Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho (I)

mayo 1, 2007

Ivan de ExOpus

Hay veces que se narra mejor una historia insinuando que mostrando, con administrados silencios que con largos discursos. Esto ocurre con el siguiente fragmento del testimonio que nos ha dejado Antonio Pérez Tenessa sobre su salida del Opus Dei. Aunque nada de él tiene desperdicio, me he permitido subrayar algunas partes.

«Siempre me quise marchar; lo saben ellos. Me opuse a la ordenación [de sacerdote] hasta donde pude (le consta a Pedro Casciaro, que era entonces secretario general), pero todo fue inútil. Salirse de la Obra era poco menos que imposible y no me parecía correcto hacerlo mientras ocupaba puestos de dirección. Cuando ya no los tuve, me fui, de mala manera, huyendo como un malhechor, con lo que llevaba puesto. Pero no había otra salida. Yo sabía la triste suerte que me esperaba en Roma si me hubiera retrasado 24 horas en escapar. Cuando me vi libre, respiré, empecé a sentirme persona, di gracias a Dios y se las sigo dando» (No hablaré mal de la Obra. Antonio Pérez Tenessa).

En relatos como el anterior nuestra imaginación rellena los vacíos… y es espeluznante la historia que entonces se nos representa.

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Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho (II)

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Una Muestra Del Fanatismo Proselitista Del Opus Dei

abril 4, 2007

Para ilustrar cual ha sido la realidad de la desaforada movilización en pos de las 500 vocaciones a destajo, copio –a continuación- una de las fórmulas magistrales empleadas para adoctrinar sobre el modo en que ha de efectuarse el proceso de captación. En estos últimos años muchos Directores se han estado intercambiando, como si de cromos se tratara, sus recetas para conseguir una suculenta vianda de vocaciones de San Miguel [Numerarios y Agregados, los célibes del Opus Dei].

Este es el nivel de inmoralidad que existe entre la clase dirigente del Opus Dei a día de hoy. Las vocaciones no se ven precisamente como un don divino concedido desde toda la eternidad por la Providencia misericordiosa de Dios para bien de la persona; no son precisamente estas consideraciones las que mueven a la Prelatura. Aquí va una receta que es prueba de la técnica sectaria del proselitismo en el Opus Dei y que se ha estado utilizando en las dos Delegaciones de Madrid, en la Sección de mujeres de la Obra.

¡Un fuerte abrazo!

EscriBa (2-3-2007)

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27 PASOS PARA QUE PA [PIDA LA ADMISIÓN] UNA AL MES

(Delegaciones de Madrid)


-Una chica que no conozca nada, en 6 meses pa


1. Conocerla.

2. Quedar para salir a hablar de pájaros y flores.

3. Fomentar la amistad: deporte, excursiones, aprovechar planes divertidos que se monten desde el ctr [centro].

4. Pisar el ctr.

5. Empezar a estudiar en el ctr.

6. Visita a los pobres.

7. Encargo material o ayuda en el centro: hacer el turno, poner ornamentos, etc.

8. Meditación.

9. Traer alguna amiga por el ctr.

10. Charla de formación, si es posible con amigas.

11. Oración: enseñarle y quedar todos los días para hacerla, proporcionarle tema y siempre recoger lo que haya sacado.

12. Dirección espiritual.

13. Hablar todas las semanas: fijar día y hora.

14. Círculo.

15. Plan de vida I (10’ de oración, ángelus, visita, 3 días Misa).

16. Curso de retiro.

17. Plan de vida II (15’ de oración, ángelus, visita, Rosario, 3 días Misa).

18. Convivencia de fin de semana.

19. Libro sobre la Obra.

20. Plan de vida III (20’ de oración, ángelus, Misa todos los días, visita y rosario).

21. Película de nuestro Padre: devoción a nuestro Padre.

22. Convencer al cl [Consejo local: directora, subdirectora y secretaria].

23. Hablarle para pa [pedir admisión] y visita a los pobres de la Virgen, si no ha hecho.

24. Conversación con la d [directora].

25. Preparar conversaciones breves con el sacd [sacerdote]: que pase y le cuente lo que va viendo en la oración y sus propósitos.

26. Romería para pedir luces.

27. Carta [pidiendo la admisión al Opus Dei].

Madrid, 26 de Junio, 2004

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¡A Por Las 500 Vocaciones Para El Opus Dei!

abril 4, 2007

(Nota del Vicario de una región a los delegados de san Rafael, con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud en Colonia)

12 de agosto de 2005

Antes de que salgas para Colonia quiero hacerte llegar estas líneas para que sepas que os acompañamos con mucha oración y penitencia para que sean abundantes los frutos en el viaje, allí en Colonia y al regreso.

El Padre nos ha pedido que recemos mucho por los frutos de la JMJ, con lo que es seguro que toda la Delegación se volcará y os acompañará muy unidos al Padre, viviendo todos así un verdadero compelle intrare.

Es importantísimo que todos los de Casa tengan muy claro, cada día -añadiría aún más: cada mañana y cada tarde- sus objetivos de apostolado personal con los chicos que van.

Una especialísima atención requerirán aquellos que den esperanza de vocación: los que puedan pedir la Admisión allí y todos a los que se les puede plantear -con hondura- la entrega.

Encomendamos de modo particular las vocaciones. Podemos dar un salto de las 500. En resumen, es ésta, una vez más, una carta pidiendo cartas.

Un abrazo muy fuerte,

Ramón.

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Mi Realización Del Test Sobre Sectas

marzo 28, 2007

Iván

El Test sobre sectas situado en la Web a la que vinculábamos tenía problemas para ser realizado. Hace unos días Frank nos comunicó que lo había encontrado hecho programa auto-ejecutable, que basta descargar para cumplimentarlo sin ningún problema.

Mientras lo probaba se me ocurrió realizar el test haciéndoos participes de mis respuestas, así como sobre lo que se me iba ocurriendo mientras lo realizaba.

Ante todo comprender que una entidad puede ser considerada como secta dañina en la medida que emplea las técnicas de control mental (por sus obras los conoceréis), y que las sectas usan estos métodos de forma diversa según el nivel de compromiso de cada uno de los colectivos que la componen. No es igual el resultado de este test para los que pertenecen al cien por cien al grupo que para quienes tan sólo lo son porque colaboran económicamente o aportando su imagen para darle prestigio.

El resultado varía si se realiza con el tipo de vida de un/a numerario/a (máximo compromiso con el Opus Dei), de un/a agregado/a, supernumerario/a; y no digamos nada si se rellena con las vivencias de un/a cooperador/a o chico/a de san Rafael, quienes sólo perciben de la Obra lo bueno de ella.

Aún siendo consciente de que su máxima fiabilidad sería la de cumplimentarlo con las exigencias de un numerario, yo lo he rellenado bajo los aspectos vividos por mí como agregado.

A continuación os expongo las contestaciones que he puesto y una breve explicación de su porqué.

Por último adjunto una copia del dictamen que el programa ofrece.

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1- ¿Te has cambiado el nombre después de entrar en el grupo?

Esto no ocurre nunca en el Opus Dei.

NO

2- ¿Sigues viviendo en el mismo domicilio que tenias antes de entrar en el grupo?

Los numerarios cambian de domicilio para irse a vivir a un centro de la Obra, pero los agregados SI continuamos con nuestra familia.

SI

3- ¿Tienes tu propio dinero y dispones de él sin tener que dar cuentas a nadie del grupo?

NO

4- ¿Se te permite comer carne y pescado?

Las sectas acaparan el control total de la persona y por tanto su alimentación: lo que pueden tomar o no, si pueden comer entre horas, etc. Bajo este aspecto el Opus Dei controla a los Numerarios y (menos) a los Agregados.

Algunas sectas además impiden a sus adeptos comer carne y pescado para que estén físicamente débiles y así manipularlos mejor.

Respondo al sentido estricto de la pregunta, contestando exclusivamente sobre la libertad que SI tuve para comer carne y pescado.

SI

5- ¿Duermes menos de seis horas diarias?

En la Obra se te pide dormir de 7 horas y media a 8, pero si existe esa indicación es porque hay una fuerte tendencia a que se incumpla. Dormí menos de lo marcado en mis 10 años con los jóvenes y en largos periodos posteriores.

Hacer media hora de oración, ir a la iglesia y asistir a misa antes de empezar el periodo laboral te obliga a levantarte como mínimo una hora y cuarto antes que quienes no son de la Obra. La presencia en los centros más la labor que te encomiendan hacen que vuelvas a cenar tarde (hablo de mí, que por ser agregado no vivía en un centro). Todo ello lleva a que te cueste mucho dormir lo establecido.

Por lo dicho, lo propio sería poner SI o dejarla en blanco, no obstante voy a contestar NO a esta pregunta, como si siempre se cumpliera el horario teórico que se indica.

NO

6- ¿Dispones de tiempo libre para tus aficiones?

Un numerario y agregado ocupa TODO su tiempo libre en las necesidades de la Obra anulando para ello cualquier gusto personal a no ser que tenga un componente proselitista, en cuyo caso puede realizarlo (por ejemplo no te dejan “perder” tres horas paseando por un bosque solo, pero si cuando lo haces acompañado por alguien a quien le vas a dar una charla apostólica).

NO

7- ¿Realizas rituales diarios?

Nada más levantarte besas el suelo diciendo Serviam!, luego ofreces el día con un ritual preestablecido, y desde ahí continúas con oraciones mentales, jaculatorias, actos de desagravio, misa, tres partes del rosario, las oraciones de las Preces de la Obra… Y si no lo cumples, a la siguiente dirección espiritual… ¡Bronca!

SI

8- ¿Crees que puede resultar positivo hablar con algún ex-miembro del grupo?

Según el Opus Dei quienes le dejan es exclusivamente por culpa de ellos (ya que lo miembros consideran a la Obra como perfecta), por lo que estás mentalizado en que no se puede sacar nada positivo al hablar con un ex.

NO

9- ¿Piensas que algunos de los males del mundo en que vivimos (hambre, paro, guerras) son consecuencia de tu actuación?

Dice el Fundador en Camino: “De que tú y yo nos portemos como Dios quiere —no lo olvides— dependen muchas cosas grandes” (755). En la Obra se te inculca de forma consciente, pero más todavía inconscientemente, que los problemas del mundo desaparecerían si todos fueran del Opus Dei o adláteres suyos. Yo sentía que mis defectos y omisiones traían como consecuencia una pérdida de bienes para los demás, esto es, males en el mundo.

SI

10- ¿La doctrina o teoría de tu grupo es capaz de explicar todo lo que es importante para el ser humano?

La doctrina que imparte el Opus Dei es capaz de explicar desde el número de hijos que hay que tener hasta como hay que vestir (por ejemplo, que las mujeres usen falda en vez de pantalones); la felicidad temporal, la eterna y como deben ser y actuar las personas e instituciones para lograrlo (sobre todo la Iglesia).

SI

11- ¿Tu forma de ser, o la que te predican que has de tener, es diferente a la del líder de tu grupo?

La única misión de la Obra es hacer que los suyos se identifiquen con el Fundador. Te dicen que para llegar a Dios has de pasar por su cabeza y por su corazón (por tanto la respuesta es que lo que te predican que has de ser NO es diferente a como es el líder).

NO

12- ¿Piensas que para ser feliz es preciso sufrir?

Se pueden alegar muchos ejemplos, pero sólo cito uno: cada 1 de enero el Fundador escribía como meta para el año que entraba “¡Ningún día sin cruz!”.

SI

13- ¿Crees que si abandonases el grupo tu vida seguiría normalmente?

Lo que te hacen creer —y que te llegas a creer a píes juntillas— es que tu existencia será un caos lleno de infelicidad si les dejas. Por tanto tu vida NO seguirá normalmente.

NO

14- ¿Utilizas en diversas ocasiones el ayuno o mortificaciones extraordinarias como penitencias?

No merendar los sábados, cilicio dos horas al día, una vez a la semana flagelarte con las disciplinas…

SI

15- ¿Te ves con tus familiares?

A diferencia de los numerarios, los agregados viven con sus padres. Por tanto, en mi caso SI.

SI

16- ¿Has criticado en público en alguna ocasión el comportamiento del grupo o de los líderes?

¡De ninguna manera! ¡Ni por asomo se te ocurre hacerlo!

NO

17- ¿Tienes un director espiritual o persona directamente responsable de tu educación y cuidado?

No uno, sino dos, que además te son impuestos. Cada semana dirección espiritual con un laico, y con un sacerdote confesión (y para determinados aspectos también dirección espiritual).

SI

18- ¿Se puede identificar a los miembros de tu grupo por su forma de vestir o has oído decir a otros que todos los del grupo “son iguales”?

Aunque no visten lo mismo, hay multitud de normas que controlan la forma de vestir (tal y como que los hombres vayan a misa con chaqueta y corbata, que usen trajes de baño holgados y largos; que las mujeres no usen blusas de tirantes, durante muchos años tampoco podían llevar pantalones y cuando no era ya costumbre debían llevar bañadores con faldita como los de principios del siglo XX, etc.),  y lo que estaba harto de escuchar a los de fuera es que “todos los del opus sois iguales”.

SI

19- ¿Está bien visto por los líderes que te veas con antiguos amigos?

No está bien visto si no vas a sacar nada de ellos (acercarles a la Obra, dinero, etc.) pues cuanto menos es una pérdida de tiempo. Desde luego, si alguno te muestra facetas del Opus Dei que no coinciden con las oficiales, entonces te prohíben que te veas con ese amigo.

NO

20- ¿Crees que en la vida sólo hay un camino verdadero?

Por supuesto, de hecho te cuentan que Dios no te habría creado si no hubiera sido por la vocación al Opus Dei. Sólo hay un camino viable para uno de la Obra: el Opus Dei.

SI

21- Cuando te asaltan malos pensamientos, ¿utilizas alguna técnica de control mental para ahuyentarlos, tal como repetir mantras u oraciones?

Es lo más habitual: ahogar los malos pensamientos con el rezo de jaculatorias.

SI

22- ¿Te crees culpable por no ser capaz de desarrollar todas tus potencialidades humanas?

En la Obra se vive en un estado de culpabilidad tensa. El Fundador dejó escrito que al que pueda hacer como cinco, hay que pedirle como ocho: si no, se pierden (Punto 84 de la Instrucción Para Los Directores. Josemaría Escrivá, 31-V-1936), y te hacen sentir culpable si no lo das.

SI

23- ¿Se realizan elecciones en tu grupo para elegir al máximo y a los máximos dirigentes del mismo?

Si bien es cierto que el Prelado es elegido por los que tienen el título de electores, también lo es que esa categoría se la da el Prelado anterior a quienes él quiere (buenos esbirros suyos), por lo que esa elección no es democrática sino piramidal (impuesta por el de arriba). Y el resto de los máximos dirigentes son colocados por el Prelado a dedo.

NO

24- ¿Crees que cada situación humana es diferente y que es imposible simplificarlas reduciéndolas a unas pocas situaciones tipo?

En la Obra todo está reducido a situaciones tipo. Como ejemplos: el Opus Dei es perfecto por lo que cualquier crítica a él es falsa; la paternidad responsable sólo significa tener un tropel de hijos; tu vocación es vista por los directores y es indeleble por lo que ya nunca hay que replantearse el tema; hay que gastar con la mentalidad de un padre de familia numerosa y pobre…

NO

25- ¿Crees que los que no pertenecen a tu grupo están capacitados para verter críticas contra el mismo?

¡¡¡Nunca!!!

NO

26- ¿Sientes habitualmente miedo a ser descubierto realizando actos prohibidos por la doctrina del grupo?

La presión de la Obra es tan grande que todo el mundo se evade haciendo lo que la doctrina llama “ocultas compensaciones”. Tomarte un güisqui de pascuas a ramos, echarte algún día una siesta, ver la televisión en horario no previsto, picar algo a deshora, etc. Desde luego que yo tenía, más que miedo, un gran “reparo” a ser descubierto.

SI

27- ¿Crees que es más importante la crítica pública de los dirigentes que la de uno mismo?

Desde luego, ya que los jefes son los únicos que critican, tú no.

SI

28- ¿Existen enemigos de tu grupo que practican el ataque sistemático contra el mismo?

En su día fueron los jesuitas, ahora los ex que escribimos en sitios como éste… y siempre practican el ataque sistemático contra el Opus Dei los que no comulgan al cien por cien con él.

SI

29- ¿Piensas que la felicidad está relacionada directamente con la obediencia?

¡¡¡Desde luego que si!!!

Te cuentan que la única manera de ser feliz es en el Opus Dei. Y por otra parte que el único camino posible es obedecer o marcharse.

SI

30- ¿Manifiestas en ocasiones a tus compañeros sentimientos negativos contra los líderes o contra la doctrina del grupo?

¡¡¡Nunca!!!

NO

31- ¿Puedes elegir libremente a tu pareja, aunque ella sea ajena al grupo?

Los numerarios y agregados no pueden elegir libremente a su pareja, ya que les impiden tenerla.

NO

32- ¿Tienes conocimiento del estado de la contabilidad general de tu grupo?

¡¡¡NADA DE NADA!!!

NO

33- ¿Te informas de las noticias al menos una vez a la semana?

SI

34- En tu relación con el resultado de tus actividades con el grupo, ¿es habitual pasar de estados de euforia a estados de frustración?

Son los ciclos habituales. Un día era feliz porque había cumplido todas las normas y al siguiente estaba hecho polvo porque un amigo me daba esquinazo. En una meditación llevas a tres y te encuentras en la gloria, a la siguiente no va nadie y te sientes hundido…

SI

35- ¿Realizas confesiones obligadas o autocríticas públicas?

En el medio de formación del Círculo breve, para numerarios y agregados, se manifiesta de rodillas y en público un pequeño defecto u omisión (por ejemplo no haber rezado un día el ángelus, o distraerte en la lectura espiritual) tras lo cual quien lo dirige te impone una penitencia; mas es tan minúsculo lo que se muestra (nunca algo que pudiera ser materia de confesión) que ese acto no puede encuadrarse en una confesión pública.

Pero confesiones obligadas si que has de hacerlas. Cada semana una vez con tu director espiritual (laico) y también una confesión (sacramento) con el sacerdote. Además son forzosas y con personas que tú no eliges sino que te vienen impuestas por los directores.

SI

36- ¿Tienes un horario diario que no puedes alterar salvo caso excepcional?

El plan de vida de la Obra (horario, normas de piedad, asistencia a medios de formación, etc.) una vez fijado por tu director es más rígido que una armadura medieval.

SI

37- ¿Piensas que para ganar adeptos es lícito presentar la doctrina adaptada para los legos, ocultando partes de la misma que no pueden ser comprendidas inmediatamente?

En el Opus Dei es lo habitual. Empezando porque antes de hacerte de la Obra no te permiten leer ni las Constituciones del Opus Dei ni nada que te explique aquello a lo que te vas a comprometer. Siguiendo con que tuve que mentir a mis padres diciéndoles que no era de la Obra, cuando ya lo era; y siempre, según las circunstancias, tergiversé o cambié la realidad sin empachos y con todas las bendiciones de los directores.

SI

38- ¿Lees habitualmente otros libros distintos de los oficiales del grupo?

Como las lecturas están censuradas, es tan complicado leer algo ajeno a temas profesionales (mirar en el fichero del centro si está permitido y si no lo es buscar otro libro y repetir el proceso) que la verdad es que yo fuera de lo del trabajo sólo leía las publicaciones de la Obra, el libro de lectura espiritual y cinco minutos los evangelios.

Por otra parte, un libro censurado es aquel que está conforme con la doctrina del que lo censura, por lo que se puede afirmar que es como si lo hubiera escrito él. Visto bajo este aspecto, en la Obra sólo puedes leer libros que la censura aprueba, por lo que es como si estuvieran escritos por el grupo.

NO

39- ¿Tu correspondencia es abierta ocasionalmente por algún otro miembro del grupo?

Lo era cuando hice vida en común con los directores (por ejemplo mientras estuve en convivencias).

SI

40- ¿Puedes ausentarte un tiempo sin tener que dar explicaciones a nadie?

¡¡¡Impensable!!!

NO

41- ¿Crees que la conducta ética tiene que ser la misma con los miembros del grupo que con los extraños?

Por ejemplo, está consentido criticar a cualquiera ajeno, mas nunca a uno de dentro.

NO

42- ¿Crees que existen diversos niveles de conocimiento que proporcionan diversos niveles de verdad?

La doctrina te la dan de forma paulatina y sólo conoces la que necesitas, del resto te cuentan que no te es necesario conocerlo. Ahora están saliendo a la luz documentos internos del Opus Dei (a espaldas de él) de los que la mayoría me eran desconocidos a pesar de haber estado dentro 35 años.

SI

43- ¿Están mal vistos en tu grupo los individuos que siempre están preguntado por todo?

Se te pide no tener espíritu crítico y cuando se acerca al centro alguien que es preguntón, rápidamente se le echa.

SI

44- ¿El tipo de relaciones sexuales que mantienes es el habitual en el entorno social?

NO

45- ¿Te sientes a menudo agotado por un exceso de actividad?

SI

46- ¿Conoces el caso de algún ex-miembro del grupo que diga que se encuentra mejor ahora que cuando era miembro?

Sin ir más lejos, yo mismo.

SI

47- ¿Crees que la TV., la radio y la prensa están manipuladas hasta el punto de que sus informaciones no son fiables?

Sí, cuando cuentan algo que no gusta al grupo.

SI

48- ¿En alguna ocasión, al preguntar por algún aspecto de la doctrina del grupo, te han dicho que no tenías la suficiente madurez para entender la respuesta?

Repito lo que puse más arriba: La doctrina te la dan de forma paulatina y sólo conoces la que necesitas, del resto te cuentan que no te es necesario conocerlo. Ahora están saliendo a la luz documentos internos de la Obra (a espaldas de ella) de los que la mayoría me eran desconocidos a pesar de haber estado dentro 35 años.

SI

49- ¿Puedes recibir llamadas telefónicas sin que nadie se entere?

Yo sí, porque vivía con mis padres.

SI

50- ¿Te han recriminado sacando a relucir alguna confesión o autocrítica pública que hubieras hecho?

Estuve cansado de que me recriminaran por lo que les contaba a los directores. Pero en la Obra no he realizado ni confesiones ni autocríticas públicas. Aquí habría que responder que SI o dejar la respuesta en blanco, mas voy a responderla en sentido estricto a lo que se pregunta.

NO

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RESULTADO DEL TEST

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El Opus Dei se muestra más sectario aún si este test se rellena de acuerdo con el tipo de vida de un numerario.

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Un Silencio Incomprensible

marzo 13, 2007

Ivan de ExOpus

Antonio Pérez Tenessa pidió la admisión en el Opus Dei en 1939, fue ordenado sacerdote en 1948. Desde 1950 desarrolló el cargo de Secretario General del Opus Dei (el que más mandaba después del Fundador) y en 1956 fue nombrado Consiliario Regional de España (cargo equivalente al actual Vicario Regional). En 1965 abandonó la institución.

Según Mª del Carmen Tapia a él se debe la creación de la Universidad de Navarra, el proyecto de Prelatura personal que ahora disfruta la Obra, la adquisición del Marquesado de Peralta para el Fundador del Opus Dei… Se tuvo que exiliar voluntariamente a México para evitar ser atrapado por la Obra. Y todo lo que narra de su estancia y salida del Opus Dei son estas palabras:

Desde que abandoné el Opus Dei, he mantenido un respetuoso silencio acerca de esa institución en la que gasté honradamente los mejores años de mi vida; en parte, porque así me lo exigió, en nombre de monseñor Escrivá, Pedro Casciaro cuando me localizó en México; y en parte por lealtad conmigo mismo y con los juramentos promisorios que me obligaron a hacer en el Opus Dei. Nadie me habrá oído nunca hablar mal de esa institución, me he negado sistemáticamente a aceptar entrevistas periodísticas de tono crítico, y aprovecho ahora la oportunidad para desautorizar a cualquier persona que haya utilizado mi nombre dando a entender lo contrario. A pesar de que esta lealtad mía no ha sido siempre correspondida, no pienso cambiar mi línea de conducta, ni siquiera al enterarme de la publicación de ciertos documentos en los que las dos más altas jerarquías del Instituto vierten insidiosas acusaciones contra mí, cuya falsedad puedo probar documentalmente. No considero elegante enzarzarme en disputas de patio de vecindad.

Yo no he pedido en ningún momento testificar en la causa de beatificación de monseñor Escrivá de Balaguer -ni en pro ni en contra-, y me parece una iniquidad que esas dos personas se atrevan a descalificarme de antemano tergiversando los hechos, y que el tribunal eclesiástico lo dé todo por bueno sin más averiguaciones.

Lo único completamente cierto de todo lo que dicen -y lo único importante para el proceso de beatificación- es que monseñor Escrivá, mientras pertenecí al Opus Dei y le serví lealmente, me trató siempre con un gran cariño, mucho más de lo que ya merecía (luego, dijo de mí mil perrerías), rezó mucho por mí, con poco fruto, y puso todo su empeño, que era grande, para evitar que yo abandonase el Instituto. Esto es lo positivo, lo que había que declarar en el proceso. Lo demás es chismorrería y pura maledicencia. Por cierto que el señor Echevarría no me conoce más que de vista o de oídas, porque él era un mequetrefe cuando yo estaba en el Opus.

Soy creyente, pero no me interesa ni ésta ni ninguna otra beatificación. No quiero entrar en la polémica que ha levantado este proceso. Me basta con aclarar que yo fui “pescado por la cabeza”, como dicen ellos, mas no por el corazón. Nunca me encontré a gusto dentro del Opus Dei, pero mientras estuve allí lo serví con toda mi entrega. Siempre me quise marchar; lo saben ellos. Me opuse a la ordenación hasta donde pude (le consta a Pedro Casciaro, que era entonces secretario general), pero todo fue inútil. Salirse de la Obra era poco menos que imposible y no me parecía correcto hacerlo mientras ocupaba puestos de dirección. Cuando ya no los tuve, me fui, de mala manera, huyendo como un malhechor, con lo que llevaba puesto. Pero no había otra salida. Yo sabía la triste suerte que me esperaba en Roma si me hubiera retrasado 24 horas en escapar. Cuando me vi libre, respiré, empecé a sentirme persona, di gracias a Dios y se las sigo dando. No tengo resentimientos contra nadie, no culpo de nada a la institución -muy respetable-, en la que cuento aún con grandes amigos que deseo perseveren en su camino.

Digo sencillamente que aquello no era para mí. Ése fue el error del padre Escrivá conmigo, como lo fue el de predecir la fecha de su muerte [el Fundador del Opus Dei predijo su muerte para siete años después de cuando en realidad murió]; también los grandes hombres y aun los santos se equivocan. Lo cual nada tiene que ver con su proceso de beatificación. Lo que no entiendo es que para enaltecer las virtudes del siervo de Dios haya que recurrir al mito, a la falsedad y a la maledicencia.

Deseo al Opus Dei los mayores éxitos, como imagen visible de la Iglesia triunfante, y solamente les pido una cosa: que me dejen en paz. Yo vivo muy contento con mis hijos y no cambio un solo día de mi vida actual por todos los años -muy interesantes, pero de pesadilla- que pasé en el Opus (No Hablaré Mal De La Obra. Antonio Pérez-Tenessa. El País – Sociedad – 13-04-1992).

¿Qué ocurrió con Tenessa en la Obra para que, tras haber fallecido, hasta sus biógrafos se salten a la torera su estancia en el Opus Dei?

Copio una de esas biografías:

ANTONIO PEREZ-TENESSA HERNANDEZ

CONSEJERO PERMANENTE DE ESTADO

IN MEMORIAM

Ha fallecido en Madrid, silenciosamente, como fue su vida, uno de los juristas más completos que hemos tenido en los últimos años, Antonio Pérez-Tenessa Hernández. Afincado en su niñez y juventud en la ciudad de Daroca (Zaragoza), estudió en el Colegio de los Escolapios, que ya había dado la lumbrera de otro estadista, Mariano Navarro Rubio. Fue muy destacado alumno, y era el encargado, desde el púlpito, de dirigir las oraciones, o devociones cotidianas religiosas en la formación integral que ofrecían las Escuelas Pías. Creó en 1936 un batallón de “Pelayos”, del que fuimos nosotros Jefe de Tambores. Esto ocurría en los años de 1930 a 1940. Como su padre, buen cristiano y carlista –como el nuestro y muy amigos– era habitual su presencia en la Adoración Nocturna, y en la naciente Juventud de Acción Católica, cosa no fácil entonces. Trasladado el padre, empleado de una entidad bancaria, con cinco hijos procedentes de dos matrimonios, marchó a Valencia, en donde terminó la carrera de Derecho, con sobresaliente y premio extraordinario. Miembro de las primeras Promociones de la Milicia Universitaria, estuvo de Alférez, en el periodo de prácticas en uno de los Regimientos de Montaña dedicados a contener a los “maquis” en el Pirineo. Este servicio, procuró contabilizarlo con su preparación de Letrado del Consejo de Estado. Se especializó en el llamado entonces “recurso de agravios” –publicó varios estudios– en materia de personal, venia a representar un procedimiento de revisión “miniconstitucional”, para actos administrativos, y que había de decidir el Jefe del Estado, en Consejo de Ministros. (Por los años 1960, fue “famoso” el promovido por Don José Valenzuela Soler, Catedrático en excedencia de Derecho Administrativo, y que había sido en el Gobierno de Lerroux, Director General de Obras Públicas, cuando había solicitado la cátedra de aquélla disciplina en la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid, en la que coincidieron otros dos administrativistas aragoneses: Royo Villanova, que estaba en Ciencias Políticas: y Jordana de Pozas, en la 2ª. cátedra. El informe del Consejo de Estado, siendo ponente Pérez-Tenessa, fue decisivo en una larga deliberación por el Consejo de Ministros, con la decisión del Jefe del Estado “de conformidad con el Consejo de Estado”, a favor de Valenzuela Soler).

Después de unos años en Méjico, volvió al Consejo de Estado, siendo Letrado Mayor, Secretario General, y ya jubilado nombrado Consejero Permanente de Estado. Sus dictámenes eran un arsenal de Ciencia Jurídica, y de alta “visión de la Función Publica”. En el solemne funeral en la Basílica Castrense, con asistencia del Consejo de Estado en pleno, el también Consejero Permanente de dicho Consejo, Antonio Sánchez del Corral, al final de la Eucaristía, le dedicó un poema, cuyos dos últimos versos rezaban así. “Recio ejemplar del Aragón Hispano / fueron verdad v justicia tu cimiento. / Surgia la flor donde tocó tu mano…Cuanto a ti se confío no lo fue en vano / Te halló firme y en pie mientras tuviste aliento / Antonio, compañero, amigo, hermano”. A sus hijos, Alejandro, Diego, Luis y Javier, nuestra condolencia. Descanse en Paz, el Ilustre Jurista, silencioso y brillante (Jesús López Medel).

¡Ni una sola palabra sobre los 27 años de su estancia en Obra!

Qué tuvieron que meterle en el cuerpo a Tenessa para no hablar con nadie sobre sus vivencias en la Obra, ni siquiera con sus compañeros y amigos más íntimos, hasta el punto de que tras su muerte sean incapaces de contar ni una sola palabra sobre su permanencia en el Opus Dei.

Sea por lo que fuere, lo que ahora le deseamos de todo corazón es que descanse en paz.

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Reflexiones Sobre El Opus Dei Y Las Sectas (III)

febrero 26, 2007

Varios autores.

Selección realizada por Ivan de ExOpus.

Por regla general, cuando a la gente le hablas de la opus se le cambia la expresión de la cara, digamos que el semblante se le vuelve más agresivo y hostil. No digamos ya si se te ocurre decir algo en defensa de la opus: se te tiran a la yugular directamente.

La opus siempre ha tenido mala prensa, muy mala prensa. ¿Por qué?

La inmensa mayoría de la peña que echa pestes de la opus no sabe decirte ni concretarte la razón ni el porqué de esa aversión visceral y rabiosa: “que si es una secta, que si son mala gente, que si todo por la pasta, etc, etc, etc.”, pero sin conseguir argumentar nunca una crítica lógica y coherente.

Vosotros, al menos, habláis con razón de causa: por eso os leo, por eso os escucho (Fuente. Ogrini).

Situémonos en una parroquia barcelonesa pastoreada por un mosén carismático de mediana edad, de esos que se criaron a los pechos del Concilio Vaticano II. Dicha parroquia, como ocurre con tantas otras de las diócesis catalanas, no pasa por sus mejores momentos en cuanto a asistencia de fieles a misa y número de bodas y comuniones. El mosén rector de la parroquia, aun no estando ni de lejos próximo al carisma del Opus Dei, aceptó el año pasado los servicios como catequista de una señora de la Obra que se ofreció “graciosamente” a dar catequesis a los nenes, misión que ella realizó adecuadamente y sin mayores problemas. Pero hete aquí que este año, al empezar la nueva temporada de catequesis, no aparecieron ni los niños ni la catequista de los niños.

¿Qué había ocurrido? Como siempre ocurre en estos casos, la verdad no llegó de boca de la interesada sino de uno de los nenes. Resulta que la señora no ha tenido mejor idea que intentar llevarse a todos los muchachos, y algunos de sus padres, a otra parroquia y a la Obra. Por supuesto, sin decir nada al párroco que confió en ella ni mucho menos al arcipreste encargado de esas parroquias. Oigan ustedes, igualito a lo que hacen algunas sectas (Fuente. Luis Fernando Pérez Bustamante).

Hola a todos: no soy una asidua a esta web aunque desde que la descubrí hace dos días prácticamente la he devorado. Llevo dos noches en vela leyendo sin parar y sin poder dar crédito a lo que leía. Fui del Opus Dei (OD) hace muchos años pero por poco tiempo. No he vuelto a tener contacto con el OD a pesar de que mi salida fue airosa y amistosa. Reconozco que fue una suerte salirse de forma amistosa del OD, después de haber leído los escalofriantes testimonios de gente a los que se les destrozó la vida tanto dentro como fuera. No me quito de la cabeza el testimonio de Carmen Tapia. Me impresiona especialmente porque al poco de irme del OD circulaba su libro por casa de mis padres y me lo leí. En aquel entonces pensé que era una exagerada y que escribía desde el odio. Nada de lo que dijo me impactó pero hoy me lo creo todo. Estoy seriamente indignada porque ahora que estoy fuera me entero de que formé parte de una sectaaaa!! de que fui manipulada y de que toda mi intimidad fue ventilada en esas fichitas o en esos informes que salen de la confidencialidad de la charla. Lo peor de todo es que me imagino que todavía mi fichita queda guardada en algún archivo de la obra. Estoy de acuerdo con algunos testimonios, creo que todos lo estamos, en que en la Obra hay gente muy buena y también hay mucha gente, como fue mi caso, que no saben ni donde están y ni son conscientes de la manipulación que están sufriendo (Fuente. Conversa).

He estado leyendo el “Vademecum del gobierno local” y en su apartado de admisión e incorporación he encontrado un párrafo en el que, creo, se resumen muchos de los problemas del Opus Dei. Lo he leído y me ha dado miedo.

“Los fieles de la Prelatura tienen la obligación de conciencia de cultivar y defender, en todo momento, las características divinas de la Obra: su naturaleza y sus fines sobrenaturales, su régimen, su unidad, los modos apostólicos queridos por el Señor, el Derecho propio —santo, perpetuo e inviolable— que nuestro amadísimo Fundador, por Voluntad divina, estableció para siempre, y la Santa Sede ha sancionado”.

El subrayado es mío (las negritas no), y las frases me han hecho ver como la Obra se juzga a sí misma. Es la primera vez que leo una frase que positiva y directamente liga la voluntad de Dios a la acción del fundador sin posibilidad de duda, caracterizando el derecho propio de la institución como “santo, perpetuo e inviolable” vamos, como si la Obra fuera una nueva alianza entre Dios y los hombres y justificando sus modos de hacer al presentar el beneplacito de la Santa Sede para convencer al que no lo estuviera ya e imposibilitando cualquier tipo de crítica o duda porque ni Dios ni la Iglesia se equivocan (silogismo falaz con el que se alimenta las cabezas de “la aristocracia de la inteligencia”).

Sinceramente creo que la divinización de la institución es el problema básico del Opus Dei y la causa del mal que produce a su alrededor (como a mí me produjo ) y aunque haga bien a muchos (como a mí me lo hizo). Es la única institución u organización de la Iglesia que se adjudica la seguridad y certeza absoluta de tener un contacto directo con el Altísimo, parece que estuvieramos hablando de la mismísima fundación de la Santa Iglesia. Por eso no admite la crítica, ni siquiera la constructiva.

La adjudicación del discernimiento de la voluntad de Dios es, sencillamente, la manera de obrar de las sectas y esto es lo que me parece pasa en la Obra y muestra el párrafo de arriba (Fuente. Jose_A).

Hola, me llamo Inés , tengo quince años y hace 5 meses que pite [pedir la admisión al Opus Dei]. La verdad es que no me gusta en parte lo que me piden, pero hay cosas que si; conmigo por lo menos hay muy buen clima y me llevo fenomenal con las otras adscritas. Pero en cierto modo necesito consejo, no quiero caer en la misma trampa que vosotros, ¡quiero salir! contestadme o contactar conmigo por favor. / Gracias (Fuente. Ines_dos).

(Fragmento de una respuesta a la carta anterior.)

Si estas muy desesperada, igual que has mandado un correo aquí, mándalo a alguna instancia oficial: oficina del defensor del menor, alguna oficina de protección contra las sectas. Te puedo asegurar que como se publicite el tema, te dejan en paz, ¡pero vamos, que si te dejan en paz!

Creo que tu misma comprendes que no estas en edad de tomar una decisión de esa trascendencia, para siempre, sin vuelta atrás. Estás en edad de empezar a conocer todas las cosas bellas de la vida, y sus sinsabores, de preocuparte por la ropa que te pones y de chatear con el móvil, de ponerte roja cuando ese niño que te hace tilín se te acerca, de ver lo tontos que son otros niños, todo ello sin necesidad de alejarte de Dios, que no tiene muchos caminos, sino infinitos, porque el es la infinitud. Es como si a los 14,5 años, como ya puedes procrear, como seguramente podrás, tuvieras que elegir a un hombre para toda la vida y empezar a tener hijos con él. Eso que, aunque no soy muy docto en la materia, creo que seria un delito, para entregar tu vida a una vocación tan exigente o mas que un matrimonio, no lo es… curioso ¿no? (Fuente. Interestfree).

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Una Institución Pública Y Benéfica No Tiene Secretos

febrero 19, 2007

Colección de escritos sobre la conveniencia de hacer públicos los documentos que el Opus Dei oculta.

Parte (I) EscriBa.

Parte (II) Ivan de ExOpus.

Parte (III) Ramón.
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Una Institución Pública Y Benéfica No Tiene Secretos (I)

febrero 19, 2007
Publicar los documentos secretos del Opus Dei como obligación moral de sus Directores.

EscriBa

Publicado originalmente en Opus Libros el 9-II-2007

Reeditado con las autorizaciones pertinentes.

En una reciente conversación con un cualificado sacerdote del stablishment de la Prelatura se suscitó la siguiente inquietud sobre la publicación de los “textos para la formación” del Opus Dei, internos y secretos, por parte de OpusLibros.org. Los argumentos para el escándalo fueron los siguientes:

Es imposible salir al paso de tanta cosa negativa con alguna posibilidad de éxito, naturalmente desde el punto de vista de quienes objetan. Para hablar con alguien de un tema debatido, con alguna opción de acuerdo, es imprescindible la buena voluntad. Pero, en este caso, ¿qué buena voluntad demuestra quien ofrece, contra todo derecho, documentación privada, obtenida de modo fraudulento?

Naturalmente que no hay nada que ocultar, pero no voy a entrar en conversaciones con quien me trata de un modo tan injusto. El resto de su argumentación queda descalificada a priori. No tengo la mínima confianza de su honradez, de que pretendan algo bueno, porque me están demostrando con su conducta actual su falta de escrúpulos.

¿Derechos en la dirección espiritual?, en la Obra, la obediencia es total, se puede mandar todo, es una obediencia rendida, para poner lo mejor de uno mismo en llevar a cabo las cosas mandadas y como se han mandado, etc., son ideas que tiene muy claras cualquier persona del Opus Dei, y son pacíficamente aceptadas como la entrega misma que cada uno hemos hecho para extender el espíritu de nuestro Padre.

Un acto intrínsecamente deshonesto por su objeto nunca puede ser subjetivamente honesto o justificable como elección:

Hay un suceso de la vida de José María Escrivá que le oí contar a Andrés Vázquez de Prada en más de una ocasión y que recogió –posteriormente- en el segundo tomo de la biografía oficial El Fundador del Opus Dei, Dios y audacia, según el testimonio de Tomás Alvira Alvira.

En este episodio se narra el intento de falsificación –por parte de Escrivá- de su partida de nacimiento para conseguir un pasaporte argentino en los meses de julio y agosto de 1937. El fin era poder ser evacuado a Argentina y escapar, así, de la furia anticlerical del Madrid republicano de la Guerra Civil.

En esas circunstancias extremas, de quiebra de la convivencia social y de las normas de comportamiento inherentes a ella, la conciencia de José María Escrivá –como sacerdote lo bendigo, dice estimó que algunos actos intrinsece malum (intrínsecamente malos) estaban justificados precisamente por lo extremo de la situación. Es decir, que aunque el objeto del acto fuese malo siempre y en sí mismo (la falsificación de un documento, un fraude) las ulteriores intenciones de quien actúa y las circunstancias pueden suprimir la malicia de esa actuación, como afirman las teorías éticas teleológicas y proporcionalistas.

Por aquellos días estaban ya en marcha unas gestiones con el fin de obtener un pasaporte argentino para don Josemaría, siendo necesaria la presentación de la correspondiente partida de nacimiento. Como Isidoro acababa de recibir dos partidas, pensaron que, convenientemente retocadas y cambiando los nombres, les servirían al Padre y a Juan para solicitar los pasaportes. El sábado 31 de julio salieron éstos con Isidoro a la calle para hacerse las fotos. Y, al día siguiente, encargaron a Carmen que les confeccionase unos brazaletes con los colores nacionales de la República Argentina, igual que el de Isidoro.

También por aquellas fechas consiguió Tomás Alvira, un amigo de José María Albareda, una partida de nacimiento de otro argentino, con la idea de obtener un pasaporte y salir de España como súbdito extranjero; pero, en conversación con Isidoro, decidieron de común acuerdo que mejor sería servirse de esa última partida para proporcionar un pasaporte al Padre. Borraron primero con un líquido los datos personales, pero el papel se arrugó de tal modo, que hubo que pasar por encima una plancha caliente. Luego, con una máquina de escribir del mismo tipo de letra que el de la partida, rellenaron el espacio borrado con los datos de la filiación del Padre y la entregaron en el Consulado. Había que volver, a los tres o cuatro días, a recoger el pasaporte.

Entretanto los líquidos corrosivos habían producido unas acusadoras manchas en el papel; de manera que cuando se presentó allí personalmente el interesado, el Cónsul (o acaso un Secretario de Embajada) le recriminó su acción. Reaccionó prontamente don Josemaría y le replicó: Soy abogado y soy sacerdote. Dadas esas circunstancias, como abogado lo defiendo y justifico, como sacerdote lo bendigo. Le dieron excusas, pero no el pasaporte. (Vázquez de Prada, Andrés. El Fundador del Opus Dei, Vol. II: Dios y audacia, Págs. 119 y 120. Madrid, Rialp, 2002).

La Iglesia ha expresado reiteradamente que si los actos son intrínsecamente malos, una intención buena (bonis causis) o determinadas circunstancias particulares pueden atenuar su malicia, pero no pueden suprimirla: son actos irremediablemente malos, por sí y en sí mismos no son ordenables a Dios y al bien de la persona.

En los actos que son por sí mismos pecados –cum iam opera ipsa peccata sunt– las circunstancias o las intenciones nunca podrán transformar un acto intrínsecamente deshonesto por su objeto en un acto subjetivamente honesto o justificable como elección.

Sin pretender incoar un debate sobre esta cuestión, creo que es importante señalar el hecho –a mi buen saber y entender- de que no hay motivo de escándalo en el acto de publicar documentos secretos del Opus Dei, aunque para ello no contemos con la autorización de la Prelatura. Pienso que es hipócrita la actitud oficiosa del Opus Dei pretendiendo ver un escándalo (farisaico) en esta labor desarrollada por OpusLibros y que se orienta a la búsqueda de la verdad de las cosas, sin favor y sin temor.

Considero una pose hipócrita rasgarse las vestiduras por el pretendido hurto de documentos, previo a su publicación, del mismo modo que me parecería cínico y repugnante que un asesino anticlerical recriminase a “don Josemaría” que, para escapar de ser asesinado, hubiese intentado falsificar su pasaporte y salir de España.

Los documentos internos pertenecen, en justicia, a todos sus miembros:

Pero –es más- la virtud de la justicia consiste en la constante y firme voluntad de dar a los demás lo que les es debido y ¿a quiénes pertenecen esos documentos sino a los miembros del Opus Dei?, ¿quiénes, más que ellos, tienen derecho a conocer las normas y los criterios que se les aplican?, ¿quiénes, más que los directores de la Obra, tienen la obligación moral de publicarlos? Reivindico que se reconozca el derecho de que gozan los fieles del Opus Dei, y las personas bajo la influencia de la Obra, a tener acceso a los Reglamentos para que no puedan darse dolo, arbitrariedad e indefensión.

Una vez más, la Obra recurre a la doble moral acusándonos de llevar a cabo prácticas inmorales (el hurto) para publicar unos documentos que ponen de manifiesto la inmoralidad de tantas y tan esenciales prácticas en el Opus Dei. Y la explicación queda bien de manifiesto, reiteradamente expuesta cuando tras de un nuevo documento interno y secreto publicado, añadimos el porqué: ¿Por qué publicamos los documentos y escritos internos del Opus Dei? Esto es: matar al mensajero. Son los miembros del Opus Dei quienes los hacen llegar a OpusLibros para su publicación, como respuesta a un clamor y a una inquietud creciente entre los fieles de la Obra y tantas otras personas. Este fenómeno no obedece a la conducta de unos pocos sino que las ansias de romper el silencio totalitario sobre la institución son generalizadas.

Por tanto, como “don Josemaría”, dadas las circunstancias: defiendo, justifico y bendigo el supuesto hurto y la publicación de documentos internos del Opus Dei llevada a cabo por OpusLibros. Porque considero que se trata de una cuestión de vida o muerte, de una obligación de conciencia, de un deber de lealtad a la Iglesia y a la sociedad. Se lo debemos a los chicos y chicas jóvenes que son captados por la institución, y a tantos padres, y a tantos sacerdotes que se acercan a la Prelatura engañados y sufrirán las mismas prácticas, praxis, criterios, normas, costumbres, etc., que sufrimos nosotros, a los que están dentro queriendo irse, a toda la Iglesia.

La publicación de los documentos internos se ordena a la justicia y a la caridad:

No olvidemos que la moral denuncia la llaga de los estados totalitarios que falsifican sistemáticamente la verdad, ejercen mediante los mass-media un dominio político de la opinión, manipulan a los acusados y a los testigos en los procesos públicos y tratan de asegurar su tiranía yugulando y reprimiendo todo lo que consideran ‘delitos de opinión’ (Catecismo de la Iglesia Católica, 2499). Párrafo que parece escrito pensando en el Opus Dei que concibe toda comunicación como un negocio en beneficio propio y no, así lo enseña la Iglesia, como un servicio a la verdad por el bien de los hombres. Pensando en los engaños sistemáticos acumulados por la Prelatura, en su arrogante hábil política con los medios de comunicación, en la abyecta violación de las conciencias para asegurar su tiranía, en los procesos públicos de culpabilización de las voces críticas, en las campañas de acoso y desprestigio, y en los desaforados ataques ad hominem.

Pero, yendo aún más lejos: ¿dentro de qué orden de justicia y caridad se encuadra la propiedad privada de unos Reglamentos secretos que ilegítimamente determinan -la mayoría de las veces para mal- la vida de miles de personas, que hurtan derechos inalienables? El derecho a la propiedad privada sólo existe cuando se ha adquirido o recibido de un modo justo. ¿Puede hablarse de hurto de documentos internos?

No cabe hablar de hurto previo a la publicación de documentos internos (caso de la oculta compensación):

La definición de hurto dada por la teología moral católica, desde el siglo XVII hasta hoy, es la siguiente: Ablatio rei alienae, rationabiliter invito domino. Traducido literalmente: Adueñarse de lo ajeno, estando el otro razonablemente en contra. Ablatio significa propiamente llevarse, se sobreentiende que en beneficio propio.

En la concepción de la propiedad expuesta, el hurto es moralmente condenable por el motivo primario de ser una violación de la justicia: el hurto es un enriquecimiento injusto, contrario al derecho natural de propiedad. A este motivo primario se añade un motivo secundario, el de causar daño al prójimo en sus bienes materiales: con el enriquecimiento injusto va siempre unido un daño injusto.

La doctrina reconoce tres situaciones en las que la ablatio rei alienae no es hurto, en cuanto que el propietario, aunque invitus, contrario, no lo es rationabiliter. Se trata de las situaciones clásicas del caso de extrema necesidad, del caso de oculta compensación y del caso de expropiación por motivos del bien común.

El caso de oculta compensación es una violación aparente de la propiedad y se da, en efecto, cuando quien tiene asegurado ya el derecho a algo, no está en condiciones de hacerse con ello en propiedad por medios legítimos; hay aquí una violación de la posesión, pero no de la propiedad. No se dan ni el enriquecimiento injusto, ni el daño al prójimo, ni se violenta el derecho natural de propiedad.

Tenemos asegurado el derecho a conocer esas normas, por tanto no hay hurto aunque los medios de ejercer ese derecho no sean legítimos. Y tenemos –en efecto- reconocido por la Iglesia el derecho a la publicidad de las normas: Pero ahora no cabe ya ignorar la ley; los Pastores cuentan con normas seguras con las que poder orientar rectamente el ejercicio de su sagrado ministerio; se da con ello a todo el mundo la posibilidad de conocer los propios derechos y deberes, y se cierra el paso a la arbitrariedad de conducta (…) (Praefatio Codex Iuris Canonici, 1983). Y también en la Constitución Apostólica Sacrae disciplinae leges, donde Juan Pablo II promulga el Codex Iuris Canonici: Y para que todos puedan examinar más cumplidamente estos preceptos y conocerlos con mayor profundidad, dispongo y ordeno, antes de que produzcan efecto, que alcancen fuerza vinculante desde el primer día de Adviento del año 1983 (…).

Hasta tal punto la Iglesia considera importantes el principio de publicidad y el conocimiento de las normas que establece una particularísima característica en su Norma normarum. Frente al habitual criterio de los ordenamientos estatales que consideran irrelevante la ignorancia de las leyes, en relación con su eficacia, el Derecho de la Iglesia tiene en cuenta la posibilidad de que las leyes sean ignoradas y atribuye a este hecho determinados efectos. Difícilmente puede admitirse que alguien deba obedecer –incluso en conciencia- un mandato que desconoce, máxime cuando la ignorancia no sea culpable.

Estas consideraciones constituyen la clave para la lectura del canon 15, § 1. La ignorancia o el error acerca de las leyes invalidantes o inhabilitantes no impiden su eficacia, mientras no se establezca expresamente otra cosa. § 2. No se presume la ignorancia o el error acerca de una ley, de una pena, de un hecho propio, o de un hecho ajeno notorio; se presume, mientras no se pruebe lo contrario, acerca de un hecho ajeno no notorio. El § 1, al referirse a las leyes invalidantes o inhabilitantes establece que su ignorancia no impide que surtan efectos, en todos los demás supuestos la relevancia de la ignorancia no puede excluirse, por eso el § 2 establece unas presunciones en relación con el conocimiento de la ley y de los hechos ajenos. Referencias a la ignorancia o error en el conocimiento de la ley pueden encontrarse en los cánones 1323, n. 2, 1324, nn. 8 y 9 y 1325.

La publicación de los documentos internos no tiene relación con usurpar bienes sino con comunicar saberes libremente:

Aun así, estimo que el tema que nos ocupa tiene poco que ver con el destino y la distribución universal de los bienes sino con la comunicación de secretos del Opus Dei que un miembro de la Obra, por el cargo interno que desarrolla, puede poseer. No se trata de hacerse con la propiedad de nada, sino de comunicar saberes, de ejercer el derecho a la libertad de comunicación. Un derecho que, nos enseña la Iglesia, no es incondicional ya que la caridad y el respeto de la verdad deben dictar la respuesta a toda petición de información. Son razones para callar: el bien y la seguridad del prójimo, el respeto a la vida privada y el bien común.

Pues bien, ¿en cuál de estas razones puede ampararse el Opus Dei para censurar la conducta de OpusLibros?, ¿qué argumentos puede esgrimir el Opus Dei para exigirnos callar? Hay un clamor, desde dentro y desde fuera de la Obra, que pide y exige conocer la verdad y no hay motivos para no dar respuestas descarnadamente verdaderas publicando las normas acanónicas de facto que determinan la vida interna y real del Opus Dei.

Aquellos miembros del Opus Dei que desarrollan tareas de dirección poseen unos conocimientos prohibidos a la mayor parte de los fieles de la Obra, a toda la sociedad y a la propia Iglesia. Están en posesión de estos secretos por razón de su cargo, entonces ¿es posible censurar la publicación de los documentos internos del Opus Dei amparándose en una especie de secreto profesional?, ¿es acaso una deslealtad? Pues, no. La misma Iglesia manifiesta que es obligatorio divulgar lo conocido bajo secreto profesional cuando no revelarlo podría causar al que los ha confiado, al que los ha recibido o a un tercero daños muy graves y evitables únicamente mediante la divulgación de la verdad.

Publicar los documentos internos es un deber moral:

Nos están reconocidos a todos los fieles católicos la libertad de expresión y de opinión pública dentro de la Iglesia, el derecho de participación a todos los fieles en la vida de la Iglesia. Según la ciencia, la pericia y el prestigio este derecho puede ser también un deber moral. Tienen el derecho, y a veces incluso el deber, en razón de su propio conocimiento, competencia y prestigio, de manifestar a los Pastores sagrados su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestar a los demás fieles, salvando siempre la integridad de la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los Pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas (canon 212 §3, Codex Iuris Canonici, 1983).

Por eso yo lo considero como una obligación de conciencia, onerosa pero liberadora.

Estas orientaciones obedecen a exigencias de orden y de eficacia: no hay nada que ocultar en todo ese material, dirigido a ayudar a las almas. (Anexo 3, Conservación de textos para la labor de formación, Experiencias de los Consejos Locales, Págs. 190 y 191). En fin: excusatio non petita, acusatio manifesta.

Directores del Opus Dei, no gastéis inútilmente vuestras energías en ocultar lo que, sin prisa y sin pausa, va a salir a la luz ordenada y eficazmente; porque no hay nada encubierto que no haya de descubrirse, ni oculto, que no haya de saberse (Lc XII, 2). Preocupémonos sólo de hacer buenas obras, que Él se encargará de que brillen delante de los hombres (Mt V, 16).

Tened presente que no alcanza la salvación, aunque esté incorporado a la Iglesia, quien no perseverando en la caridad permanece en el seno de la Iglesia “en cuerpo”, pero no “en corazón” (Constitución Dogmática Lumen Gentium, 14).

¡Un abrazo apretado a todos los ex y los intra del Opus Dei; y a todos los amigos y colaboradores de esta web!exopus.jpg


Una Institución Pública Y Benéfica No Tiene Secretos (II)

febrero 19, 2007

Ivan de ExOpus

Publicado originalmente en Opus Libros el 12 febrero 2007.

El trabajo tan interesante de EscriBa «Publicar los documentos secretos del Opus Dei como obligación moral de sus Directores» (9 de febrero de 2007) tiene un apartado con el título: «Los documentos internos pertenecen, en justicia, a todos sus miembros», lo que me hizo recapacitar sobre la pregunta: ¿A quién pertenece el bien espiritual de la información contenida en un documento?

Lo que os transcribo a continuación es una esquematización de las conclusiones a las que he llegado.

—oOo—

La propiedad de la información

A) El derecho a determinada información compete a todos aquellos a quienes les afecta.

B) Posibles situaciones.

1. Sobre la información contenida en los documentos privados, si no sale del ámbito estrictamente privado, no hay razones para hacerla pública (las cartas de amor entre dos personas no le importan a nadie más).

2. La información contenida en los documentos de entidades privadas y públicas siempre deben sacarse a la luz cuando haya indicios de que los datos que contienen puedan ser constitutivos de delito, ya que de esa manera se protegen los derechos de terceros (cuando en las cartas de amor se está planeando un asesinato o el gobierno falsifica el resultado de unas elecciones).

3. La información contenida en los documentos de entidades públicas siempre debe ser accesible:

3.1. A sus instancias superiores (el presidente del gobierno debe saber todo cuanto quiera sobre uno de sus ministerios; ninguna institución de la Iglesia puede ocultarle algo al Papa o a su Jerarquía).

3.2. A los subordinados a quienes afecta (los habitantes de Madrid deben conocer una ordenanza del municipio por la que se les aumentan los impuestos).

3.3. A todas las personas que lo deseen, ya que cualquiera puede verse afectado en algún momento por esa información (un habitante de Burgos tiene derecho a conocer los impuestos de los madrileños, ya que puede serle importante si en el futuro se va a vivir allí).

Los tres puntos anteriores no se dan cuando la entidad busca fines ilícitos o porque es una sociedad secreta.

C) Aplicado al Opus Dei.

La Obra (por mucho que se proclame a si misma como una familia) ante las leyes es una institución pública abierta, tanto en el ámbito religioso como en el civil (pues legalmente no es una sociedad secreta).

Por tanto, las normativas y el contenido de sus documentos deben ser conocidos por sus instancias superiores religiosas y civiles (3.1), por los suyos, ya que les afecta directamente (3.2); y por quien lo desee, puesto que opera en toda la sociedad y cualquiera en algún momento puede verse involucrado con ella (3.3).

Como el Opus Dei le oculta sus Documentos Internos a las instancias superiores civiles y religiosas, a gran parte de los suyos y al resto de la humanidad; es una obligación para el bien común (y para liberar al propio Opus Dei de ser tildado de sociedad secreta) que los saquen a la luz aquellos que puedan hacerlo.

Por otra parte, en algunos de esos escritos (los publicados) se descubren graves irregularidades (no enseñar a sus laicos que legalmente no pertenecen al Opus Dei, del que sólo son sus sacerdotes; ordenar la violación de la correspondencia de los suyos y por tanto de cuantos les escriben aunque no sean de la Obra, hacer que la dirección espiritual sea llevada colectivamente por todos los directores de la persona en vez de ser unipersonal y secreta como manda la Iglesia, etc.) Estos hechos obligan a hacer públicos el resto de los documentos del Opus Dei para comprobar si en ellos aparecen otras anomalías (2).

D) Conclusiones.

1. La información contenida en los mal llamados Documentos Internos del Opus Dei (porque por su esencia no son internos, sino públicos) pertenece a cualquier persona, por lo que tiene que ser accesible a todos (deben publicarse).

2. No sólo hay derecho a mostrar los documentos Internos del Opus Dei sino que es una obligación por parte de quienes puedan hacerlo.

3. Si la Obra se opusiera a que se hagan públicos, con ese actuar estaría indicando que se considera a si misma como una sociedad secreta o un grupo que pretende fines ilícitos.

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Una Institución Pública Y Benéfica No Tiene Secretos (III)

febrero 19, 2007

Sobre Si Es Lícito Publicar Los Documentos Internos.

Ramón.

Publicado originalmente en Opus Libros el 16 de Febrero de 2007

Reeditado con la autorización de Opus Libros.

Sobre si es lícito publicar los documentos internos del Opus Dei o no. Se han publicado aquí muy sesudas argumentaciones. Yo quisiera añadir, como lego en la materia, las mías.

La Constitución ordena que las organizaciones de todo tipo sean democráticas y sus normas sean públicas. En cualquier caso, si la obra tiene documentos que sólo enseña a algunas personas con cargos de gobierno, se está comportando de manera que como mínimo bordea la constitución, por no hablar de los derechos humanos y del sentido común. Todos tenemos derecho a saber con qué normas se nos juzga y se nos controla. En ese caso, no es sólo lícito, sino obligatorio darles publicidad. No olvidemos que no se trata de normas sobre limpieza de suelos o recetas de cocina, sino instrucciones sobre el tratamiento de las personas, que pueden tener importantes repercusiones sobre su vida e incluso sobre su salud. Sólo por un mínimo respeto deberían estar al alcance de todos sus miembros.

En otro orden de cosas, muchas de ellas son comentarios o corolarios derivados de la lectura del evangelio o filosóficas. No entiendo porqué no se pueden hacer públicas, puesto que aportarían al acervo formativo de todos los cristianos corrientes. Vamos, que no pasaría nada porque nadie las leyera. ¿o sí?

No entiendo por qué se duda de la recta intención de los que las “pasan” y las publican. No se comercia con ellas, no se denigran. Sólo se critican duramente, cuando alguien tiene ganas, que no es siempre. Igual de duramente que los teólogos y los filósofos de la obra critican a todos los teólogos y filósofos, escritores, políticos o lo que sea con los que no están de acuerdo.

Finalmente, discrepo con aquello de la “rendición incondicional” de la conciencia y de la libertad. Este concepto es rigurosamente antievangélico. No podemos abdicar de la libertad que el Padre nos ha dado, “la libertad de los Hijos de Dios”. El concepto de comunión, es decir, de mantenimiento de la unidad dentro de la fe y de Cristo no quiere decir que nos convirtamos en zombies descerebrados que se tragan todo sin más. El concepto de obediencia puede tener cabida cuando se trata de superar la soberbia innata, pero la entrega a Dios para realizar buenas obras que nos cuestan no tiene nada que ver con la sumisión. Recuerdo que cuando se beatificó al Santo Marqués, un profesor de la Complutense (hubo un especial de TVE) decía que él ponía su libertad intelectual en manos de otras personas. Para un universitario, no está mal…

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