialidades humanas?

En la Obra se vive en un estado de culpabilidad tensa. El Fundador dejó escrito que al que pueda hacer como cinco, hay que pedirle como ocho: si no, se pierden (Punto 84 de la Instrucción Para Los Directores. Josemaría Escrivá, 31-V-1936), y te hacen sentir culpable si no lo das.

SI

23- ¿Se realizan elecciones en tu grupo para elegir al máximo y a los máximos dirigentes del mismo?

Si bien es cierto que el Prelado es elegido por los que tienen el título de electores, también lo es que esa categoría se la da el Prelado anterior a quienes él quiere (buenos esbirros suyos), por lo que esa elección no es democrática sino piramidal (impuesta por el de arriba). Y el resto de los máximos dirigentes son colocados por el Prelado a dedo.

NO

24- ¿Crees que cada situación humana es diferente y que es imposible simplificarlas reduciéndolas a unas pocas situaciones tipo?

En la Obra todo está reducido a situaciones tipo. Como ejemplos: el Opus Dei es perfecto por lo que cualquier crítica a él es falsa; la paternidad responsable sólo significa tener un tropel de hijos; tu vocación es vista por los directores y es indeleble por lo que ya nunca hay que replantearse el tema; hay que gastar con la mentalidad de un padre de familia numerosa y pobre…

NO

25- ¿Crees que los que no pertenecen a tu grupo están capacitados para verter críticas contra el mismo?

¡¡¡Nunca!!!

NO

26- ¿Sientes habitualmente miedo a ser descubierto realizando actos prohibidos por la doctrina del grupo?

La presión de la Obra es tan grande que todo el mundo se evade haciendo lo que la doctrina llama “ocultas compensaciones”. Tomarte un güisqui de pascuas a ramos, echarte algún día una siesta, ver la televisión en horario no previsto, picar algo a deshora, etc. Desde luego que yo tenía, más que miedo, un gran “reparo” a ser descubierto.

SI

27- ¿Crees que es más importante la crítica pública de los dirigentes que la de uno mismo?

Desde luego, ya que los jefes son los únicos que critican, tú no.

SI

28- ¿Existen enemigos de tu grupo que practican el ataque sistemático contra el mismo?

En su día fueron los jesuitas, ahora los ex que escribimos en sitios como éste… y siempre practican el ataque sistemático contra el Opus Dei los que no comulgan al cien por cien con él.

SI

29- ¿Piensas que la felicidad está relacionada directamente con la obediencia?

¡¡¡Desde luego que si!!!

Te cuentan que la única manera de ser feliz es en el Opus Dei. Y por otra parte que el único camino posible es obedecer o marcharse.

SI

30- ¿Manifiestas en ocasiones a tus compañeros sentimientos negativos contra los líderes o contra la doctrina del grupo?

¡¡¡Nunca!!!

NO

31- ¿Puedes elegir libremente a tu pareja, aunque ella sea ajena al grupo?

Los numerarios y agregados no pueden elegir libremente a su pareja, ya que les impiden tenerla.

NO

32- ¿Tienes conocimiento del estado de la contabilidad general de tu grupo?

¡¡¡NADA DE NADA!!!

NO

33- ¿Te informas de las noticias al menos una vez a la semana?

SI

34- En tu relación con el resultado de tus actividades con el grupo, ¿es habitual pasar de estados de euforia a estados de frustración?

Son los ciclos habituales. Un día era feliz porque había cumplido todas las normas y al siguiente estaba hecho polvo porque un amigo me daba esquinazo. En una meditación llevas a tres y te encuentras en la gloria, a la siguiente no va nadie y te sientes hundido…

SI

35- ¿Realizas confesiones obligadas o autocríticas públicas?

En el medio de formación del Círculo breve, para numerarios y agregados, se manifiesta de rodillas y en público un pequeño defecto u omisión (por ejemplo no haber rezado un día el ángelus, o distraerte en la lectura espiritual) tras lo cual quien lo dirige te impone una penitencia; mas es tan minúsculo lo que se muestra (nunca algo que pudiera ser materia de confesión) que ese acto no puede encuadrarse en una confesión pública.

Pero confesiones obligadas si que has de hacerlas. Cada semana una vez con tu director espiritual (laico) y también una confesión (sacramento) con el sacerdote. Además son forzosas y con personas que tú no eliges sino que te vienen impuestas por los directores.

SI

36- ¿Tienes un horario diario que no puedes alterar salvo caso excepcional?

El plan de vida de la Obra (horario, normas de piedad, asistencia a medios de formación, etc.) una vez fijado por tu director es más rígido que una armadura medieval.

SI

37- ¿Piensas que para ganar adeptos es lícito presentar la doctrina adaptada para los legos, ocultando partes de la misma que no pueden ser comprendidas inmediatamente?

En el Opus Dei es lo habitual. Empezando porque antes de hacerte de la Obra no te permiten leer ni las Constituciones del Opus Dei ni nada que te explique aquello a lo que te vas a comprometer. Siguiendo con que tuve que mentir a mis padres diciéndoles que no era de la Obra, cuando ya lo era; y siempre, según las circunstancias, tergiversé o cambié la realidad sin empachos y con todas las bendiciones de los directores.

SI

38- ¿Lees habitualmente otros libros distintos de los oficiales del grupo?

Como las lecturas están censuradas, es tan complicado leer algo ajeno a temas profesionales (mirar en el fichero del centro si está permitido y si no lo es buscar otro libro y repetir el proceso) que la verdad es que yo fuera de lo del trabajo sólo leía las publicaciones de la Obra, el libro de lectura espiritual y cinco minutos los evangelios.

Por otra parte, un libro censurado es aquel que está conforme con la doctrina del que lo censura, por lo que se puede afirmar que es como si lo hubiera escrito él. Visto bajo este aspecto, en la Obra sólo puedes leer libros que la censura aprueba, por lo que es como si estuvieran escritos por el grupo.

NO

39- ¿Tu correspondencia es abierta ocasionalmente por algún otro miembro del grupo?

Lo era cuando hice vida en común con los directores (por ejemplo mientras estuve en convivencias).

SI

40- ¿Puedes ausentarte un tiempo sin tener que dar explicaciones a nadie?

¡¡¡Impensable!!!

NO

41- ¿Crees que la conducta ética tiene que ser la misma con los miembros del grupo que con los extraños?

Por ejemplo, está consentido criticar a cualquiera ajeno, mas nunca a uno de dentro.

NO

42- ¿Crees que existen diversos niveles de conocimiento que proporcionan diversos niveles de verdad?

La doctrina te la dan de forma paulatina y sólo conoces la que necesitas, del resto te cuentan que no te es necesario conocerlo. Ahora están saliendo a la luz documentos internos del Opus Dei (a espaldas de él) de los que la mayoría me eran desconocidos a pesar de haber estado dentro 35 años.

SI

43- ¿Están mal vistos en tu grupo los individuos que siempre están preguntado por todo?

Se te pide no tener espíritu crítico y cuando se acerca al centro alguien que es preguntón, rápidamente se le echa.

SI

44- ¿El tipo de relaciones sexuales que mantienes es el habitual en el entorno social?

NO

45- ¿Te sientes a menudo agotado por un exceso de actividad?

SI

46- ¿Conoces el caso de algún ex-miembro del grupo que diga que se encuentra mejor ahora que cuando era miembro?

Sin ir más lejos, yo mismo.

SI

47- ¿Crees que la TV., la radio y la prensa están manipuladas hasta el punto de que sus informaciones no son fiables?

Sí, cuando cuentan algo que no gusta al grupo.

SI

48- ¿En alguna ocasión, al preguntar por algún aspecto de la doctrina del grupo, te han dicho que no tenías la suficiente madurez para entender la respuesta?

Repito lo que puse más arriba: La doctrina te la dan de forma paulatina y sólo conoces la que necesitas, del resto te cuentan que no te es necesario conocerlo. Ahora están saliendo a la luz documentos internos de la Obra (a espaldas de ella) de los que la mayoría me eran desconocidos a pesar de haber estado dentro 35 años.

SI

49- ¿Puedes recibir llamadas telefónicas sin que nadie se entere?

Yo sí, porque vivía con mis padres.

SI

50- ¿Te han recriminado sacando a relucir alguna confesión o autocrítica pública que hubieras hecho?

Estuve cansado de que me recriminaran por lo que les contaba a los directores. Pero en la Obra no he realizado ni confesiones ni autocríticas públicas. Aquí habría que responder que SI o dejar la respuesta en blanco, mas voy a responderla en sentido estricto a lo que se pregunta.

NO

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RESULTADO DEL TEST

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El Opus Dei se muestra más sectario aún si este test se rellena de acuerdo con el tipo de vida de un numerario.

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Reflexiones En Torno Al Niño Desaparecido Yeremi José Vargas

marzo 22, 2007

 yeremi-jose-vargas.jpgLa noticia de la desaparición del niño de 7 años Yeremi José Vargas desde el pasado 10 de marzo tiene conmocionada a España entera. Se han movilizado en su busca los habitantes de la Isla de Gran Canaria, su lugar de residencia: buscan al niño dentro de los contenedores de basura, por si estuviera dentro; todos los miembros de los servicios de emergencia de su localidad están buscándole; el alcalde de Vecindario ha hecho un llamamiento “a continuar esta labor de búsqueda”.

Y la mayoría de los medios de comunicación se hacen eco de la noticia. Su fotografía ha sido difundida por la prensa escrita, canales de televisión y medios virtuales, a los que ahora nos unimos nosotros. La familia cree que se lo pudieron llevar porque “es un niño tímido y asustadizo” por lo que todo apunta hacia un secuestro ya que, según afirma la portavoz de la familia Milagros Suárez, “él sabe muy bien dónde está la casa; si estuviera perdido él puede llegar a la casa perfectamente “.

Nos ponemos en el lugar de sus padres y familiares y se nos rompe el corazón. ¡Cuanta desesperación! ¡Que sufrimiento al sentir a su hijo perdido para siempre!

Deseamos que pronto sea encontrado.

La importancia que todos le damos a esta noticia contrasta con la indiferencia ante la llamada angustiosa de socorro que hace una madre a la que de otra manera han “secuestrado” a su hija. Copio su llamamiento:

Vivo en Pamplona ayudadme a desenmascarar al OPUS DEI por corromper las mentes de niños, niñas, como es mi hija, que ahora tiene 19 años pero que el año pasado me dijo que se había hecho agregada de esta obra corrupta, no empleo palabras bruscas porque ustedes no dejan pero me salen del alma. Les pido ayuda para que esta gente no siga actuando bajo el paraguas de la iglesia. Si de aquí a cinco años mi hija se mete en esta secta, haré algo gordo, gracias.

Feliciana.

Fuente: ¡Ayudadme! Mi hija se ha hecho Agregada del Opus Dei.

¿Y qué hacen la sociedad y las autoridades civiles y eclesiásticas por solucionar esta situación?

NADA de NADA.

¿Por qué?

Pues porque las cadenas que atrapan a esta muchacha son invisibles, a diferencia de la físicas que retienen a Yeremi, y precisamente por eso son mucho más eficaces, pues al no ser vistas eluden la acción social en contra de ellas.

Mañana cualquiera de nosotros se puede encontrar con un hijo / hija atrapado en un grupo que emplea técnicas sectarias. Y para evitarlo hay que actuar cuanto antes, con urgencia.

¡Cuantos Yeremi hay en el Opus Dei!

Niños a quienes sus padres permiten que vayan a clubes de la Obra confiando en que allí recibirán una buena formación, sin que sospechen que a muchos de ellos luego les van a coaccionar lo indecible psicológicamente y espiritualmente para que se hagan del Opus Dei, prohibiéndoles además que les cuenten a sus padres que se han hecho de la Obra. Así ocurrió conmigo, y mi caso no es la excepción sino la regla.

Pienso en las numerarias auxiliares de la Obra a quienes sus humildes familias depositan en manos de la Prelatura para que las promocionen, y en vez de eso las hacen unas autenticas esclavas, dedicándolas a barrer, limpiar, fregar y cocinar para los señoriítos / señoritas del Opus Dei; controlándoles sus gastos al milímetro, sin darles promoción social alguna (excepto enseñarlas a leer y poco más).

Y una vez dentro te infunden miedos, culpas, fobias y temores irracionales inventados por su Fundador para que no te vayas, tales como que la vocación al Opus Dei es el don más grande que Dios te ha dado después del de la Fe, o que dejar la Obra es condenarse a la infelicidad temporal y eterna, o que prefiero que me digan de un hijo mío que ha muerto antes que ha perdido la vocación, o que no doy ni cinco céntimos por el alma de quien haya dejado el Opus Dei, o rezad para que Dios os permita morir antes que dejar la Obra…, y toda esta mentalización te provoca una intensa angustia cuando piensas en marcharte, lo que te imposibilita contemplar la salida como una solución viable. Y cuando planteas que el Opus Dei no es lo tuyo se reactiva y multiplica el acoso para impedír que te vayas. Por ejemplo con cursos de retiro especiales, en donde sin que tú lo sepas el sacerdote tiene una ficha que le facilitan tus directores en la que se explica con pelos y señales tu estado, por lo que te quedas conmocionado y con el propósito de “perseverar” cuando crees que es el Espíritu Santo quien a través de su boca “da en el clavo” sobre lo que a ti te pasa. Y la misma presión se da en las charlas y medios de formación colectivos e individuales que recibes. Y no paran hasta que consiguen de ti que retrases para más adelante irte de la Obra.

Con estos y otros medios igual de sofisticados logran que mes a mes, año a año, década a década, vayas posponiendo dejar el Opus Dei.

Y así es como yo estuve 35 años dentro. Desde el principio planteé una y otra vez que allí no era feliz, que creía que no era lo mío. Confiaba plenamente en los directores quienes invariablemente me contaban que ellos si que veían en mí una clara vocación a la Obra, que todo era por culpa mía, por no ser generoso, por no identificarme lo suficiente con el Padre (el fundador del Opus Dei, no Dios), por carecer de visión sobrenatural… y ese acoso espiritual y psicológico se repetió una y otra vez durante 35 largos años; hasta que de golpe descubrí que el Opus Dei carece de toda credibilidad porque sus técnicas son contrarias a Dios, y entonces me fui.

¡Por el amor de Dios, pongámonos las lentes necesarias para ver las cadenas invisibles que emplea el Opus Dei y rompámoslas para que nadie tenga que repetir mi experiencia y la de tantísimos otros!

¡Hasta cuando tendremos que contemplar la inhibición generalizada ante la infinidad de Yeremi que se encuentran tras los muros de instituciones en apariencia respetables!

Ivan de ExOpus.
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