Sobre La Vocación Del Laico Al Opus Dei

enero 26, 2007

Ivan de ExOpus

Es bueno insistir en la idea de que los laicos sólo cooperan (orgánicamente) con el Opus Dei, ya que una de las mentiras que la Prelatura inculca, con gran eficacia, es la de que tanto clérigos como seglares pertenecen a la Obra de igual manera.

El Código de Derecho Canónico (CIC) es claro al respecto.

(En adelante todos los subrayados son míos.)

Con el fin de promover una conveniente distribución de los presbíteros o de llevar a cabo peculiares obras pastorales o misionales en favor de varias regiones o diversos grupos sociales, la Sede Apostólica, oídas las Conferencias Episcopales interesadas, puede erigir prelaturas personales que consten de presbíteros y diáconos del clero secular. (CIC, Canon 294).

No olvidemos que el CIC es la máxima autoridad legislativa de la Iglesia, y que sí él ordena que las prelaturas personales (Opus Dei) consten de presbíteros y diáconos del clero secular, es que ésa es su única constitución posible.

Mediante acuerdos establecidos con la prelatura, los laicos pueden dedicarse a las obras apostólicas de la prelatura personal; pero han de determinarse adecuadamente en los estatutos el modo de cooperación orgánica y los principales deberes y derechos anejos a ella. (Ibíd., Canon 296).

Los laicos incorporados a la Prelatura [del Opus Dei] no modifican su propia condición personal, teológica o canónica, de comunes fieles laicos, Y como tales se comportan en toda su actuación y, concretamente, en su apostolado. (Apartado II-B, de la Declaración «Prelaturae Personales»).

Los laicos -hombres y mujeres, solteros o casados, de todas las profesiones y condiciones sociales- que se dedican al cumplimiento del fin apostólico propio de la Prelatura [del Opus Dei] asumiendo unos compromisos serios y cualificados, lo hacen mediante un vínculo contractual bien definido, y no en virtud de unos votos. (Ibíd., Apartado I–C).

La jurisdicción de la Prelatura personal se extiende a los clérigos en ella incardinados, así como también sólo en lo referente al cumplimiento de las obligaciones peculiares asumidas por el vínculo jurídico, mediante convención con la Prelatura a los laicos que se dedican a las tareas apostólicas de la Prelatura: unos y otros, clérigos y laicos, dependen de la autoridad del Prelado para la realización de la tarea pastoral de la Prelatura. a tenor de lo establecido en el artículo precedente. (Juan Pablo II, Constitución Apostólica «Ut Sit»).

Aunque la forma de cooperación que la Iglesia dice de esos laicos es «orgánica», no olvidemos (como la Obra pretende) que el adjetivo nunca destruye al sustantivo. Así como un gato negro no deja de ser gato por ser negro, tampoco un cooperador orgánico deja de ser cooperador por el hecho de ser orgánico.

Lo visto arriba significa, traducido al román paladín, que para la Iglesia un laico del Opus Dei es lo mismo que el sacristán de una parroquia, puesto que ambos son seglares que colaboran con sacerdotes por medio de un acuerdo contractual.

Y para la Iglesia las cosas son así, por mucho que les pueda doler a los directores de la Obra.

Y tanto les duele a los dirigentes del Opus Dei que en la formación interna que dan a los suyos desobedecen esa realidad y enseñan algo muy distinto.

Los textos de abajo están tomados de la última edición del Catecismo del Opus Dei (que no ha sido presentado a la Iglesia, ni por tanto aprobado por ella), documento con tanta importancia dentro de la Obra que su Fundador recomendaba que fuera aprendido de memoria.

4. -¿Cómo está constituida la Prelatura del Opus Dei?

La Prelatura del Opus Dei está constituida por sacerdotes y por seglares –tanto hombres como mujeres, de las más variadas condiciones sociales, estados civiles y profesiones-, bajo el régimen de su propio Prelado.

16.¿Los fieles del Opus Dei que son sacerdotes forman una categoría aparte?

Los fieles del Opus Dei que son sacerdotes no forman una categoría aparte. En la Obra todos –seglares y sacerdotes- constituyen una misma clase. (Vínculo al Catecismo del Opus Dei )

Lo que contradice al CIC, en donde vimos que explica como las Prelaturas constan [exclusivamente] de presbíteros y diáconos del clero secular. Por lo que según la Iglesia hay dos clases o categorías dentro del Opus Dei: la de sus sacerdotes (miembros de pleno derecho) y la de los seglares (cooperadores por contrato).

Los dirigentes del Opus Dei confunden a los suyos porque necesitan que los laicos se crean que su vocación es algo colosal, inmenso, el don más grande que Dios les ha dado después del de la Fe, como afirmaba su Fundador, para que así, una vez que se lo crean, puedan retenerles artificialmente por el temor a las maldiciones que san Josemaría dejo dichas de que dejar la Obra es condenarse a la infelicidad temporal y eterna, o que prefiero que me digan de un hijo mío que ha muerto antes que ha perdido su vocación, o que no doy cinco céntimos por el alma de quien haya dejado el Opus Dei, o rezad para que Dios os permita morir antes que dejar la Obra… que carecen de todo poder en el caso de que se descubra la realidad de las cosas, cuando se ve que esa inflada vocación no es superior a la del sacristán de la parroquia de al lado.

Lo ideal es que el Opus Dei rectifique, que deje de sembrar confusión, que acate sin restricciones lo que se le ordena, que se conforme con lo que es… mas sí no está dispuesto a obedecer a la Iglesia, pues que se separe de ella. Pero ante todo que deje de vivir en la hipocresía de aparentar hacia afuera que es muy fiel a la Jerarquía, mientras que de puertas para adentro la desobedece.

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Adagios, Frases, Refranes, Proverbios y Dichos Sobre El Pecado

enero 18, 2007
  1. En el pecado va la penitencia. Refrán.
  2. La mayoría de los pecadores pasan su vida ofendiendo a Dios y confesándose. Clemente XIV.
  3. No hay pecado sin pena ni bien sin galardón. Refrán.
  4. Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos. Oscar Wilde.
  5. Lo que llamamos en otros pecado, consideramos en nosotros como experiencia. Ralph Waldo Emerson.
  6. No hagas mal, que es pecado mortal; ni hagas bien, que es pecado también. Refrán.
  7. La mayoría de las personas prefieren confesar los pecados de los demás. Graham Greene.
  8. He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz. Jorge Luis Borges.
  9. Pasada la línea equinoccial, todo pecado mortal se torna venial. Refrán.
  10. ¡Qué pena que beber agua no sea un pecado! ¡Qué bien sabría entonces! Giacomo Leopardi.
  11. El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre. Santo Tomás de Aquino.
  12. Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado. San Agustín.
  13. Mientras que para la sociedad no existe mayor pecado que la vida contemplativa, los más cultos opinan que la contemplación es la ocupación natural del hombre. Oscar Wilde.
  14. El tesoro y el pecado, nunca están bien enterrados. Refrán.
  15. Del pecado, lo peor es la perseverancia. Fernando de Rojas.
  16. Quien quita la ocasión, quita el pecado. Refrán.
  17. Yo no tengo la culpa de que la vida se nutra de la virtud y del pecado, de lo hermoso y de lo feo. Benito Pérez Galdos.
  18. El cristianismo ha hecho mucho por el amor convirtiéndolo en pecado. Anatole France.

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MÁS ENTRADAS SOBRE AFORISMOS

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El Silencio Del Opus Dei (II)

enero 10, 2007

Ivan de ExOpus

Las mentiras, calumnias y difamaciones tan sólo pueden beneficiar a una institución noble y digna, puesto que posee la verdad, y la verdad siempre acaba por imponerse. Estos grupos se defienden y prueban el error de los ataques injustos de que son objeto, lo que termina haciéndoles más fuertes que antes.

Quienes deben temblar son aquellas corporaciones que para medrar hunden sus cimientos en la mentira, las que hacen de las dobles verdades y de las falsedades su alimento; ya que carecen de pruebas y de fuerza para contrarrestar a quienes sacan a la luz su hipocresía. Como les es imposible defenderse de las realidades que les dañan procuran silenciar por todos los medios a quienes las cuentan. Y cuando no lo consiguen sólo les queda una salida: callar. Eso sí, como la falsedad es su raíz, es fácil que inventen una falacia para justificar su silencio, tal y como que con esa conducta «imitan a Cristo cuando calló ante Herodes».

Mas Jesús sólo permaneció en silencio cuando los ataques que recibía lo eran contra su persona, no cuando afectaban a su misión.

¿Cómo puede ser posible que quien es el Camino, la Verdad y la Vida pueda permanecer impasible ante el descamino y la mentira que pueden llevar a la muerte a la comunidad que su Padre le encomendó?

Sí los que mandan en una institución pública callan ante las críticas que reciben, sólo puede ser debido a que es real lo que se dice sobre ellos, porque en caso contrario aportarían las pruebas precisas para demostrar la verdad.

¿Qué pensaríamos de un banco cuyos directivos guardan silencio ante la inculpación de insolvencia de la entidad o de un ministro que calla ante las afirmaciones de que sus funcionarios prevarican?

Sencillamente pensaríamos que las acusaciones son ciertas. Y nos echaríamos a reír si sus mandamás nos salieran con que enmudecen porque son tan santos que «imitan a Cristo cuando ante Herodes se mantuvo en silencio».

Es una máxima jurídica que quien calla otorga como ciertas las imputaciones de que es objeto.

Y cuando ante graves acusaciones una institución pública calla reiteradamente, eso significa, además, que no tiene intención de rectificar.

No quiero dañar injustamente a nadie por lo que procuro que todo cuanto manifiesto aquí esté cimentado en realidades objetivas, y por tanto demostrables. Ruego a quien descubra falta de fundamento en alguna de mi afirmaciones que me lo comunique, para que así pueda rectificar y, en su caso, pedir públicamente perdón.

Iván.

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