Los Derechos Humanos Fundamentales en el Opus Dei

octubre 23, 2008

Iván de ExOpus

NOTA PREVÍA: A lo largo de este escrito aparece en diversas ocasiones el verbo “pitar”. En el lenguaje interno de la Obra tal palabra significa el momento en el que se escribe una carta para pedir la admisión al Opus Dei.

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Adagios, Frases, Refranes, Proverbios y Dichos De Miguel De Cervantes Saavedra

marzo 18, 2007

Miguel de Cervantes Saavedra, autor de “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha“.

  1. Al bien hacer jamás le falta premio.
  2. Amistades que son ciertas nadie las puede turbar.
  3. A los afligidos no se les ha de añadir aflicción.
  4. Las sentencias cortas se derivan de una gran experiencia.
  5. Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.
  6. La historia es émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir.
  7. De altos espíritus es aspirar a cosas altas.
  8. La hermosura que se acompaña con la honestidad es hermosura, y la que no, no es más que un buen parecer.
  9. Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.
  10. Alguno se estima atrevido, cuando con otros se compara. Algunos creo que hubo tan discretos que no acertaron a compararse sino a sí mismos.
  11. El hacer bien a villanos es echar agua en la mar.
  12. La buena y verdadera amistad no debe ser sospechosa en nada.
  13. Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
  14. En los principios amorosos los desengaños prestos suelen ser remedios calificados.
  15. Paréceme, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas.
  16. Un hombre no es mayor que otro hasta que no hace cosas mayores.
  17. La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
  18. Más vale la pena en el rostro que la mancha en el corazón.
  19. En casa llena, presto se guisa la cena.
  20. La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
  21. Lo que se sabe sentir se sabe decir.
  22. Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo.
  23. Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.
  24. Mientras se gana algo no se pierde nada.
  25. Lo que poco cuesta aún se estima menos.
  26. Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
  27. No desees y serás el hombre más rico del mundo.
  28. Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.
  29. Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar.
  30. El que larga vida vive mucho mal ha de pasar.
  31. ¡Oh, memoria, enemiga mortal de mi descanso!
  32. El retirarse no es huir, ni el esperar es cordura cuando el peligro sobrepuja a la esperanza.
  33. ¡Oh envidia, raíz de infinitos males y carcoma de las virtudes!.
  34. El agradecimiento que sólo consiste en el deseo, es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
  35. Donde hay fuerza de hecho, se pierde cualquier derecho.
  36. El sueño es el alivio de las miserias para los que las sufren despiertos.
  37. El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
  38. Donde reina la envidia no puede vivir la virtud ni donde hay escasez de liberalidad.
  39. La música compone los ánimos descompuestos y alivia los trabajos que nacen del espíritu.
  40. Como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles.
  41. Una retirada no es una derrota.
  42. La senda de la virtud es muy estrecha y el camino del vicio, ancho y espacioso.
  43. Sea moderado tu sueño; que el que no madruga con el sol, no goza del día.
  44. Donde hay fuerza de hecho, se pierde cualquier derecho.
  45. Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no la sabe.
  46. Es tan ligera la lengua como el pensamiento, y si son malas las preñeces de los pensamientos, las empeoran los partos de la lengua.
  47. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
  48. Más vale el buen nombre que las muchas riquezas.
  49. Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero.
  50. Las comparaciones que se hacen de ingenio a ingenio, de valor a valor, de hermosura a hermosura y de linaje a linaje, son siempre odiosas y mal recibidas.
  51. Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener.
  52. Los delitos llevan a las espaldas el castigo.
  53. Cada uno es artífice de su ventura.
  54. Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
  55. Puede haber amor sin celos, pero no sin temores.
  56. El vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra.
  57. Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
  58. Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
  59. El ver mucho y el leer mucho aviva los ingenios de los hombres.
  60. No hay en la tierra contento que se iguale a alcanzar la libertad perdida.
  61. Le aconsejaría que mirase más a la fama que a la hacienda; porque la buena mujer no alcanza la buena fama solamente con ser buena, sino con parecerlo; que mucho más dañan a las honras de las mujeres las desenvolturas y libertades públicas que las maldades secretas.
  62. De las miserias suele ser alivio una compañía.
  63. La poesía tal vez se realza cantando cosas humildes.
  64. Más vale buena esperanza que ruin posesión.
  65. Las armas requieren espíritu como las letras.
  66. Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.
  67. Dos gorriones sobre la misma espiga no estarán mucho tiempo juntos.
  68. El andar tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.
  69. ¿Qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
  70. El que lee mucho y anda mucho, va mucho y sabe mucho.
  71. Es querer atar las lenguas a los maldicientes lo mismo que querer poner puertas al campo.
  72. Esta que llaman por ahí Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quien derriba.
  73. Una onza de buena fama, vale más que una libra de perlas.
  74. En las cortesías antes se ha de pecar por carta de más que de menos.
  75. El hacer el padre por su hijo es hacer por sí mismo.
  76. Quien necio es en su villa, necio es en Castilla.
  77. El andar a caballo a unos hace caballeros, a otros caballerizos.
  78. Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo.
  79. Al bien hacer jamás le falta premio.
  80. Sobre el cimiento de la necedad no asienta edificio ningún discreto.
  81. Los males que no tienen fuerza para acabar la vida, no la han de tener para acabar la paciencia.
  82. Entre casados de honor, / cuando hay pleito descubierto / más vale el peor concierto / que no el divorcio mejor.
  83. Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
  84. La hermosura que se acompaña con la honestidad es hermosura, y la que no, no es más que un buen parecer.
  85. Adonde interviene el favor y las dádivas, se allanan los riscos y se deshacen las dificultades.
  86. Que amistades que son ciertas nadie las puede turbar.
  87. El año que es abundante de poesía, suele serlo de hambre.
  88. No puede haber gracia donde no hay discreción.
  89. Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
  90. Cada uno es como Dios le hizo y aún peor muchas veces.
  91. La libertad es una de las más agradables virtudes de quien se engendra la buena fama.
  92. El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento.
  93. Todo aquel que no sabe, aunque sea señor y príncipe, puede y debe entrar en el número del vulgo.
  94. La falsedad tiene alas y vuela, y la verdad la sigue arrastrándose, de modo que cuando las gentes se dan cuenta del engaño ya es demasiado tarde.
  95. Cada cual se fabrica su destino.
  96. Donde una puerta se cierra, otra se abre.
  97. La pluma es la lengua del alma.
  98. Dádivas quebrantan peñas.
  99. Tanto más fatiga el bien deseado cuanto más cerca está la esperanza de poseerlo.
  100. Siempre los ricos que dan en liberales hallan quien canonice sus desafueros y califique por buenos sus malos gustos.
  101. El refrán que no viene a propósito, antes es disparate que sentencia.
  102. Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.
  103. Cuando la cólera sale de madre, no tiene la lengua padre, ayo ni freno que la corrija.
  104. Más vale un toma que dos te daré.
  105. La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hacen que no se estimen, y la carestía, aun de las malas, se estima en algo.
  106. El pobre honrado, si es que puede ser honrado el pobre…
  107. Casamientos de parientes, tienen mil inconvenientes.
  108. Las necedades del rico por sentencias pasan por el mundo.
  109. Es mejor la deshonra que se ignora, que la honra que está puesta en la opinión de la gente.
  110. Las honestas palabras nos dan un claro indicio de la honestidad del que las pronuncia o las escribe.
  111. Más quiero ser malo con esperanza de ser bueno, que bueno con el propósito de ser malo.
  112. La mujer ha de ser dueña, y parecerlo, que es más.
  113. El asno sufre la carga, mas no la sobrecarga.
  114. El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.
  115. Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
  116. Nunca los cetros y coronas de los emperadores farsantes fueron de oro puro, sino de oropel y hoja de lata.
  117. Yo imagino que es bueno mandar aunque sea a un hato de ganado.
  118. Advierte que es desatino / siendo de vidrio el tejado, / tomar piedras en la mano / para tirar al vecino.
  119. El retirarse no es huir ni el esperar es cordura si el peligro sobrepuja a la esperanza.
  120. Tienes que desconfiar del caballo por detrás de él; del toro, cuando estés de frente; y de los clérigos, de todos lados.
  121. El más tonto sabe más en su casa que el sabio en la ajena.
  122. ¡Oh, soledad, alegre compañía de los tristes!
  123. El sueño es alivio de las miserias de los que las tienen despiertas.
  124. Sea moderado tu sueño: que el que no madruga con el sol; no goza del día.
  125. No hay recuerdo que el tiempo no borre ni pena que la muerte no acabe.
  126. Quien no madruga con el sol no disfruta de la jornada.
  127. Ayer lloraba el que hoy ríe, y hoy llora el que ayer rió.
  128. Las tristezas no se hicieron para las bestias sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado se vuelven bestias.
  129. Más vale la pena en el rostro que la mancha en el corazón.
  130. El hombre bien preparado para la lucha ya ha conseguido medio triunfo.
  131. Mientras se gana algo no se pierde nada.
  132. La fuerza de los valientes, cuando caen, se pasa a la flaqueza de los que se levantan.
  133. ¿No sabes tú que no es valentía la temeridad?
  134. La verdad adelgaza, pero no quiebra.
  135. La verdad anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
  136. El andar en tierras y comunicar con diversas gentes hace a los hombres discretos.
  137. No hay ningún viaje malo, excepto el que conduce a la horca.
  138. El que larga vida vive, mucho mal ha de pasar.
  139. Mientras se amenaza, descansa el amenazador.
  140. Promesas de enamorados, por la mayor parte son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
  141. Y nunca a los amantes aconsejes / cuando tienen por gloria sus cuidados; / que es como quien predice a los herejes, / en sus vanos errores obstinados. / Por eso juzgo y discierno / por cosa cierta y notoria, / que tiene el amor su gloria / a las puertas del infierno.

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MÁS ENTRADAS SOBRE AFORISMOS

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Las Etiquetas Del Opus Dei

febrero 19, 2007

Ivan de ExOpus

En las sectas totalísticas […] el adepto no necesita pensar por su cuenta porque la doctrina piensa por él. Es habitual que una secta destructiva cuente con su propio «lenguaje simplificado» de palabras y expresiones. Dado que el lenguaje suministra los símbolos que utilizamos para pensar, controlar ciertas palabras ayuda a controlar el pensamiento. Muchos grupos sintetizan situaciones complejas, las etiquetan, y después las convierten en frases hechas de la secta. Estas etiquetas, que son la expresión verbal del lenguaje simplificado, gobiernan la manera de pensar en cualquier situación.

En los Moonies, por ejemplo, siempre que uno tenía dificultades para relacionarse con alguien que estuviera por encima o por debajo en la jerarquía de la secta, se decía que era un «problema Caín-Abel». No importaba quién estuviera involucrado o de qué problema se tratara, era simplemente un «problema Caín-Abel».

El término en sí mismo dictaba cómo debía resolverse el problema. Caín tenía que obedecer a Abel y seguirle, en vez de asesinarle como estaba escrito en el Antiguo Testamento. Caso cerrado. Pensar de otra manera habría sido obedecer el deseo de Satanás de que el malvado Caín prevaleciera sobre el honrado Abel. Un pensamiento critico acerca de un mal paso del líder no podía atravesar este bloqueo en la mente de un buen adepto (Steven Hassan, Combatiendo el control mental de las sectas. Capítulo 5).

Una de las funciones de los medios de formación del Opus Dei es la de repetir incansablemente etiquetas del tipo de las descritas arriba por Steven Hassan para resolver con ellas cualquier realidad a la que el sujeto tenga que enfrentarse, evitando así que razone.

Cito alguno de esos clichés.

«Como un padre de familia numerosa y pobre». Con esta fórmula queda resuelta toda la problemática económica. Si pides cambiar de coche, pues no, hay que aguantar un año más con el viejo porque somos padres de familia numerosa y pobre y los tales mantienen su coche hasta que se les cae a cachos. Si haces un gasto extraordinario, como tomar un taxi en un imprevisto, entonces te cuentan que hay que prever las situaciones, porque somos padres de familia numerosa y pobre

Para contrarrestar su fragante secretismo: «La Obra es una familia y en toda familia hay cosas que no se airean, algunas que sólo conocen los padres, otras que comparten los hijos mayores, y muchas que son desconocidas por los más pequeños». Y también: «A un niño se le empieza dando leche, luego papillas y así hasta que puede comer de todo». Pero es que ante la sociedad civil y eclesiástica el Opus Dei no es una familia, sino una institución pública.

«Cuando los enamorados se regalen trozos de cemento y lingotes de hierro nosotros haremos lo mismo con el Señor», para justificar los gastos, a veces faraónicos, en objetos de culto en vez de emplearlos en las acuciantes necesidades humanas. Este tema lo trato con más profundidad en la entrada «Una Forma Muy Curiosa De Ser Pobres (VI)»

«Hogares luminosos y alegres», «En nuestros centros no hay lujo sino buen gusto» y «Nuestras casas se construyen con los mejores materiales por pobreza, para que así duren». Y con esas palabras anestesian las conciencias y dan material para contrarrestar a quienes acusan a los del Opus Dei de vivir en centros lujosos (que lo son).

«Es una conspiración más contra Dios, contra la Iglesia y contra la Obra» y «Los que atacan a la Obra son los mismos que atacan a la Iglesia» para neutralizar (sin analizar) la verdad o no que hay en las acusaciones de las que el Opus Dei pueda ser objeto.

«No se tiene trato con los que dejan la Obra por lo mismo que no se relacionan los que se divorcian». Y así se cargan toda la doctrina cristiana de la caridad y de la justicia para poder tratar como perros a aquellos que han dado sus energías y gran parte de sus vidas por el Opus Dei (ver Los Malditos Según El Opus Dei).

«Cuando pitamos [pedir la admisión al Opus Dei] le entregamos todo a Dios por lo que nuestro sueldo ya no es nuestro, es de la Obra antes de que lo cobremos, y por eso no lo podemos tocar». De esa forma tan chusca enajenan de raciocinio, voluntad y libertad para actualizar su generosidad al laico cooperador orgánico numerario o agregado del Opus Dei.

Nos cuentan que «es la contradicción de los buenos» cuando nuestros seres más queridos se ponen de uñas al conocer alguna de las anticristianas servidumbres de la Obra.

«Descansar no es no hacer nada sino cambiar de actividad» para justificar el secuestro al que eres sometido todos los veranos cuando en vez de reponer energías con el reposo (como hacen tus compañeros) te mandan el mes de vacaciones a ser mentalizado en una convivencia (muchos además estudian filosofía y teología) con un horario de tipo castrense

«Nadie va a una farmacia y se pone a tragar sin ton ni son las píldoras que se encuentra» es la fórmula que aplican para que sólo recibamos la información que la Obra quiera (control de lecturas, televisión, amistades, etc.).

Por último, pongo algunas etiquetas «universales» ya que el Opus Dei las usa en todo tiempo, circunstancia y lugar. Como botón de muestra, hace poco un ex numerario amigo que presenta un síndrome de fibromialgia (*) no diagnosticado mientras estuvo en la Obra me comentó que se las aplicaban a él cuando se quejaba de que no podía aguantar más:

«Tienes que pensar menos en ti mismo y darte más a los demás».

«En la Obra nuestro único derecho es no tener derechos».

«Te falta fe en los directores».

«Cuando pitamos le entregamos todo a Dios».

«En la Obra se puede mandar todo».

(*) El Síndrome de Fibromialgia imita la artritis, pero la diferencia es que no hay inflamación del espacio de las articulaciones. En cambio, es un estado muy doloroso con sensibilidad del tejido blando que conecta nuestras articulaciones, incluyendo los ligamentos, los tendones y los músculos. Comúnmente asociado con síntomas que incluyen: fatiga, somnolencia y dificultad para concentrarse. Pueden haber síntomas asociados de ansiedad o depresión.exopus-tomates-72.jpg


Una Forma Muy Curiosa De Ser Pobres (VII)

enero 2, 2007

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Tomado de «Luis Valls Taberner {5-VI-1926 25-II-2006}, El Banquero Que Leía La Biblia Todos Los Días». Magazine El Mundo 31-12-2006:

Se ha escrito mucho sobre la cuantía y el destino de su fortuna personal [del Numerario del Opus Dei Luis Valls Taberner]. Según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Valls poseía el 0,04% del Banco Popular, equivalente a 60 millones de euros. Sin embargo, según Aparicio, «las acciones de su estricta propiedad equivalían a seis millones –un 10% de las que figuraban en la CNMV–, pues el resto pertenecía a personas que le pidieron que les representara en las juntas de accionistas». La heredera de esta suma fue la Fundación Fomento de Fundaciones, Fundación Internacional, [tras la que se encuentra el Opus Dei] que promovió junto a Rafael Termes, presidente de la Asociación de Banca Española, miembro del Opus Dei y directivo del Popular, fallecido en 2005. Cada año, el banco dona 22 millones de euros [más de tres mil seiscientos sesenta millones de las antiguas pesetas] a fundaciones vinculadas a la Obra.

[…]

Se preocupó de blindar su accionariado para preservarlo de ataques. De hecho, la Sindicatura de Accionistas del Opus Dei (14,3%) figura como el grupo accionista principal de la entidad, que pilota el barco gracias al respaldo de Allianz (9,6%) y el magnate luso Américo Amorim (6,66%).

Iván de ExOpus

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Nuevo Boletín Mensual

diciembre 30, 2006

Nombre del Boletín: «ExOpus: Los Otros Del Opus Dei».

Dirección del Grupo: www.domeus.es/groups/exopus

Descripción: Boletín mensual para difundir el índice de los libros y escritos importantes sobre el «Otro» Opus Dei (con una breve reseña) aparecidos en Internet durante el mes anterior (no sólo los de ExOpus).

Con una periodicidad variable se mandarán números extraordinarios con objeto de que al final quede reseñado todo lo existente sobre el tema (añadiéndose de esta manera al primer envío, poco a poco, lo publicado con anterioridad a él).

No se descarta en el futuro la ampliación a otro tipo de noticias y servicios.

Para suscribirse por e-mail: exopus-subscribe@domeus.es

AVISO: Se ha de confirmar la suscripción reenviando el e-mail que recibes para ese fin. A veces se pierde el mensaje original porque hay servidores que lo consideran spam y lo filtran. Por tanto, sí en un plazo prudencial no recibís dicho e-mail (10 minutos, por ejemplo), lo mejor es que vayáis a la Web de Domeus y os inscribáis allí ya que a las 24 horas el servidor destruye automáticamente los mensajes no confirmados (sí pasa ese plazo os tenéis que inscribir de nuevo).

Para suscribirse a través de la Web o para consultas:

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Para enviar mensajes al Grupo: exopus@domeus.es

Los mensajes que mandéis no se publican (ya que sólo se hace con el Boletín), pero son un medio para contactar con los administradores.

Para darse de baja por e-mail:

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NOTAS:

1. El e-mail que recibáis lleva adjunto el Boletín en formato de libro electrónico (puede verse como una página Web en cualquier ordenador, sin necesidad de ningún otro programa). Para leerlo basta con hacer doble clic sobre él.

2. Los datos que aportéis en la inscripción (dirección de correo, nombre, etc.) son «absolutamente» confidenciales.

3. Por las fechas navideñas en que nos encontramos, y en espera de tener un número suficiente de suscriptores, el primer Boletín conteniendo las novedades de diciembre se enviará el día 7 de enero de 2007 a las 20:00 horas de España. Los siguientes se mandarán el día 1 de cada mes a las 07:00 horas.

4. Los suscritos pueden acceder a los envíos a través de la Web del Grupo en Domeus (antes hay que completar la inscripción allí), también se puede elegir leerlo (o descargarlo) en ese lugar y no recibirlo por e-mail.

5. El que tenga intención de suscribirse, que lo haga cuanto antes.

Ivan de ExOpus

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El Opus Dei No Me Parece Cristiano

diciembre 27, 2006

Carmen Gil Toledo.

A mí me parece que el Opus no es cristiano, esto lo he visto siempre.

Sí, hablaban de Jesús, pero siempre a continuación del padre. El verdadero seguidor de Jesús era él. Yo era una mujer piadosísima. Ahora soy menos, pero era una mujer de un amor a Cristo, muchísimo. Entonces a mí se me llenaba el alma con Jesús y tenía un deseo enorme de que me hablaran de él. Pero siempre me venían con “el padre”.

¿Pero aparte de todo esto, cómo se comentaba el Evangelio?

Por ejemplo, el Evangelio de la Magdalena en el que le daba al Señor todos sus perfumes:

-Aquí según este Evangelio, todos los bienes son para la Obra. Hay que darlo todo. Absolutamente todo.

El Señor era amigo de los ricos, nos decían, pues iba a comer con José de Arimatea, que era rico, e iba a comer con Nicodemo, también rico.

Él tenía amigos ricos. Entonces las riquezas no son malas, ni muchísimo menos. El dinero es un medio de apostolado. Por ejemplo, a las supernumerarias se les decía que vivieran según el espíritu del Evangelio, cada uno según la posición social que le corresponde: las sirvientas, como sirvientas, el rico, como rico, las señoras como señoras, e igualmente los marqueses. Y, después, el apostolado desde arriba. “A los peces siempre se les pesca por la cabeza”.

Como dice Jesús, desde lo alto atraeré hacia mí todas las cosas. O sea, cuanto más alto estemos, más podremos atraer.

La altura, el poder, es el lugar propio para el apostolado. Bueno, esa manipulación era constante. Entras, pues, porque te parece que estás llevando una vida frívola, que no haces suficiente. A mí, el Evangelio me ha llamado poderosamente la atención desde pequeña, en el colegio nos obligaban a estudiarlo de memoria, y me lo sé de memoria.

Pues un buen día dije a mis compañeras del Opus:

-“Ya llevamos aquí bastante tiempo. Para mí hay un Evangelio que es como un mazazo en la cabeza, aquel que dice: ‘tuve hambre y me disteis de comer, venid benditos de mi padre, porque tuve hambre y me disteis de comer, y tuve sed y me disteis de beber’. Y eso no lo hacemos. O “estuve preso y me vinisteis a ver”. No un preso político, que son casta aparte, sino un preso delincuente. Y nosotras tendríamos que estar yendo a ver a los delincuentes”.

-De ninguna de las maneras puedes tú hacer interpretación del Evangelio. La interpretación viene dada por la Obra, tú te atienes a lo que “el padre” y nosotros decimos del Evangelio. Tú no hagas lecturas del Evangelio.

O sea que sí, era obligatorio leer el Evangelio todos los días, pero como si no lo leyeras. El otro día me lo discutía un catequista:

-“Sí que se lee el Evangelio, le dije, pero no para llevarlo a la práctica, sino como oración, como obligación de leer un cuadrito todos los días, pero lo de la vida es otra cosa, no tiene nada que ver.

En unas conversaciones en Molino Viejo, una numeraria nos habló un día de la caridad. Yo fui a decirle, que me había parecido que era la primera vez desde que estaba allí, que oía hablar de la caridad como correspondía. Porque esta persona llegó a meterse con los abrigos de piel, de visón, de tanto lujo, considerando que aquello era un insulto. Entonces yo dije: esta es la mía, por fin oigo hablar de algo que tiene alguna coherencia y fui a decirle:

-“Enhorabuena, me ha parecido estupenda tu charla, por lo menos es la primera vez que oigo algo de esto”.

-¿Sí?, pues me acaban de hacer una amonestación: que no vuelva a nombrar más los abrigos de visón, ni cosas parecidas.

Esta mujer, me acuerdo perfectamente, estaba abrumada.

-¿Tú crees que he estado bien?

-Has estado estupendamente, además, eso no lo oímos “nunca” en el Opus, en ninguna charla, y me parece que es por ahí, por donde hay que empezar, y hay que llevarlo a la práctica (El Opus Dei No Me Parece Cristiano. Carmen Gil Toledo).

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Sólo Les Interesa El Dinero

diciembre 21, 2006

[Diálogo entre la directora y Carmen Gil Toledo, la protagonista de este testimonio, nada más entregarle la carta por la que pide la admisión al Opus Dei:]

—Estupendo, ya verás. El espíritu de la Obra te va a encantar—.Y me saca un talonario.

—Mira, esto es para tu aportación mensual, aquí pones tú lo que vas a dar cada mes.

Sin más preámbulos. Entonces, yo que siempre he sido clara, y que en aquella época estaba bastante mal económicamente, y que además me había metido a ayudar a unas señoras mayores, y me había comprometido, le digo:

—Mira Josefina, yo tengo estas señoras mayores, y no las puedo dejar. Yo no puedo aportar más cantidad.

—Bueno, bueno, es que tú a esas señoras las tienes que dejar.

—Pero, ¿cómo voy a dejar a estas señoras en la estacada habiéndome comprometido?

—No, mira, de eso ya se cuidarán tu madre, tus tías, a las que les encanta ese tipo de caridad. Tú no tienes que hacer nada de eso en la Obra.

Era un signo para haberme levantado y marcharme, pero como vas con esa cosa de que la voluntad de Dios… Esto fue el primer día. Salí de allí con una tensión enorme. No era lo mío, y no obstante, estuve cinco años dentro.

Estuve incómoda todo el tiempo. Estaba interpretando que la voluntad de Dios estaba por encima de mi incomodidad. La primera vez que nos reunimos, nos tocó ir a una casa fabulosa de una supernumeraria. Éramos un grupo de unas diez con una directora espiritual, con la que teníamos que hacer una confidencia. Toda tu vida tenías que ponérsela delante: lo que leías, lo que hacías, todo. Así, conocían cómo mangonear a tus hijos, a tu marido, a tus amigos. Y había que tener 45 hijos. Todo me sentaba mal. Una vez por semana nos reuníamos el grupo en “círculo de estudios”, pero no estudiábamos nada. Todo se reducía a recibir dos charlas: una sobre el evangelio, y otra sobre la caridad. Pero una caridad que no tenía nada que ver con la práctica, de una caridad celestial, vaporosa

[…]

Llega un momento en que te das cuenta de que en todas estas reuniones, la finalidad es meditar, rezar y finalmente sacar dinero:

-Mirad, necesitamos medio millón de pesetas, este grupo tiene que traer medio millón de pesetas en diez días.

-Pero, ¿cómo?

-Tendréis algún tío rico, algún tío banquero, tíos de esa clase social, seguro que los tenéis.

Entonces, cada grupo tenía que reunir ese medio millón de pesetas. Y lo conseguía, estas señoras se ponían todas a buscar el dinero, al tío banquero, al amigo rico, a quien fuera, a pedir, venga a pedir. Yo no pedía nunca, porque a mi me da mucha vergüenza pedir dinero y no lo hice. En eso actuaba a mi aire. Estas señoras se dedicaban a hacer tómbolas, me acuerdo de una que tenía el marido que era importador y le quitaba manteles que traía de China o de no se dónde, y los vendía a unas amigas. Iban de puerta en puerta, llegaban a hacer las cosas más peregrinas. Cuando terminaba el plazo, aquellos grupos traían el medio millón de pesetas, y algunos muy por encima.

-Fíjate, el grupo de fulanita, ha conseguido más de medio millón y nosotras aquí estamos sin más que el medio millón.

Unas tonterías tremendas para señoras que peinábamos ya canas, con casi cuarenta años; además, no teníamos ni idea de la finalidad de ese dinero. Porque tú, cuando sacas dinero y sabes que es para el pobre de la esquina o para alguien que está poco menos que muriéndose, vas y vendes lo que sea. Aquí no. Recaudado el medio millón, empezaba otra campaña. Total que no hacíamos más que traer dinero y más dinero.

Entonces, te sentabas un buen día y decías, aquí la única finalidad es el dinero, no estoy haciendo nada por nadie, por ningún pobre, ni siquiera por los pobres que yo tenía. Había que ayudar sólo a la Obra. Todo lo demás había que olvidarlo. El lavado de cerebro era completo. De modo que gente que habías conocido que querían hacer cosas por los demás se volvían en contra pero, en contra furiosamente, en contra de todo lo que fuera caridad con personas ajenas a la Obra. Recuerdo, la mujer de limpieza del sitio donde yo trabajaba. La dueña era una amiga mía supernumeraria y el marido era también supernumerario. A esta señora terminaron por ponerla a fregar, después no les bastó eso, terminaron echándola a patadas, la mandaron con el cielo arriba y la tierra abajo. Hasta que no la pusieron en la calle, no pararon, con el paro y sin familia, van al degüello con quien no es de la Obra (El Opus Dei No Me Parece Cristiano. Carmen Gil Toledo).

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