El Inefable Grupo de los Elegidos

noviembre 7, 2009

elegidos

Iván de Exopus

Aún sabiendo que todas las sectas emplean los mismos métodos y técnicas sobre los que caen bajo su órbita, impresiona descubrir como lo escrito en un blog musulmán es igual a lo que se vive en el Opus Dei. Lo podéis leer si pulsáis sobre este título:

EL INEFABLE GRUPO DE LOS ELEGIDOS

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La Fuerza Que Anula La Libertad En El Opus Dei

enero 20, 2009

fobias

Iván de ExOpus

Este escrito es una aplicación al Opus Dei de lo expuesto por Steven Hassan en Fobias: La fuerza que suprime la libertad de los miembros de las sectas, incluido en su libro Cómo Combatir las Técnicas de Control Mental de las Sectas, que trascribo a continuación:

«Hay un tema muy importante que merece una discusión aparte: las fobias. ¿Conoce usted alguien que haya padecido una fobia? ¿Usted mismo, tal vez? Las fobias más comunes son el miedo a volar en aviones, a hablar en público, a utilizar un ascensor, conducir por túneles o puentes, y a ciertos animales como las serpientes, las arañas, e incluso los perros.

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Filiación Al Padre (Monseñor Escrivá)

enero 3, 2009

rey-ajedrez

El Opus Dei. Anexo A Una Historia. Cap. 9.

María Angustias Moreno

Siempre he sido poco dada a las imposiciones “por las buenas”. Creo que para no dejarse arrastrar por el mal hay que no dejarse arrastrar por nada. Hay que profundizar, hay que discernir, hay que ser consciente. Hay que decidir siempre y en todo, en uso de una responsabilidad inalienable que, sin embargo, no deberá ser tachada de anarquía. Una orquesta, por ejemplo, no puede ser anárquica para ser armónica. Mover el palito (batuta) y moverlo con energía (dirigir bien) es fundamental. Pero a la vez que lo es la aportación de los instrumentos más variados. ¿Qué sería de una orquesta si por organizada y bien dirigida hubiera que hacer los mismos movimientos para tocar el violín, el trombón o los platillos? No se trata, por tanto, de defender individualismos anárquicos. Como tampoco de plantear desconfianzas. Se puede y se debe confiar. Confiar desde luego en aquello que de antemano ha sido objeto de ese personal y responsable discernimiento. Porque la confianza, entiendo yo (y es a lo que voy), no se impone, se inspira. La confianza, como la verdad, sólo puede imponerse por sí misma.

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Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho (II)

enero 2, 2009

(Tomado de El Opus Dei. Anexo a una historia. María Angustias Moreno.)

Alguien con especial significación e importancia, para poder opinar sobra la Obra, me escribe también como sigue:

Querida María Angustias:

He vuelto a leer tu libro “El Opus Dei. Anexo a una historia“, en el cual hay mucha más sustancia de la que puede parecer a la primera lectura, y me considero en el deber de decirte que suscribo todas tus apreciaciones sobre el “espíritu” de la Obra, pues he vivido como tú la mayor parte de las experiencias que relatas y muchas más; tus juicios acerca de los que se van y los que se quedan no pueden ser más certeros, y he llegado también a la conclusión de que nunca nos van a perdonar que hayamos abandonado el instituto y, finalmente, que de si algo me arrepiento es de no haberme ido antes. Pero hay que reconocer, en disculpa de nuestra tardanza, que era muy difícil salir.

Una vez liberado del trauma que deja la Obra, repito literalmente contigo: “Yo, por mi parte, puedo seguir asegurando que no he llegado a echar de menos ninguno de sus cuidados, de sus charlas, de sus consejos, de sus diálogos, de sus apostolados, nada. Porque era eso precisamente lo que costaba y me repelía por contradictorio”.

Tu libro tiene un alto valor informativo y, dejando aparte algunas benévolas interpretaciones tuyas, es a mi juicio el mejor y más objetivo análisis que se ha hecho de lo que es el Opus Dei por dentro.

Como sé que estás siendo víctima de una campaña difamatoria, te escribo estas líneas por si te sirven de consuelo y como apoyo moral a quien ha tenido el valor -no pequeño- de dar testimonio de la verdad.

(A.P.T. Fue secretario General del Opus Dei.)

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Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho (I)

ExOpus


A Los Fascinados Por El Opus Dei

diciembre 9, 2007

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Iván de ExOpus, 27-11-2006

Hola buenas noches; me llamo Rafael y soy de España. El caso es que navegando he visto su Web. Mi cuestión es la siguiente y si Vds. pudiesen ayudarme se lo agradecería. Soy una persona creyente y practicante y hace unos meses me invitaron una vez al mes (tercer jueves de cada mes) a ir a unas charlas que hacen que luego me entere es el OPUS DEI: Las da un sacerdote y las homilías son muy bonitas. Me ha invitado a que nos veamos y hemos estado una vez juntos hablando de todo un poco. Después de leer lo que Vds. dicen me ha dado un poco de miedo pero a mi personalmente no me ha pasado nada de eso. Sinceramente creen Vds. que por ir a unas charlas una vez al mes o una vez a la semana corro peligro?. Lo único de lo que se habla es de cosas buenas de la vida cristiana…

Rafael

—oOo—

Con este escrito respondo a la petición de ayuda que hizo Rafael, y a la vez a la de cualquiera que se plantee acercarse al Opus Dei, hacerse de él, o continuar en él.

El Opus Dei tiene dos caras. Una es la bella, la positiva, la fascinadora, la atractiva, que es la que muestra. Y otra muy distinta: fea, negativa, inhumana, anticristiana y repulsiva, que por estar oculta cuesta años descubrir.

Rafael, comprendo tu desconcierto. Por una parte conoces a unas personas de la Obra de las que sólo puedes hacer alabanzas, y por otra lees en esta Web aspectos de ese mismo grupo que ponen los pelos de punta. Y no sabes a que atenerte…

Quiero que veas, siguiendo tus propias palabras, que ya has entrado en contacto con algo de la Obra que denunciamos aquí. Nos cuentas:

«Hace unos meses me invitaron una vez al mes (tercer jueves de cada mes) a ir a unas charlas que hacen que luego me entere es el OPUS DEI»

Te he subrayado esas palabras para que recapacites en como han aplicado contigo una de sus tácticas: la de mostrar medias verdades. Ellos nunca te explican las cosas tal como son, de golpe, sino poco a poco, para que lo atractivo que vayas encontrando te fascine lo suficiente (te invitan a unas charlas hasta que comprueban que el ambiente te agrada), momento en el que «puedes enterarte» de lo que no te dijeron al principio (que son del Opus Dei), y entonces pasan a proponer lo siguiente que desean de ti, escondiendo otros aspectos que, sí les conviene, te descubrirán más tarde; y así continuarán durante todo el tiempo que permanezcas cerca de la Obra. Y eso lo hacen porque si muestran todo de golpe, no hay quien lo acepte. Lo que esconden pretenden metértelo con el calzador de su forzada alegría, esmeradas atenciones, conversación agradable, buenas maneras… a la vez que te van haciendo creer que ellos son los únicos depositarios de la voluntad de Dios para ti; y cuando lo consiguen te piden que les des la vida so pena de perder a Cristo y con Él la felicidad temporal y eterna (pues han logrado que sientas que dejarles es abandonar a Dios). Y bajo esa fortísima coacción subconsciente te acabas haciendo del Opus Dei.

Ninguno de los que escribimos aquí afirmamos que todo sea malo en la Obra, sino que lo mucho bueno del Opus Dei es tan sólo un instrumento para implantar sus facetas negativas. No me extiendo más sobre este tema porque puedes leerlo en mis escritos anteriores «Queso Para El Ratón» y «Lo Bueno Del Opus Dei».

Nadie puede decidir por ti si debes seguir o no en contacto con la Obra. Eso es algo que has de hacer tú. Algunos creemos que es una obligación grave avisar de los peligros objetivos que se encuentran en el Opus Dei. Y en ese punto termina nuestra labor. Con esos datos que te damos, lo que tú elijas es cosa tuya, algo en lo que no tenemos ningún derecho a inmiscuirnos.

Sí optas por seguir próximo al Opus Dei, te aconsejo que tengas siempre presente:

1 –Que ellos no son la voz de Dios para ti. Por lo que sí en algún momento te cuentan que «han visto que tienes vocación para ser de la Obra», pide entonces consejo a gente externa al Opus Dei, tómate un tiempo largo para decidir y ante la mínima duda pospón la elección hasta que lo veas con una nitidez y claridad meridianas; pero nunca toleres que te coaccionen con la idea de que ellos son los únicos intérpretes del Espíritu Santo para ti en este tema (ni en ningún otro).

2 –Que la tan encumbrada vocación al Opus Dei que ellos predican (su Fundador decía que «es el mayor don que Dios puede conceder a un alma después del de la fe»), pues para la Iglesia (cuyo juicio es el supremo para un católico) no es más que la de ser un simple cooperador en una prelatura constituida solamente por sus sacerdotes (según el Código de Derecho Canónico el Opus Dei es una prelatura personal formada exclusivamente por clérigos y en la que pueden cooperar orgánicamente los laicos mediante acuerdos establecidos entre las dos partes, sin que por ello se diferencien en nada del resto de los seglares). Por lo que ante Dios no pasa nada si te proponen ser de la Obra y les dices que no, o si decides que en vez de ayudar orgánicamente al Opus Dei prefieres cooperar con tu parroquia (ya que ante Dios la vocación es la misma: la del laico que asiste a los sacerdotes en sus trabajos).

3 –Acoso, según el diccionario de la RAE, es la acción y efecto de «perseguir, apremiar, importunar a alguien con molestias o requerimientos». El acoso busca quebrar la voluntad del perseguido para esclavizarle a lo que el acosador quiere. El acoso laboral, sexual o de cualquier otro tipo siempre es inmoral, inhumano, anticristiano y punible. En la Obra se enmascara el acoso al que someten a las personas haciéndonos creer que es por su bien, porque Dios desea que hagan aquello por lo que les acosan. Pero es que el fin no justifica los medios. El acoso siempre es perverso y no se puede ejercer nunca, tanto si es para obtener un favor sexual, como para echarte del trabajo, como para que vayas a un curso de retiro o a una meditación o a confesarte. En la Obra siempre te «perseguirán, apremiarán, importunarán con molestias o requerimientos» para que en nombre de Dios hagas algo que ellos presuponen que Él quiere de ti. ¡Estate alerta y no cedas! En cuando percibas que te dan la lata sobre lo que ellos desean (ir a charlas, confesarte con sus sacerdotes, rezar…, ser del Opus Dei) y que tú no quieres, o que no te apetece, o que lo cambiarías por otro plan (como ir al cine, pasear con un amigo, ver la televisión, etc.), algo que los de la Obra te dicen que es frívolo comparado con lo sobrenatural que es aquello con lo que te acosan; pues entonces, en cuanto lo descubras, reacciona inmediatamente haciendo justo lo contrario de lo que te piden, y a la vez déjales claro que en adelante no conseguirán nada de ti por ese camino. Y si continúan insistiendo y forzándote con su pesadez para que te metas en su molde, en tal caso corta toda relación con ellos el tiempo necesario hasta que aprendan que tú no te sometes a su acoso. Esta resistencia si que es grata a Dios, pues salvaguarda de manipulaciones ajenas el don más amado por Él: tu libertad.

Dice un refrán que un bobo emboba a cientos si le das lugar y tiempo. En su día yo le di lugar y tiempo al Opus Dei… y me embobaron durante casi 35 años. Desde luego que no me volvería a dejar liar. Por tanto, sí mi vida diera marcha atrás hasta el momento en el que me invitaron por primera vez a ir a un centro de la Obra… sabiendo lo que ahora sé… ¡Saldría corriendo a vivir mi fe en dirección opuesta a todo lo que oliera a Opus Dei!

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Es Difícil Dejar El Opus Dei

diciembre 4, 2007

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Iván de ExOpus

Para quien nos leen que no sean o hayan sido del Opus Dei les puede parecer tan costoso abandonarle voluntariamente como pueda serlo dejar una asociación pía parroquial, o interrumpir la asistencia a unos cursos profesionales, o en un caso extremo como lo es cambiar de vivienda o de profesión.

Mas quienes le conocemos desde dentro sabemos que es mucho más penoso dejarle. Las causas de ello las iremos tratando de forma monográfica en éste y en sucesivos escritos.

Primera razón.

La supuesta excelencia de la vocación al Opus Dei.

Aunque según dicta la autoridad de la Iglesia es cierto que los laicos de esta Prelatura son fieles corrientes, que no se distinguen en nada del resto de sus conciudadanos, que son simples cooperadores de sacerdotes, como aquellos otros que echan una mano en su parroquia impartiendo catequesis o limpiando sus locales; la Obra confunde a los suyos haciéndoles creer, no sólo que existe una vocación al Opus Dei, sino que es lo más grande que una persona puede recibir, por lo que si no hubiera sido por ella Dios posiblemente no les habría creado. Lo que implica según las enseñanzas de la Obra que quienes la abandonan voluntariamente son unos traidores a Jesucristo, unos Judas, a los que les resultará prácticamente imposible tanto ser felices el resto de su vida como salvarse después.

Y esto te lo enseñan con plena pasión y seguridad desde que pisas un centro de la Obra. No olvidemos que quienes entran en ella no son atracadores de bancos, ni violadores, ni asesinos en serie, ni desapegados de la religión, sino personas muy generosas que se acercan al Opus Dei para amar y agradar a Dios. Por esta razón esas palabras tienen mucho poder en ellas cuando las oyen de labios de directores de la Obra a quienes consideran muy santos.

Creo que esta es la fuerza (y mentira) más poderosa que emplea el Opus Dei para hacer entrar y retener después a la gente, y que te recuerdan con el acoso habitual que tanto les caracteriza cuando planteas marcharte.

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Quiero Tu Vida

octubre 12, 2007

Iván de ExOpus

Con sólo 15 años, «Te quiero», me dijo el Opus Dei. Y yo me entregué a él creyendo que era a Dios a quien me daba… Pero luego descubrí que solamente era el Opus Dei quien me quería para si.

Quiero tu forma de mirar. Y desde entonces cuidé la vista para observar lo que el Opus Dei me decía que era bueno… Y dejé de ir al cine, y de ver muchos programas televisivos, y de multitud de libros me dijeron que era pecado leerlos… Y lo cumplí… Y para que ninguna moza me tentara me acostumbré a caminar mirando al suelo o por encima de la cabeza de las gentes…

Quiero tus palabras, tus sentimientos. Y desde que fui atrapado me adoctrinaron a hablar sólo de aquello que según los directores era acorde con el buen espíritu del Opus Dei… Y su Fundador nos conminaba conque si no pasábamos por su cabeza y por su corazón no llegaríamos a Dios… Y con un esfuerzo titánico logré que mis ideas y sentires fueran acordes con los suyos…

Quiero tus recuerdos. Quiero hacer míos tus sueños, tus deseos. Quiero tener tus días, tus noches… Y también se los tomó.

Quiero tus amigos. Y por orden del Fundador cuando uno de ellos se hacía del Opus Dei yo tenía que dejar de ser amigo suyo… Y durante muchísimos años no pude descubrir que eso no sólo es anticristiano sino también inhumano… Y por ello me quedé sin amigos…

Quiero tu familia. Y ni mujer ni hijos pude tener…

Te quiero sólo para mí. Y así me tuvo…

Quiero tu vida. Y se quedó con los mejores 35 años de ella…

Y todo lo rememoro cada vez que veo este vídeo.


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