El Silencio De La Termita, Jesús Ynfante

septiembre 29, 2009
El silencio de la termita

El silencio de la termita

EL SILENCIO DE LA TERMITA

Jesús Ynfante

1983

NOTA: Está agotada la versión española de esta novela. La colocamos aquí sólo con fines didácticos y mientras no se ponga de nuevo a la venta.

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PRÓLOGO A ESTA EDICIÓN DIGITAL

En esta obra Jesús Ynfante cambia su estilo literario habitual de ensayo y denuncia directa –con nombres y datos- al de la ficción. Pero no nos engañemos, la novela que presentamos es en realidad una excusa del autor para seguir mostrando corruptelas muy concretas de personas, situaciones y entidades. La primera edición de este libro fue publicada en 1979, para el público español, cuando los contextos narrados en él estaban tan presentes en quienes los vivieron que sustituir los nombres ficticios por los reales era como resolver un crucigrama. Pero pasa el tiempo y con él aumentan los escollos para reconocer tras los seudónimos los verdaderos nombres. Así, los que nacieron entonces hoy tienen 30 años por lo que para ellos los tinglados que narra pueden parecerles tan remotos como los que ocurrieron en la corte del rey Felipe II. Por supuesto que la dificultad aumenta aún más para los que no vivieron en España en esa época; pero precisamente esto es, según mi criterio, el mayor mérito de esta novela: el hacerla intemporal, el que la radiografía social presentada bajo ficción nos permite diagnosticar las enfermedades aún cuando algunos –o muchos- no puedan ponerle nombre a los enfermos.

Iván de ExOpus

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No se sabe cuándo nació el autor de esta obra. Se ha supuesto que pudo nacer el año de la bomba atómica, en 1944. Tampoco se sabe a ciencia cierta qué estudios hizo ni en qué centros. Suponen unos que los inició en los jesuitas de Sevilla: otros conjeturan que debió de hacerlos en San Sebastián: se da casi por seguro que también los siguió en Valladolid. Dos datos parecen comprobados: que en Madrid, muy joven, participó en las revueltas estudiantiles, y que más adelante asistió a clases y seminarios en universidades francesas.

En fecha desconocida, posiblemente en mayo de 1968, pasó a Francia. Se ha querido relacionar su salida de la Península con ciertas actividades subver­sivas; en tal supuesto, su marcha habría obedecido al deseo de burlar la acción de la Justicia. Lo que si sabemos de cierto es que vivió en ciudades de Europa como París o Londres, y que actualmente se dedica al estudio de los insectos.

Entre sus libros publicados sin permiso de la censura en el extranjero destaca “La prodigiosa, aventura el Opus Dei: génesis y desarrollo de la Santa; Mafia” (París, 1970). (Texto de la contraportada del libro.)

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Justos Por Pecadores, Una Novela Sobre El Opus Dei

junio 13, 2008

Portada de la novela de Fernando quiroz «Justos por pecadores»

“Justos por pecadores” de Fernando Quiroz, Finalista Premio Iberoamericano de Narrativa Planeta-Casamérica 2008

Fernando Quiroz (Colombia, 1964) ha sido editor cultural y columnista del diario El Tiempo y ha estado vinculado a las revistas Cambio, Semana, Gatopardo y Soho. En 1993 publicó El reino que estaba para mí. Conversaciones con Álvaro Mutis. Entre 2000 y 2001 fue corresponsal de Gatopardo en Buenos Aires. En 2002 Planeta publicó su primera novela, En esas andaba cuando la vi. En 2006 apareció Esto huele mal con el sello de Seix Barral, novela que cuenta con varias ediciones y que en 2007 fue llevada al cine. Una novela escalofriante contada con veracidad y sencillez De todos es conocido que el Opus Dei es una congregación poderosa y opaca, y ambos hechos propician su impunidad. Fernando Quiroz se educó en un colegio del Opus y allí conoció a fondo los métodos de captación de la congregación. Cuando el propio Quiroz decidió salir de la orden, cuenta que uno de los miembros le encerró en una habitación y le dijo: “Así que piensas salirte del Opus Dei. Pues que no te vaya a pasar lo de Pepe González, que por salirse le dio cáncer y su familia está en la quiebra”.

Sobre la novela.

1 — Nuestras puntualizaciones:

El autor emplea la palabra impropia Congregación para referirse al Opus Dei, quizás para hacernos ver que se parece más a una institución de religiosos que a un grupo de fieles corrientes.

Por otra parte, nos parece que la novela tiene un final muy abrupto, que se podría haber continuado sin perder intensidad y valor hasta alcanzar, sin mucha dificultad, el doble de sus páginas.

Otro aspecto que nos extraña es el hecho de contener algunos pequeños errores impropios de alguien que conoce tan bien el Opus Dei y únicamente justificados por la falta de las relecturas precisas. Ejemplo: en la página 91 dice: Nos reímos de los retratos de sus padres y de sus hermanas [de Escrivá], que adornaban todas las casas de la Congregación, como si fueran nuestros propios abuelos y tías. Cuando Escrivá sólo tenía un hermano y una hermana, y de ellos sólo se expone la foto de su hermana, puesto que se distanció de su hermano Santiago cuando se casó con una mujer que no le gustaba al Fundador del Opus Dei.

Por lo dicho en los dos párrafos anteriores, tenemos la impresión de que el autor acabó la novela de forma precipitada, quizás para poder presentarla al concurso en el que resultó finalista.

2 — Por lo demás, suscribimos los siguientes comentarios y opiniones:

La larga batalla de un hombre por recuperar su libertad.

‘Justos por pecadores’ narra la historia de Vicente Robledo, quien cruza la puerta del Opus donde vive desde hace once años y echa a correr, no imagina que vaya a ser una escapada definitiva. Vicente lleva tiempo inquieto, deprimido, y la medicación que le ha recetado el psiquiatra no hace más que empeorarlo. Sus intentos por dejar el tratamiento han sido rechazados por sus superiores que lo vigilan constantemente.

Vicente sabe, porque él ha ayudado en ocasiones a archivarlos, que existe un expediente de cada hermano del grupo en el que se incluyen todos sus datos personales. Así, decide buscar el suyo y leer el informe médico que explique su estado. Pero cuando una noche consigue entrar en el archivo descubre mucho más de lo que buscaba.

El informe médico afirma que con aquel medicamento el paciente será sumiso y maleable y recomienda que si se muestra reacio a tomar la medicación la incorporen a la comida sin que él lo sepa. Pero lo más importante para Vicente es encontrar una carta de su padre en la que manifiesta el deseo de ver a su hijo por última vez. Está enfermo de cáncer y no espera vivir mucho más.

Al leer la carta que le han ocultado, Vicente siente todo el dolor que no sintió cuando abandonó a sus padres para siempre, ni cuando murió su madre sin que le dejaran despedirse de ella. Algo se rompe en su interior y en lugar de enfrentarse a sus superiores, consigue contactar a Eduardo, el único amigo que hizo en el Opus y que abandonó la secta años atrás. Y ese es solo el comienzo de esta apasionante historia.

En el Opus Dei está el futuro de la Iglesia. Todo está arreglado para que, cuando muera Benedicto XVI (y ojala eso ocurra lo antes posible), el pontificado quede en cabeza de la Congregación. Las fichas están jugadas. Y si a última hora algo falla, lo tenemos todo listo para crear nuestra propia Iglesia, soberana y poderosa. ¿Te imaginas el mundo rendido a nuestros pies?”.

Así pues, aunque ésta no es una novela autobiográfica, el autor posee los conocimientos y la experiencia personal para hablar de un tema que, sin duda, levantará polémica. Esta historia trata, fundamentalmente, de la conciencia, de la libertad del ser humano y del enfrentamiento con uno mismo para conseguir esa libertad arrebatada. Justos por pecadores es casi una novela negra donde será la propia víctima quien vaya poco a poco descubriendo a su verdugo, un verdugo en la sombra, sutil y pertinaz, un verdugo que utiliza el arma más peligrosa y más poderosa: la propia complicidad de su víctima.

Quiroz nos muestra un mundo atemporal y siniestro, anormal al estar fuera de la realidad. Un mundo en el que la mujer es para los hombres sinónimo de pecado y en el que el hombre es para las mujeres el mismo demonio. En el que la conciencia no es algo personal sino un elemento siempre supervisado por los otros. Un mundo en el que el castigo físico auto infligido se utiliza como inhibidor y sustituto del deseo sexual. Vicente debe sostener una lucha moral contra los preceptos que le han sido inculcados a fuego desde los vulnerables años de la adolescencia; tendrá que desintoxicarse de todo ello sabiendo que si vuelve le espera la censura, los insultos, las amenazas, las maldiciones y los castigos.

Una novela contada con sencillez y cercanía. Un relato escalofriante en el que el lector asiste al auténtico renacimiento de una persona anulada por preceptos y teorías inconcebibles.

Ver otro comentario pulsando aquí.

3 — Para quienes tras leerlo les parezca exagerado lo que se cuenta, les recomendamos consultar los siguientes testimonios:

  1. Antonio Pérez Tenessa Habló Poco, Pero Dijo Mucho. Iván de Exopus.
  2. La persecución y secuestro de María del Carmen Tapia descritos en su libro Tras el Umbrlal.
  3. Psiquiatras Para Perseverar. Minerva.

La Amnesia Histórica Del Opus Dei

julio 19, 2007

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Iván de ExOpus

El pasado 18 de julio se cumplieron 71 años del comienzo de la terrible Guerra Civil Española que ha marcado intensamente el último periodo de la historia de nuestro país. Con tal motivo el canal de televisión Telemadrid realizó ayer una encuesta en la Puerta del Sol con la pregunta: «¿Qué significado tiene para usted el 18 de julio.

Una gran mayoría, sobre todo jóvenes y emigrantes, no tenían ni idea; del resto los hubo que lo asociaban a «una paga extraordinaria que se implantó en la época de Franco» o a «un día que antes era fiesta»… y tan sólo una pequeña fracción de los encuestados (de edad avanzada) respondieron acertadamente.

En muy pocos años, cuando fallezca esa minoría, cuando los jóvenes de ahora sean desplazados por nuevas generaciones, cuando el número de emigrantes aumente…, NADIE asociará esa fecha con algo tan importante como fue el enfrentamiento fratricida de los españoles durante nada menos que un trienio.

La verdad y los hechos históricos se mantienen frescos en la medida que se los recuerda y se olvida definitivamente lo que no es repetido por los medios de comunicación, tal y como demuestra la encuesta antes tratada.

El Fundador del Opus Dei y sus sucesores conocen muy bien esta ley y aplican normas que la hagan posible. Por ejemplo, la deformación de su propia historia a su favor lleva a que con el paso del tiempo los que ya no fueron protagonistas de ella acepten su falsedad (El Opus Dei Cambia Su Historia, Los Hijos Desobedientes Del Opus Dei y La Novela Histórica «Opus Dei»). Para facilitar este olvido histórico aíslan a los de dentro de los que se van suprimiendo cualquier memoria de éstos últimos (desaparecen sus fotos de las publicaciones internas, no son recordados en sus escritos ni en las tertulias, sus nombres son borrados de los listines telefónicos, el día que se van no les dejan despedirse de los demás del centro, etc.). Cuando te marchas te indican la conveniencia de no relacionarte con los que se han ido con lo que pretenden evitar la unión de los ex. Aplican normas a seguir con los que se fueron que llegan a ser crueles (Los Malditos Según El Opus Dei), etc.

Todo lo anterior es eficaz mientras la difusión de la información sólo es posible por los medios tradicionales (papel impreso y radio-tele difusión) gobernados por empresas que al tener fines económicos pueden ser silenciadas fácilmente con dinero u otro tipo de extorsión; pero ahora la Red permite la democratización de la información que lleva a que cualquiera pueda difundir la verdad facilmente, en tiempo real y a cualquier parte del mundo (Y Entonces Llegó Internet).

Si, como hemos visto, la verdad y los hechos históricos se mantienen frescos en la medida que se los recuerda y que se olvida definitivamente lo que no es repetido por los medios de comunicación, entonces la misión de quienes conocemos las falsedades que sustentan al Opus Dei y el bien social que supone denunciarlas es la de repetir esas realidades incansablemente y de todas las maneras posibles.

Y ésta es una de las razones que mantienen activo este Blog.

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La Ficción De Las Historias Oficiales Del Opus Dei

enero 26, 2007

Ivan de ExOpus

Ya apunté en otro lugar que de tan falsa que es la historia oficial del Opus Dei, es más propio llamarla la novela histórica: «Opus Dei».

Lo que viene a continuación, testimonio de Pedro Laín Entralgo, discrepa mucho de la audacia heróica de san Josemaría que narran sus historiadores, lo que me reafirma aún más en la idea antes expuesta.

En su libro de memorias, “Descargo de conciencia”, Pedro Laín Entralgo relata un curioso episodio ocurrido en la ciudad de Burgos. El autor se aloja en el hotel Sabadell y observa que en la mesa contigua, en el comedor, se sienta un grupo fijo de tres o cuatro personas, una de las cuales es “un sacerdote no grueso, pero de cara redonda”. Al cabo de unos meses de silenciosa convivencia cotidiana, Laín recibe una carta de un sacerdote amigo suyo, quien le escribe: “Sé que están ustedes en Burgos y que comen todos los días junto al sacerdote José María Escrivá, al que conozco; él es quien me ha dado la noticia. Pues bien; me dice Escrivá que desearía tener una conversación con usted. ¿Quiere concedérsela?”. Tras comentar su sorpresa ante tamaña timidez en alguien que posteriormente debe su fama a la “santa osadía”, Laín narra su conversación con Escrivá, en la que éste no le dice “ni una sola palabra acerca de la no sé si ya nacida o planeada Obra” (Laín Entralgo. Tomado del Capítulo V del libro Santos Y Pillos, Joan Estruch. Editorial Herder. 1993).

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Nuevo Boletín Mensual

diciembre 30, 2006

Nombre del Boletín: «ExOpus: Los Otros Del Opus Dei».

Dirección del Grupo: www.domeus.es/groups/exopus

Descripción: Boletín mensual para difundir el índice de los libros y escritos importantes sobre el «Otro» Opus Dei (con una breve reseña) aparecidos en Internet durante el mes anterior (no sólo los de ExOpus).

Con una periodicidad variable se mandarán números extraordinarios con objeto de que al final quede reseñado todo lo existente sobre el tema (añadiéndose de esta manera al primer envío, poco a poco, lo publicado con anterioridad a él).

No se descarta en el futuro la ampliación a otro tipo de noticias y servicios.

Para suscribirse por e-mail: exopus-subscribe@domeus.es

AVISO: Se ha de confirmar la suscripción reenviando el e-mail que recibes para ese fin. A veces se pierde el mensaje original porque hay servidores que lo consideran spam y lo filtran. Por tanto, sí en un plazo prudencial no recibís dicho e-mail (10 minutos, por ejemplo), lo mejor es que vayáis a la Web de Domeus y os inscribáis allí ya que a las 24 horas el servidor destruye automáticamente los mensajes no confirmados (sí pasa ese plazo os tenéis que inscribir de nuevo).

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Los mensajes que mandéis no se publican (ya que sólo se hace con el Boletín), pero son un medio para contactar con los administradores.

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1. El e-mail que recibáis lleva adjunto el Boletín en formato de libro electrónico (puede verse como una página Web en cualquier ordenador, sin necesidad de ningún otro programa). Para leerlo basta con hacer doble clic sobre él.

2. Los datos que aportéis en la inscripción (dirección de correo, nombre, etc.) son «absolutamente» confidenciales.

3. Por las fechas navideñas en que nos encontramos, y en espera de tener un número suficiente de suscriptores, el primer Boletín conteniendo las novedades de diciembre se enviará el día 7 de enero de 2007 a las 20:00 horas de España. Los siguientes se mandarán el día 1 de cada mes a las 07:00 horas.

4. Los suscritos pueden acceder a los envíos a través de la Web del Grupo en Domeus (antes hay que completar la inscripción allí), también se puede elegir leerlo (o descargarlo) en ese lugar y no recibirlo por e-mail.

5. El que tenga intención de suscribirse, que lo haga cuanto antes.

Ivan de ExOpus

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La Novela Histórica «Opus Dei»

diciembre 3, 2006

Ivan de ExOpus, 25-11-2006

Publicado también en «OpusLibros»

«En mayo de 1935 don Josemaría hizo, con dos de sus hijos, una romería a la ermita de la Virgen de Sonsoles, cerca de Ávila.». (El fundador del Opus Dei. Peter Berglar. Pág. 101.)

En la casa central de la Obra de Roma se conserva un haz de espigas, perfectamente granadas, que los realizadores de tal romería recogieron en aquella ocasión. Se encuentra expuesto en un lugar privilegiado de dicha sede, y su foto ha sido difundida en Crónica (revista interna para los varones del Opus Dei), que es en donde yo la vi.

Cuando me topé con esa fotografía hubo algo que me chocó, y pregunté a un numerario que había formado parte del equipo que transcribió la historia de la Obra para adjuntarla en el proceso de beatificación del Fundador.

Le comenté que en las zonas más templadas de España la siega del trigo comenzaba a partir de la segunda quincena de julio, más tarde aún en Ávila, ya que al ser una de las ciudades más frías de Europa las gramíneas tardan más en desarrollarse (en el mes de mayo de la primera mitad del siglo pasado todavía se encontraba nieve en los campos de esa región). En esas circunstancias es imposible encontrar espigas de trigo no sólo granadas y secas sino medianamente crecidas. Por tanto, ¿cómo es posible que el Padre pudiera recoger esas espigas ya maduras, listas para ser segadas, cuando en ese mes no las hay en Ávila?

Su respuesta fue:

—Esa es una de las grandes incógnitas no resueltas que se han planteado los exegetas de la Obra. Encontrar en mayo espigas totalmente maduras en Ávila es un hecho al que no han podido dar una explicación lógica. La solución se la han llevado a la tumba el Padre y los otros protagonistas.

Y al final de sus palabras hizo con la cara un gesto que interpreté como que algo milagroso acompañó al hecho de que las hallaran allí fuera de tiempo.

Es imposible que ocurriera «el milagro de las espigas», porque si no en la Obra nos lo habrían restregado por activa y por pasiva, tanto en vida del Fundador como tras su muerte, tal y como se hace con la rosa de madera que descubrió en Rialp durante el paso por los Pirineos. Nos habrían contado algo parecido a «el Padre encontró en la primera romería un manojo de espigas de trigo totalmente maduras en medio de un campo en el que el resto tan sólo despuntaba. El Padre, ante tal prodigio, se puso de rodillas y con arrobo las cortó una a una, mientras veía en ese hecho extraordinario la voz de Dios que le comunicaba…».

Como eso no ha ocurrido, como en la Obra nunca se ha hecho hincapié en lo extraordinario de esa siega, hay que pensar en lo más sensato: que al estar el Fundador tan acostumbrado a deformar multitud de aspectos de su biografía, en esta ocasión no se dio cuenta de que en aquel peregrinaje no podía haber trigo maduro, por lo tanto no fue consciente de que estaba fuera de lugar el añadir a esta historia las espigas que recogió en otro momento para añadirlas a su versión de aquella peregrinación (quizás para materializar con ellas el «mito» de la primera romería).

Veamos una descripción de otro filón de alteraciones históricas realizadas por los de la Obra:

«Hace diez años se produjo el tremendo escándalo de la beatificación. Porque en la causa canónica se llamó a declarar sólo a los “favorables”. Se excluyó sin contemplaciones a los críticos, entre los cuales había personas de la inmensa talla moral del arquitecto Miguel Fisac, un personaje de una integridad moral irreprochable al que el propio Monse [el Fundador del Opus Dei] debía literalmente la vida, puesto que fue Fisac, con el dinero de su padre y con su esfuerzo personal, quien ayudó a aquel curilla medio histérico y medio visionario a pasar, en la guerra civil, del lado republicano al lado franquista. Ah, pero eso no aparece en ninguna de las biografías oficiales de Monse. ¿Por qué? Pues porque Fisac terminó saliéndose del Opus en los años 50, ¡cuando era él quien había contribuido más que nadie a financiarlo en sus inicios! […] Cuando en esos libros vergonzosos (Vázquez de Prada, Inés Sastre, Salvador Bernal, tantos otros) se habla de quiénes iban con Monse en aquel tremendo viaje, se hace la relación de todos… y, en el mejor de los casos, de un estudiante que les acompañaba. Ah, caramba, pues ése era Fisac. El que ponía el dinero. El único sin el cual toda aquella epopeya que salvó la vida de Monse no hubiera sido posible. Y lo borran de la historia, lo laminan, lo suprimen como si no hubiera existido… Porque luego se salió del Opus.» (La Fiesta De ‘Monse’, Incitatus. 05/10/2002.)

Lo que se relata más arriba es un hábito de conducta normal en la Obra. Por una parte excluyen a quienes puedan decir verdades suyas que les hace sombra; y por otra, no existen para ellos los que dejan la Institución, ni se les reconocen los servicios prestados, ni merecen alabanza alguna, ni siquiera se les nombra en sus escritos.

Sí san Josemaría y sus incondicionales han alterado la historia mintiendo en algo tan físico y «tonto» como es colocar fuera de tiempo y lugar unas espigas de trigo, o sí eliminan de su vida a quienes dejan la Obra y a sus críticos; entonces, ¿qué no habrán inventado, deformado y suprimido de lo subjetivo o imposible de documentar, tanto de la biografía del Fundador como del desarrollo del Opus Dei, tal y como son las visiones, las anécdotas, las fechas fundacionales, las «circunstancias favorables», los milagros, las «historias edificantes»…?

Según el diccionario de la RAE, novela histórica es una «obra literaria en prosa en la que se narra una acción fingida en todo o en parte, y cuyo fin es causar placer estético a los lectores con la descripción o pintura de sucesos o lances interesantes, de caracteres, de pasiones y de costumbres; y que desarrolla su acción en épocas pasadas, con personajes reales o ficticios.».

Como la historia de la Obra que hacen los suyos se corresponde con lo marcado más arriba, hemos de concluir que dicha historia del Opus Dei es en realidad una novela histórica.

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