Así Llegó A Ser Papa Ratzinger

noviembre 19, 2008
Benedicto XVI

Benedicto XVI

Muerto Wojtyla este purpurado [el cardenal Alfonso López Trujillo] amante del dinero y las delicatessen jugó un papel decisivo en el último cónclave. Cuando la balanza se inclinaba hacia el argentino Bergoglio, que se perfilaba ya como el primer papa latino-americano, intervino mi paisano [Alfonso López Trujillo] orinando billete verde del Opus Dei, de a millón por cabeza, y convenció a varios de la región que se cambiaran al alemán. Por eso Ratzinger ganó y hoy tenemos un Benedicto XVI en vez de un Gardel I (Así Llegó A Ser Papa Ratzinger. La Puta de Babilonia, Fernando Vallejo).

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Sectas En La Iglesia Católica

julio 2, 2007

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Alberto Moncada

(Ponencia al Congreso de la Asociación Internacional para el Estudio de las Sectas, [ICSA], Bruselas, junio 2007.)

A mediados de los años ochenta, la Iglesia Católica comenzó a producir documentos e iniciar actividades para contrarrestar la actuación de movimientos religiosos populares, la mayoría protestantes, que están captando a un gran número de católicos, especialmente en América Latina. De hecho, el Vaticano pidió al gobierno mexicano que actuara contra ellos a lo que México se negó. Las autoridades mexicanas estaban más bien preocupadas por la influencia pronorteamericana de algunos de esos grupos. El primer viaje trasatlántico del papa Ratzinger ha sido precisamente a Brasil, donde los movimientos religiosos populares se están haciendo crecientemente con clientelas católicas. La escasez del clero y las actividades benéficas de los nuevos grupos explican su creciente influencia…

Pero para defenderse de su competencia el Vaticano eligió la descalificación, al caracterizarlos como sectas utilizando la terminología sociológica al uso. El último documento, del Arzobispo de Viena Monseñor Christoph Schönborn, (L,Osservatore Romano, 13 Agosto, 1997), después de analizar las características de las sectas, afirma que no existe ninguna organización católica sectaria pero, en vez de argüir sociológicamente, concluye que basta la aprobación de la Iglesia para garantizar el carácter no sectario de las organizaciones bajo disciplina eclesiástica.

Muy al contrario, varios grupos católicos, y principalmente el Opus Dei y los Legionarios de Cristo presentan en su configuración grupal características claramente sectarias, expuestas tanto por la literatura sociológica especializada como por los reportajes periodísticos y en particular por las páginas Web en las que ex miembros relatan sus experiencias (http://opuslibros.org/, http://odan.org, http://opuslivre.org/, http://exlcesp.com/).

El perfil híbrido del sectarismo católico refleja la tensión histórica entre milenarismo y activismo en el seno de la Iglesia. La historia del cristianismo presenta un primer momento de milenarismo, que la predicación de Cristo subraya claramente. “El reino de los cielos está cerca”, “mi reino no es de este mundo” “hay que vivir desprendidos”. Había entre los primeros cristianos como una cierta certeza de que el mundo se iba a acabar pronto. Pero no lo hizo y la Iglesia se fue consolidando como organización y participa en política desde el Imperio romano en adelante. Como fruto de aquel milenarismo siempre hubo cristianos que se apartaban del mundo y renunciaban a casarse, al dinero, a la vida social. Aquello se tradujo en la formulación de los tres consejos evangélicos que asumieron las órdenes y congregaciones religiosas, como símbolo y expresión de su separación del mundo. Para el conocido teólogo alemán, Ernst Troeltsch, el primer significado teológico de la palabra secta, sectario se refiere precisamente a la huída del mundo de los que eligen separarse de él para mejor vivir la fe. Pero el Vaticano empezó a manipular las órdenes y congregaciones religiosas, a utilizarlas en sus luchas políticas. A los dominicos contra la reforma protestante, a los jesuitas para el control ideológico. Ahí empezó la transformación de las organizaciones religiosas en instrumentos de la política eclesiástica, con las lógicas contradicciones que la llegada de la democracia hizo más patentes. No se puede renunciar al mundo y al mismo tiempo pretender dirigirlo desde arriba, como élite designada. Y no se puede hacer compatible la condición de ciudadano hacia fuera con la de súbdito hacia dentro, un súbdito que recibe instrucciones de sus jefes para su propia acción ciudadana. Fue especialmente notoria la transformación del voto evangélico de obediencia, usado por los que se apartaban del mundo como fórmula de desprendimiento espiritual y guía ascética y que se convirtió en una herramienta de poder para subordinar las conciencias a las aventuras temporales de los líderes eclesiásticos. Así nace el sectarismo católico agresivo, militante, excluyente que cristaliza, durante el papado de Juan Pablo II, en cinco o seis organizaciones de carácter fundamentalista, populista, algunas como Comunión y Liberación muy politizadas, que se añaden al Opus y a los Legionarios, y que representan una versión católica de las sectas de origen oriental que, como la secta Moon, también proliferan en el mundo occidental. La sociología ha elaborado un perfil del sectarismo precisamente a partir de la fenomenología religiosa, pero ya de aplicación general a grupos cerrados, dogmáticos y antidemocráticos, especialmente en su estructura interna. Sin embargo, algunos grupos protestantes, como los Amish en Estados Unidos, mantienen el significado original de la palabra secta, al abandonar el mundo y adoptar un estilo de vida ascético.

Paralelamente, y coincidiendo con la implantación del sistema democrático en Europa se intentó generalizar entre los católicos laicos una estrategia de manipulación de dicho sistema con el que el Vaticano nunca se ha sentido cómodo. Se hizo a la vez con un movimiento popular, la Acción Católica y con un partido político confesional, la Democracia Cristiana. En España hubo una versión propia, la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, que jugó un papel importante primero en la segunda República y luego en el franquismo. Fue en su Escuela de Periodismo madrileña donde el fundador del Opus aprendió esa ideología del catolicismo beligerante que rezuma su libro guía: “Camino”. La intolerancia y el dogmatismo doctrinal de la Iglesia, sobre todo a partir de la declaración de la infalibilidad papal, contribuyen también a esa predisposición al sectarismo de un sistema de creencias y un modo de disciplina grupal que, con harta frecuencia, desemboca en el fanatismo, la intolerancia y la fabricación de enemigos ideológicos. Y al lado de una Iglesia caritativa, abierta al diálogo con el mundo civil, convive esa otra Iglesia llena de desconfianzas, dueña del Vaticano, cerrada en si misma que se manifiesta singularmente en esos grupos y grupúsculos sectarios en los que habitan gentes con fuertes déficit de personalidad y escasas convicciones democráticas.

Con respecto al Opus, el ideario de la institución proclama que sus miembros son ciudadanos corrientes, pero las reglas para la observancia de los numerarios se han ido haciendo cada vez más estrictas y detallistas y más que una organización religiosa el Opus es hoy una extraña secta civil que controla a sus miembros solteros hasta límites inverosímiles. Los numerarios viven en comunidad, entregan todo el dinero que ganan, dan cuenta al céntimo de sus gastos corrientes y necesitan permiso para casi todo, por ejemplo para leer la prensa, no van a espectáculos públicos, cine, deportes, evitan el trato y la solidaridad con la propia familia y su vida entera está reglamentada hasta extremos ridículos. Los numerarios son generalmente reclutados a edad muy temprana, la mayoría de ellos, lejos del objetivo fundacional de la santificación del trabajo en el mundo, se dedica a mantener la infraestructura educativa y administrativa propia y viven en una especie de burbuja existencial donde dejan de pensar por su cuenta y se convierten en “robots” infantilizados. Muchos desarrollan problemas físicos y psíquicos y los que logran darse cuenta de su situación y tienen medios para marcharse, lo hacen. Renunciando a su origen, la organización se está clericalizando y, para colmo, está incurriendo en graves violaciones de las leyes y la moral eclesiásticas, según se deduce de la denuncia que en su día hicieron al Vaticano cuarenta y cinco exsocios. El índice actual de abandono de numerarios, laicos y sacerdotes, excede con mucho al de nuevos ingresos.

El Opus secta se convierte en Opus mafia cuando sus miembros se alían para conseguir determinados fines que mantienen ocultos, incluyendo la conspiración política, la manipulación de actividades mercantiles, la violación de leyes fiscales, tan patentemente documentados hoy en varios países y que explican la mala fama que tiene el grupo en bastantes ambientes. Tanto el Opus como los Legionarios se dirigen preferentemente a reclutar gentes adineradas y poderosas, en el segundo caso por encargo específico del Papa Pío XII, que los aprobó. En sus numerosos centros universitarios para la formación de empresarios el Opus defiende un capitalismo puro y duro, un conservadurismo económico, paralelo al conservadurismo político, social y teológico que le caracteriza.

Una consecuencia de la presión que la autoridad ejerce sobre los súbditos es el resentimiento e incluso la beligerancia que algunos miembros del Opus manifiestan contra la organización cuando salen de ella, al contrario de la conducta habitual de los que abandonan órdenes o congregaciones religiosas o el sacerdocio. Esta beligerancia se produce cuando, ya desde fuera, los ex socios se dan cuenta de que, más que en preservar el conservadurismo de la doctrina, más que en la pretensión de poder político, eclesiástico, educativo, en lo que verdaderamente son especialistas los directivos es en hacer desagradable la vida a los numerarios, en descabezar cualquier intento de autonomía personal, en procurar que tengan mal concepto de sí mismos. Parece que mandar en el opus requiere una cierta dosis de sadomasoquismo.

Durante el papado de Juan Pablo II las reclamaciones contra el sectarismo católico no eran tenidas en cuenta, algo que ha cambiado cuando el nuevo Pontífice ha castigado levemente al padre Marciel, fundador y jefe de los Legionarios de Cristo, por conducta sexual gravemente delictiva y parece que también quiere meter en vereda a los Kikos. En todo caso, instituciones civiles como los Parlamentos belga y francés, y el europeo, están empezando a tomar en consideración las muchas denuncias de familias que se quejan de la persecución de menores que practican las organizaciones sectarias, un modo de “pederastía espiritual”, similar a los muchos casos de violaciones y abusos contra menores por parte del clero católico, silenciados por el Vaticano hasta que la justicia civil ha intervenido.

Esa actuación ocultista y opaca tan propia de las sectas católicas, que el Vaticano protege, se traduce también en el secretismo. El Opus Dei no suele proporcionar información sobre sus reglas internas. Se limita a entregar una copia de sus Constituciones, en latín, a los obispos en cuyo territorio se establece. Pero hay más de treinta documentos secretos (*), que no conoce la Iglesia ni siquiera la mayoría de sus miembros que regulan minuciosamente la vida de éstos, conculcan gravemente sus derechos humanos y pueden consultarse en la página web: http://opuslibros.org/, bajo la rúbrica “índice de documentos internos”).

(*) Nota de Iván: Hay más documentos secretos, ya que esos treinta y pico a los que se refiere Alberto Moncada son la parte del total que hasta ahora ha salido a la luz.

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Artículos De Prensa Sobre El Opus Dei

mayo 1, 2007

Recogidos en OpusPress

Última actualización: 30 de abril de 2007

  1. El vicario del Opus en Sevilla declarará en el juicio de la hacienda Valparaíso. Margot Molina. El País – Sevilla – (17-04-2007).
  2. Una voluntad quebrada. Margot Molina El País – Sevilla – (14-03-2007).
  3. Su lado más oscuro es el proselitismo con los niños. Marcos Moraga Lovera. La Nación (28-2-2007).
  4. Opus Dei o La Llamada Al Cinismo. Bolturina (28-3-2007).
  5. El Opus Dei cuenta su historia con una película que será “anti Código Da Vinci”. Clarin.Com
  6. El Opus Dei sancionado a pagar 60.000 euros por enviar publicidad sin consentimiento del destinatario.
  7. Los dilemas de la Iglesia Católica tras la muerte de Juan Pablo II. Olmedo Beluche.
  8. Los arquitectos rinden un cálido homenaje a Miguel Fisac Rafael Fraguas.
  9. Simancas critica el apoyo de la Comunidad a los colegios religiosos S. H.
  10. En el papel de Escrivá Laura Luchini
  11. Psiquiatras Para Perseverar. Minerva.
  12. ¿El ‘Buen’ Pastor? Nacho Fernández.
  13. La Decadencia Del Opus Dei Bolturina.
  14. ¿Filtros para callar a ex-miembros del Opus Dei?
  15. La Trampa De La Vocación. Editorial de Opus Libros.
  16. El Opus Dei Según La Iglesia. Iván.
  17. Los Shivy Shivy y el Opus Dei. Vicho.
  18. La Fiesta De ‘Monse’. Incitatus.
  19. Acerca del Opus Dei Vicente Torres.
  20. ¿Es justo manipular a un adolescente? Religiondigital, Consultorio Religioso del Padre Pascual Cabrera.
  21. Muere Juan Vilá Reyes, el empresario del Caso Matesa. Libertad Digital (Europa Press) 19/1/2007
  22. Vídeo de ABC News sobre el Opus Dei y el Código da Vinci02/2006
  23. Destruida emocionalmenteTime- Abril 2006
  24. Una mirada al interior del Opus Dei CNN- abril 2006
  25. Opus Dei: poderes y castigosDiario PERFIL- 05/03/2006
  26. El Opus destapa sus secretos El País- 06/03/2006
  27. El Opus Dei desde dentroJohn Allen – El País, 30/04/2006
  28. Educación, clave para adoctrinar a fieles de la Obra7/05/2006 El Universo, Ecuador
  29. Los rigores del Opus Dei7/05/2006 El Universo, Ecuador
  30. ‘El código Da Vinci’, un nuevo huracán que sacudirá a la Iglesia y al Opus Dei Chile- 7/05/2006
  31. Entrevista radiofónica a Soledad y Agustina6/05/2006
  32. El Opus Dei se vale del códigoCapital Financiero, Costa Rica. 7/05/06
  33. El Opus Dei, hoy. Revista Tiempo, España. 08/05/06. Luis Algorri / Pilar Parra.
  34. Falleció Miguel FisacEl Pais- 12/05/2006
  35. El código da Vinci y el Opus DeiAlberto Moncada- 18/05/2006
  36. Con pronóstico de conservadurismo El País del jueves- 18/05/2006
  37. A mi me gustó ‘El Código Da Vinci’ EDGAR MAINHARD- 19/05/2006
  38. Entrevista radiofónica a Agustina López de los Mozos en Radio Euskadi Junio 2006
  39. Los arquitectos rinden a Miguel Fisac un cálido homenaje -El País- 13/06/2006
  40. Los Congresos Iglesia-Estado. Por Alberto Moncada, Julio2006, El Siglo
  41. La politización de la familia -Alberto Moncada- Julio 2006, El País
  42. FIN AL ESPECTÁCULO DEL OPUS DEI EN EL VATICANO -Jaime Escobar M. Director de Iglesia en Crónica Digital, Santiago de Chile, 12/07/2006
  43. Benedicto XVI escoge a un jesuita para sustituir a Navarro-Valls como portavoz. El País, 12/07/2006
  44. Un nuevo escándalo conmueve a Italia -Clarin, La Repubblica-, 21 de julio de 2006
  45. Descifrando el Opus Dei -BBC Mundo- Publicado el 9/09/2005
  46. Revelan que hubo un acuerdo secreto para elegir al actual Papa -Clarín, 18/09/2005
  47. Opus Dei, La Obra de Dios, la parte del diablo – Guillaume Barou y Xavier Monnier. Magazine Mythes & Secrets. Febrero 2005. Colocado en la web el 28/10/2005
  48. Pedido de inhibición a juez en pleito de casa Opus Dei – El Nuevo Día –Puerto Rico- 21 de noviembre de 2006 Por Andrea Martínez
  49. Opus Gay derrota al Opus Dei – Colocado el 3.1.2005
  50. El poder del Opus Dei en la sucesión del Papa -Religión Digital- 13.1.2005
  51. Una sutil seducción del Vaticano – Damian Thompson, en ‘Catholic Herald’. 25/11/2005
  52. Casi un millón de euros para el Opus Dei y los Legionarios de Cristo. Elplural.com 28/11/2005
  53. Con censura eclesiástica -José María Guelbenzu, El País 26/12/2005
  54. Adiós rogando -Ximena Sinay TXT -16-abril 2004
  55. La violencia en la Iglesia -Camilo Maccise, teólogo Carmelita 22-4-04
  56. Las Lomas no cree en el Opus Dei -Proceso.mx 25-4-04
  57. El brazo largo del Opus Dei -Cimacnoticias.com 7-5-04
  58. La pasión de Mel Gibson -Eduardo de la Serna 19-5-2004
  59. Posible maniobra del Opus Dei para acceder a la sede episcopal de Barcelona
  60. La cuarta planta (de la Clínica de Navarra) A. Moncada 8-6-04
  61. Un silencio conveniente -Jaime Bayly -2-8-2004
  62. Perplejidades sobre el Opus Dei. La Jornada Semanal, México, domingo 29 de agosto de 2004. Augusto Isla.
  63. Niños en el Opus Dei -Alberto Moncada 6-9-2004
  64. Sentencia que confirma una sanción a una psicóloga del Opus Dei -21/9/2004
  65. Camino, que no se hace al andar – Concilium- Colocado el 15-10-04
  66. El camino que no seguí -Jaime Bayly 15-10-2004
  67. Esperanza realista -José Luis Vigil, Teólogo- El País, 2-XI.2004
  68. San Josemaría pierde una votación -La Vanguardia-, 26.11.04
  69. Dimite el consejo de redacción de una revista diocesana porque el obispo censuró un artículo crítico con la canonización de Escrivá Agencia EFE, enero 2003
  70. Opus y su santo, El Eduardo Blandón 10-2-2003 Guatemala
  71. Entresijos del Opus Dei Luis Otero Marzo 2003 en Muy Interesante
  72. Parcela pública para colegio del Opus Dei El País 10-4-2003
  73. Vuelve el Papa Francisco Umbral, El Mundo 29-4-2003
  74. Poder de Rouco en la ‘corte’ de Roma, El El País 2-5-2003
  75. Opus Dei logró un ministro de Justicia, El. Argentina 20-5-2003
  76. Pedroche, el Opus Dei y el despido por embarazo. El Mundo, Servimedia y El País. 7-6-2003
  77. Obispo de Solsona desautoriza a un cura por criticar la ‘acelerada’ canonización de Escrivá El Mundo 13-6-2003
  78. Escuela hostelera Dosnon y el Opus Dei 2-7-2003
  79. Monse por Incitatus. El Confidencial, 5-10-2003
  80. Devuelven la libertad de expresión al jesuita que criticó al Opus 16-10-03
  81. Resumen de prensa sobre el Opus Dei -varios- 2002
  82. JOSEMARIA – Joan Estruch 9-1-2002
  83. Una Canonización inoportuna por Juan José Tamayo-Acosta 9-01-2002
  84. Larga pugna por una mayor autonomía -Reyes Mate, El País, 10-01-2002
  85. Vida en el Opus y después del Opus, La El País 13-enero-2002
  86. Opus se crece, El Inmaculada Sánchez, El Siglo 14-1-2002
  87. Opusmadrid – Luis Carandel 21-1-2002
  88. Libertad de expresión prohibida para hablar del Opus Dei 2-2-2002 y en francés
  89. Canonizando a Mons. Escrivá, ¿qué es lo que se canoniza? por María Angustias Moreno marzo-2002
  90. Generalidades sobre el Opus Dei 17-3-2002 Venezuela
  91. Escrivá de Balaguer: Un Santo polémico. Evelyn Seguel A. PrimeraLínea, Viernes 29 de Marzo de 2002.
  92. Lavin y los negocios del Opus Dei El Siglo -Chile- 23-4-2003
  93. Conflictos del fundador del Opus Dei con los Papas Juan XXIII y Pablo VI por Juan G. Bedoya 17-06-2002
  94. Un túnel enloquecedor Gabriela Rodríguez, La Jornada, 10-6-2002
  95. Sobre cierta canonización por JUAN LEÓN HERRERO (Párroco de la Sagrada Familia. Valencia) 18 junio 2002
  96. Limpia estirpe por Joaquín Estefanía, El País 20-7-2002
  97. Abogado del diablo, por BBC Mundo 26-07-2002
  98. Opus Dei y los pobres, El por José Lledó, agosto 2002
  99. Las irregularidades en la canonización de Escrivá de Balaguer. El santo express del Opus. Primera Línea. Jueves 29 de Agosto de 2002
  100. Polémica canonización para la historia de la Iglesia -octubre 2002- Perú
  101. Viajes de placer espiritual Tere González Imaz, octubre 2002
  102. San Josemaría del Opus Dei – octubre 2002
  103. Primer santo franquista, El por Emilio J. Corbière 2-10-2002
  104. Devoción en las catacumbas -El Mundo- 3/10/2002
  105. Conversión del opus: de sociedad secreta a moda por Rubén Amón, Diario El Mundo, 4-10-2002
  106. ¡Por fin santos! Juan G. Bedoya- El País, 5 de octubre de 2002
  107. Altar del Opus, El David Iwasaki 6-10-2002
  108. Lo que hay tras el umbral Diario de Noticias – 6-10-2002
  109. Entronización del fanatismo (PDF)-Cristóbal Guzman – 6-10-2002
  110. Escrivá de Balaguer era un megalómano Reforma 6-10-2002
  111. Irresistible ascensión de Escrivá de Balaguer por Juan José Tamayo-Acosta 7-10-2002
  112. Claustrofobia, mantillas y olor a colonia entre 284 columnas de piedra El Mundo 7-10-2002
  113. Canonización del Padre Jordi Porta Ribalta La Vanguardia, 8-10-2002
  114. Escrivá de Balaguer: “Piensa como Cristo y vive como Dios” 9-10-2002
  115. Un santo controvertido Jeff Israely 10-10-2002
  116. Religión, Escrivá y Opus Dei Gran Valparaiso 11-10-2002
  117. San Escrivá por Fernando Villegas 11-10-2002
  118. Desvaríos de la fe: Escrivá de Balaguer, nuevo santo de la Iglesia Católica
  119. Con San Josemaría se posiciona el Opus Dei 23-10-2002
  120. El Opus sube definitivamente a los altares -Luis Matías López / Santiago Pérez Díaz, El País, Domingo – 06-10-2002.
  121. Opus Dei, ¿obra de Dios o del demonio? El Observador. Noviembre 2002
  122. Santo en un santiamén por Alejandro Gaviria noviembre 2002
  123. Testimonio de una familia francesa sobre el Opus Dei 2-IX-2002
  124. Red del Opus en América Latina, La Gerardo Reyes 11-XI-2002
  125. Sello para santo franquista Rafael Lara 27-11-2002
  126. Opus Dei pagó el sello con la imagen de Escrivá, El 28-XI-2002
  127. Opus Dei llega a la ONU, El ARGENPRESS.INFO 6-12-2002
  128. Canonización de la “santa coacción” 7-12-2002
  129. Santidad, por fin por Maruja Torres 20-12-2002
  130. Simbiosis entre personas e instituciones Costa Rica 30-12-2002
  131. Entrevista al teólogo Juan José Tamayo diciembre 2002
  132. Carta de Escrivá a Franco -Razón Española 2001
  133. Yo formé parte del Opus Dei – 2001
  134. Discurso de Cipriani, El 24-1-2001 Agencia Perú
  135. Historia secreta del Opus Dei en el Perú Román de la Fuente 30-3-01
  136. Sentencia a favor de un profesor y en contra de un colegio del Opus Dei 31-3-2001 Sevilla
  137. Opus Dei en América Latina o el alimento fascista de las dictaduras, El Marcos Roitman, La Jornada, abril 2001
  138. Discutido milagro de Monseñor, El por Ildefonso Olmedo 7-10-2001
  139. Rompiendo el silencio sobre el Opus Dei Tamayo-Acosta 19-8-2001
  140. Milagro, Milagro! por Javier Ortíz 6-12-2001
  141. Opus Dei: la telaraña del poder Sanjuana Martínez 19-12-2001
  142. Canonizaciones Antonio Gala, El Mundo 26-12-2001
  143. Poder del Opus Dei, El Francois Normand, Le Monde Diplomatique, Número12, Septiembre 2001
  144. Líbido textual de “Camino” por Juan Goytisolo 26-02-2000
  145. Los secretos del Opus -Revista 3 Puntos- Argentina. Publicado el 6/04/2000.
  146. Libro crítico sobre el polémico arzobispo de Lima, miembro del Opus Dei, Monseñor Cripriani publicado en La República, Perú 7-7-00
  147. Un juez del Opus Dei no logró presidir una sala -El País, 27-7-2000
  148. Cipriani será el cardenal que el Opus Dei y Fujimori deseaban 13-9-2000
  149. La Evolucion Del Opus Dei En España. Ponencia al VI Congreso Español de Sociología, La Coruña, 1999 Alberto Moncada
  150. Opus Dei llega, monolítico, al Arzobispado de Lima, El enero 1999
  151. Algunos padres trasladarán la catequesis para que sus hijos no sean «manipulados» por Inés Gallastegui 25-01-1999
  152. Mediación del Vaticano en favor de Pinochet se gestó en la sede del Opus Dei en Roma, La por Ernesto Ekaizer 21-02-1999
  153. Los movimientos eclesiales y su colocación teológica -Cardenal Ratzinger- 28/5/98.
  154. Opus Dei: La secta del Vaticano – octubre 1998
  155. Santa desvergüenza, La por Manuel Atienza 18-11-1998
  156. El 90 % de los discapacitados son hijos de padres que no han mantenido la pureza antes del matrimonio -Giornale di Sicilia, 1997
  157. Eso no tiene nada que ver con Dios Francois Normand IX-1995
  158. La hora del tercer padre del Opus Dei. EL MUNDO. Jueves, 24 de marzo de 1994. Alberto Moncada
  159. Estadísticas exageradas. Álvaro Santaolalla. – Madrid. EL PAÍS – Opinión – 12-06-1994
  160. No se canoniza un camino diverso al de Jesús? Profesores de Teología de Cataluña 19-marzo 1992
  161. La curia de Pablo VI pidió garantías de que el Opus guardaba los secretos de la Santa Sede -14/04/1992.
  162. Escrivá no es un modelo de virtud, según un relator de su causa -Javier Pérez Pellón –El Mundo, marzo 1992.
  163. El tercer Padre -Alberto Moncada- El País 10-04-1992
  164. No hablaré mal de la Obra -Antonio Pérez-Tenessa- El País, 13-04-1992.
  165. El ex secretario general del Opus Dei acusa de “insidias” a la jerarquía– Joaquín Prieto 13-04-92
  166. Mentiras bajo la piadosa ‘caridad cristiana’ -Miguel Fisac- El País, 20.4.92
  167. Mártires – Ignacio Carrión 23-04-1992.
  168. Sabotaje en la ‘fábrica de santos’ – El País 28-04-1992
  169. Hoy no sería testigo de la causa de beatificación de Escrivá VIVIANNE SCHNITZER, -Viena EL PAÍS- 17-05-1992
  170. Contexto de una canonización – Olegario Glez. de Cardedal. Diario 16, 17-mayo-1992.
  171. Otra cara del beato Escrivá, La Luis Carandell marzo 1991
  172. Me doy de baja Alfonso Ussía 2-marzo-1991
  173. Beatificación de Escrivá de Balaguer por Juan Cózar 23-9-91
  174. La Generalitat abre expediente a un internado femenino del Opus Dei en Barcelona – El País 16-01-1990
  175. El Gobierno catalán observa irregularidades en un internado femenino del Opus Dei -El País, 7-6-1990.
  176. Denegación a una implantación del Opus Dei Obispo de Laussane 1989
  177. Cristianismo De Lujo -Sara Suárez Solís- Periódico “La Nueva España”, 14 de junio de 1988.
  178. “Al servicio del varón” -Agustina L. de los Mozos El País 19-6-1988
  179. Miembros del Opus Dei son tratados, a petición de sus familiares, con técnicas de desprogramación mental -El País 11-07-1988
  180. Un código secreto regula la vida interna del Opus Dei, según ‘L’Espresso’ El País 25-02-1986
  181. El Opus, interpelado -Editorial de El País 16-03-1986
  182. Ruiz-Mateos declara que no piensa rectificar lo que dijo sobre algunos miembros del Opus Dei -El País 28/05/1986.
  183. Varias conferencias episcopales se oponen a que el Opus cambie de estado jurídico -El País 16-03-1982
  184. Los obispos rechazan de nuevo el cambio de estatuto del Opus Dei -El País 25-06-1982
  185. Presiones del Opus Dei The Times 12-1-1981
  186. Un ex miembro inglés del Opus Dei intenta recuperar el dinero que cedió a la “obra” cuando estaba integrado en ella -El País 29-10-1981
  187. Opus Dei y el lucro por María del Carmen Tapia 17-11-1981
  188. El cardenal Hume critica los métodos de reclutamiento del Opus Dei – 04-12-1981.
  189. Documentos íntegros para el cambio de “status” eclesial para el Opus Dei -El País 11-11-1979
  190. ¿Escrivá a los altares? -Revista Historia, IX-1975
  191. El PP y el Opus Dei controlan la organización de la visita del Papa
  192. Rey gracias al Opus Dei
  193. El Opus Dei sancionado a pagar 60.000 euros por enviar publicidad sin consentimiento del destinatario
  194. El Opus Dei cuenta su historia con una película que será “anti Código Da Vinci”
  195. Un ministro de salud aplica la particular visión del Opus Dei en San Juan, Argentina, pese a ir contra la ley de salud
  196. Valencia (dónde sino) Primer templo católico dedicado al fundador del Opus Dei.
  197. Entonces que devuelva el iPod… Benedicto XVI dice que la tecnología hace mal
  198. Regnum Christi
  199. Miembros del Opus amarrarán todo el poder en Urbanismo si gana el PP – Jaén
  200. Lo que dios ha unido, que no lo separe el Opus
  201. Gobierno del PP de Melilla tilda de disparate que la Junta Islámica de España pida el voto para PSOE e IU
  202. Los manejos del monaguillo del PP
  203. Un Obispo del Opus Dei le niega a un Seminarista la ordenación por ser jorobado. [Perú]
  204. Una senadora italiana utiliza el cilicio con regularidad
  205. Nueva caricatura de Mahoma, esta vez en una publicación del Opus.
  206. La estrecha relación entre Kelme y el PP
  207. Cardenal católico avala la pena de muerte
  208. Dan Brown y Escrivá de Balaguer comparten agente comercial en Estados Unidos
  209. El cristianismo europeo se reúne en Barcelona para buscar una posición común ante el laicismo
  210. Amo a Laura – Asociación Nuevo Renacer
  211. Alejandro Agag quiere ser el próximo amo de la fórmula 1
  212. De Madrid a la Luna. El documental de los “felices 60? en Spain.
  213. Fallece a los 81 años Juan Vilá Reyes, el empresario del caso Matesa
  214. Carles Balagué regresa con un documental de la España de los 60 tras el éxito de ‘La casita blanca’
  215. Alckmin, el anestesista moderado
  216. El Vaticano excomulga al arzobispo Milingo y a los prelados que ordenó obispos
  217. El jesuita italiano Federico Lombardi sustituirá a Navarro Valls como portavoz del Vaticano
  218. Una viñeta sobre Mahoma en una revista católica italiana levanta una oleada de críticas
  219. Fallece el ex presidente del Banco Popular Luis Valls a los 79 años
  220. El Papa bendice la estatua de San Josemaría Escrivá, colocada en el exterior del Vaticano
  221. Fallece a los 86 años Rafael Termes, ex presidente de la Asociación Española de Banca
  222. UDC afirma que no votará un Estatut que no garantice la libertad de enseñanza
  223. CiU denuncia una “caza de brujas” en los Mossos d’Esquadra por parte del tripartito
  224. Ratzinger habría superado ampliamente los 77 votos necesarios para su elección
  225. Zapatero felicita a Ratzinger y desea mantener la histórica relación entre España y la Santa Sede
  226. El CGPJ aprueba por un voto el informe crítico con el anteproyecto de ley contra la violencia doméstica
  227. Unos 400 fieles protestan ante la catedral de Barcelona por la división de la diócesis
  228. El arzobispo Lluís Martínez Sistach sucede en Barcelona al cardenal Ricard Maria Carles
  229. ERC denuncia que la ayuda humanitaria a Iraq va a fundaciones vinculadas al PP o al Opus
  230. El Papa agradece el empeño de Aznar para que se reconozcan las raíces cristianas de Europa
  231. De porquero a rector, un largo camino
  232. “Una parte del clero se ha vuelto pétrea”
  233. Entre 150.000 y 450.000 españoles son adeptos a alguna secta
  234. El Papa nombra a 30 nuevos cardenales que asistirán al cónclave para su sucesión
  235. ETA fija nuevos objetivos y “frentes de guerra”
  236. El Opus Dei consigue el dominio ‘www.0pusdei.com’
  237. Becarios contra los contratos precarios
  238. Dimite el consejo de redacción de una revista diocesana porque el obispo censuró un artículo crítico con Escrivá de Balaguer
  239. El fundador del Opus Dei será canonizado el 6 de octubre
  240. Fallece el ex ministro franquista Alberto Ullastres, autor del plan de estabilización

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Los dilemas de la Iglesia Católica tras la muerte de Juan Pablo II

abril 6, 2007

Por: Olmedo Beluche (especial para ARGENPRESS.info)

Fecha publicación: 23/02/2007

La masiva asistencia de personas, contadas por millones, a los funerales de Juan Pablo II, así como la extraordinaria cobertura de los medios de comunicación, sobre todo los televisivos, que no cesaron de transmitir durante una semana, representaron un final adecuado de su papado. Porque una de las características más notables de la administración eclesiástica de Juan Pablo II fue su ofensiva propagandística en todo el mundo para contrarrestar la pérdida de influencia de la Iglesia católica.

“El Papa viajero”, le llamaban, porque nunca antes en la historia hubo un regente del catolicismo que acudiera personalmente a tantos países, realizando actos litúrgicos masivos, que hubiera sido visto directamente por tanta gente en todos los continentes, que se hubiera reunido con tantos jefes de estado y hubiera explotado tan eficazmente los medios de comunicación de masas. Esta puesta en escena de la Iglesia calzaba bien con la personalidad de Karol Wojtyla, quien en su juventud fue actor teatral, políglota con algo de asceta y de místico, devoto mariano y admirador de San Agustín, además de primer Papa no italiano en cuatro siglos.

Crisis y continuidad en la Iglesia católica

El carácter y la actuación de Juan Pablo II no constituyeron una mera casualidad, ellos fueron la respuesta de un sector del catolicismo a la crisis y decadencia de la Iglesia en el mundo occidental, atenazada entre la expansión de otras iglesias cristianas, un laicismo generalizado y una creciente ruptura de sus propios fieles con algunos valores que postula.

Crisis que se inicia con el fin del feudalismo, hacia el siglo XV, con el surgimiento de la modernidad y el sistema capitalista; que tuvo su primer gran cisma con la Reforma protestante, encabezada por Lutero; y que se profundizó, pese a la Contrarreforma, con el éxito de las ideas de la Ilustración, expresadas en las revoluciones democrático burguesas (como la francesa de 1789) y el creciente laicismo del estado y la vida pública; con la industrialización del siglo XIX, el nacimiento de una Italia unida y la reducción del poder político del Vaticano a un mini estado en el centro de Roma; con los grandes cambios sociales, políticos y tecnológicos del siglo XX, de los que la Revolución Rusa y la expansión de las ideas socialistas y comunistas por el mundo fueron los más radicales.

Claro que la tremenda capacidad de adaptación de la Iglesia a los cambios sociales y políticos es una de las razones de su supervivencia: desde que naciera como una ideología subversiva y perseguida por el Imperio romano, porque en sus inicios fue una religión de los oprimidos (“todos somos iguales ante Dios”); saltando luego a religión oficial de ese mismo imperio; pasando por la Edad Media, en la que reinó junto a las castas feudales; hasta el presente capitalista.

Un complemento de la adaptabilidad política, para explicar la pervivencia de la Iglesia a través de los siglos, es la necesidad humana de creer, de encontrar consuelo a las presiones materiales y espirituales de un mundo cargado de opresión, injusticia, miseria, desigualdad e incertidumbres. El anhelo humano de encontrar alguna compensación, así sea espiritual, a las brutalidades de la sociedad de clases; la aspiración a la justicia, y el anhelo de poner fin al sufrimiento, así sea en “el otro mundo”, es un poderoso instrumento en manos de las religiones, en especial de la Católica.

En el fondo, las ideas cristianas representan una aspiración a la Utopía, es decir a una sociedad sin injusticias, tanto como las ideas socialistas. Este paralelismo ha sido destacado por algunos autores, como Mariátegui (El hombre y el mito, 1925), Rosa Luxemburgo (Iglesia y socialismo, 1905) y Michal Lowy (Marxismo y religión, 2004). La diferencia está en si la sociedad utópica que debemos construir pertenece al Cielo o a la Tierra. Lenin (Socialismo y religión, 1905), que se opuso a hacer del ateísmo parte del programa del Partido Bolchevique, dice: “la unidad en la real lucha revolucionaria de las clases oprimidas por un paraíso en la tierra es más importante que la unidad en la opinión proletaria sobre el paraíso en el cielo”.

La lucha de clases entra a la Iglesia

Sin embargo, para el catolicismo el paso del tiempo no ha sido en vano y es innegable la decadencia de su influencia. En el seno de la Iglesia la crisis se expresa con un creciente vaciamiento, abandonada por millones que ven como obsoletas muchas de las ideas que predica; con una “crisis de las vocaciones” sacerdotales, profesión a la que aspiran cada vez menos jóvenes; con un choque creciente entre las normas dictadas desde el Vaticano y el real comportamiento de la mayoría de los católicos practicantes, en temas como: la anticoncepción, el aborto, el divorcio, el papel de la mujer en la familia y la sociedad, la eutanasia, la clonación, etc.

La respuesta de la Iglesia a estos cambios no ha sido homogénea, y no puede serlo en una institución tan compleja que es, a la vez, un Estado presidido por un régimen monárquico, y una Iglesia compuesta por 1.000 millones de personas procedentes de todos los estratos sociales y culturas. La Iglesia católica no es, y nunca lo ha sido, homogénea. Como “estado espiritual” diversos partidos (así no se reconozcan bajo esa denominación) disputan el poder y la conducción, aunque prevalezca uno desde la silla de San Pedro. En diversos momentos de su historia, la lucha de clases que escinde la sociedad ha llegado a su seno, provocando realineamientos, conflictos y confrontaciones internas. La actualidad no escapa a esta situación.

Recordemos que, a lo largo de la Edad Media europea, cuando la Iglesia era el principal poder espiritual y político, solían confrontarse constantemente el bajo clero y las jerarquías en los conflictos sociales que surgían entre campesinos de la gleba y la nobleza, los cuales se expresaron en múltiples “herejías” condenadas y perseguidas en aquella época.

La Reforma fue una de aquellas herejías que expresó el conflicto entre el sistema feudal decadente, defendido por el alto clero, y una revolucionaria clase capitalista, al frente de los oprimidos, que pugnaba por una nueva sociedad, defendida por el bajo clero. Lutero y Tomas Münzer, en Alemania, representaron dos alas políticas, sociales y religiosas del frente confrontado con el feudalismo, como bien analiza Federico Engels en Las guerras campesinas en Alemania.

En Hispanoamérica vimos repetido este fenómeno durante la conquista, cuando curas como De Las Casas defendieron los derechos humanos de los pueblos indígenas diezmados por los españoles, mientras que jerarcas de la Iglesia dudaban si los indios tenían alma, legitimando con ello los crímenes de los conquistadores.

Las guerras de la Independencia hispanoamericana fueron apoyadas por curas progresistas, como Morelos en México, confrontados con las altas jerarquías que defendieron la monarquía hasta el último momento. Más recientemente, asistimos al sacrificio personal de sacerdotes como Camilo Torres, en Colombia, o los obispos Arnulfo Romero en El Salvador y Gerardi en Guatemala, asesinados por militares genocidas por defender los derechos de sus pueblos; mientras otros obispos ligados a las clases gobernantes bendicen a los opresores.

Concilio Vaticano II, inicio de una reforma progresiva

La Iglesia católica del siglo XX se vio forzada a considerar la necesidad de cambiar para no ver mermado su poder e influencia, tras salir muy desprestigiada de los papados de Pío XI y Pío XII, aliados de los regímenes fascistas de Mussolini y Hitler.

Esos primeros y moderados cambios, fueron iniciados por Juan XXIII y Pablo VI, fructificando en el llamado Concilio Vaticano II (1962-1965). A decir de Leonardo Boff, la renovación de la Iglesia propuesta en aquel Concilio asumió como lema: “no más el anatema sino la comprensión, no más la condena sino el diálogo”.

Este objetivo del Concilio Vaticano II se expresó en los años sesenta y setenta en un gran abanico de cambios internos: desde los formales, como dar las misas en las lenguas comunes y no en latín; una democratización interna de la institución, dando mayor peso a la colegialidad episcopal y a los consejos presbiteriales; la apertura a un diálogo ecuménico con otras iglesias; y, lo más importante, una actitud crítica frente a las miserias que producidas por el capitalismo en el mundo subdesarrollado, lo que dio pie a la doctrina de la “Opción Preferencial por los Pobres” y al nacimiento del gran movimiento latinoamericano denominado la Teología de la Liberación.

Los reaccionarios conspiran

Los cambios a los que dio origen el Concilio eran una especie de Reforma sin cisma y, como era de esperarse, fueron mal recibidos por el sector más conservador de la Iglesia en todo el mundo, muy vinculada con las élites gobernantes, en especial por la burocracia curial asentada en el Vaticano. Diversos sectores de la derecha de la Iglesia empezaron a converger en torno a un proyecto que les permitiera desplazar a los renovadores y retrotraer muchos de los pasos a la modernización adoptados en los sesenta. Para ellos, la Iglesia y su doctrina se estaban contaminando de ideas marxistas.

El cardenal norteamericano Paul Marcinkus, quien se haría célebre con la quiebra fraudulenta del Banco Ambrosiano, jugó un papel decisivo en este sentido. Marcinkus, según demostró la fiscalía italiana, en su condición de director del Banco del Vaticano, había tejido fuertes lazos con sectores empresariales y de la mafia italiana y norteamericana, como la logia masónica “P-2”, a los que le había permitido lavar dinero durante diez años. Una alegoría de estos hechos puede apreciarse en la afamada película El Padrino III.

Estos nexos saldrían a la luz en los años 80 con una investigación judicial que puso al desnudo el financiamiento de la mafia de los más connotados políticos italianos, en especial de la Democracia Cristiana. Posteriormente Marcinkus sería condenado a prisión preventiva por su papel en los manejos ilegales del Banco Ambrosiano.

También cobró fuerza en el ala anticomunista de la Iglesia católica una secta pseudo secreta y muy poderosa de origen español: el Opus Dei (la Obra de Dios). El Opus fue creado por el sacerdote español José María Escrivá de Balaguer en 1928. Escrivá y su “obra” tuvieron un papel relevante en el apoyo del régimen semifascista del dictador Francisco Franco. Escrivá influyó sobre el dictador para el restablecimiento de la monarquía en España y la Obra asesora directamente al rey Juan Carlos I. Su objetivo proclamado es acabar con el estado laico y construir un estado confesional (“Cujus regio, ejus religio”).

Para alcanzar este objetivo, el Opus recluta adeptos entre las élites empresariales y políticas, funcionando como una especie de logia secreta que prohíbe estatutariamente a sus miembros reconocer su filiación públicamente. La Obra ha visto crecer su influencia dentro de la Iglesia, en especial bajo el papado de Juan Pablo II, en cuya elección tuvo un papel decisivo. Se estima que está compuesta en la actualidad por unas 80.000 personas.

Cónclave de 1978, renovadores vs reaccionarios

El choque entre renovadores y reaccionarios se dio en el Cónclave que siguió a la muerte de Pablo VI en 1978. Las figuras que encarnaron ambas alas políticas fueron: por los renovadores, el cardenal italiano Albino Luciani, y Karol Wojtyla por la derecha reaccionaria. Mientras que Luciani era un renovador moderado, que se proponía mantener el curso de las reformas del Concilio Vaticano II, y fue apoyado por Giovanni Bennelli, hombre de confianza de Pablo VI; Karol Wojtyla, con fuertes relaciones con el Opus Dei, estaba vinculado a los círculos de poder de Washington, que le habían apoyado durante su obispado en Cracovia, Polonia, como parte de la Guerra Fría contra la influencia soviética en dicho país.

El cardenal Wojtyla se relacionó con los altos mandos de la política norteamericana a través del cardenal Krol de Filadelfia, amigo íntimo de Zbigniew Brzezinski, ambos de origen polaco, éste último Consejero de Seguridad del presidente Jimmy Carter. Brzezinski, admirador de Henry Kissinger, postulaba la idea de debilitar a la URSS fortaleciendo la ofensiva ideológica y política en su área de influencia. En Polonia el catolicismo era clave, y un Papa polaco ayudaría grandemente a Estados Unidos en ese objetivo, como más tarde se demostró.

Pero, en un primer momento, los renovadores ganaron y fue electo Papa el cardenal Luciani, quien asumió bajo el nombre de Juan Pablo I, como homenaje a sus antecesores, Juan XXIII y Pablo VI, lo que indicaba una intención de continuidad con la política reformista que ellos impulsaron. Si bien los objetivos del papado de Juan Pablo I eran bastante moderados, y claramente no pertenecía al ala izquierda de la Iglesia, la Teología de la Liberación, aparentemente se propuso la destitución del poderoso cardenal Marcinkus de la dirección de las finanzas del Vaticano. Ya en 1972, el cardenal Luciani se había confrontado con Marcinkus por la privatización de la Banca Católica del Véneto en favor del banco Ambrosiano.

Se especula que este intento de destitución pudo ser el “error” de Juan Pablo I, ya que su gestión duró apenas 33 días, muriendo en circunstancias extrañas. Las suposiciones de un envenenamiento del Papa cobraron fuerza cuando el secretario de Estado del Vaticano, Jean Villot, se negara a realizar la autopsia de Juan Pablo I. “Debo reconocer con cierta tristeza que la versión oficial entregada por el vaticano despierta muchas dudas”, señaló el cardenal brasileño Aloisio Lorscheider en 1998, refiriéndose a estos hechos.

Muerto Juan Pablo I, el camino quedó abierto para que Karol Wojtyla, de la mano de Marcinkus, el Opus y la iglesia norteamericana, llegara al papado bajo el nombre de Juan Pablo II. El sector reaccionario a los cambios introducidos por el Concilio Vaticano II finalmente se había hecho con el poder y empezó un trabajo de zapa para debilitar y neutralizar a los reformistas.

Juan Pablo II acalla a la Teología de la Liberación

A decir del teólogo Rubén Dri (Juan Pablo II, el retroceso) el primer objetivo que se fijó Juan Pablo II fue la liquidación del diálogo y la apertura democrática dentro de la Iglesia introducidos por el Concilio. La “recuperación de la obediencia”, al Papa y a la burocracia curial, fue la insignia fundamental, debilitando la autonomía de los obispados y acallando a los sectores más renovadores.

Las primera víctima de esta política fue el ala de la Teología de la Liberación: se recortó la diócesis del cardenal brasileño Arms, que fue el primero en acoger a las Madres de Plaza de Mayo que denunciaban la desaparición de sus familiares a manos de la dictadura, a quienes la iglesia argentina, comprometida con los militares, se negaba a reconocer; se controló al obispo Méndez Arceo de Cuernavaca, comprometido con los movimientos populares, y se le forzó a una jubilación acelerada, cosa que no se hizo nunca con los obispos derechistas.

Cuando el obispo de San Salvador, Oscar A. Romero, fue al Vaticano a denunciar la persecución que sufría fue prácticamente echado por Juan Pablo II y conminado a entenderse con la dictadura salvadoreña; se cortaron los financiamientos y forzó al cierre del Instituto teológico de Estudios Superiores (ITES), de México, por estar comprometido con la Teología de la Liberación.

Otras víctimas notables de la política verticalista de Juan Pablo II fueron: el afamado teólogo brasileño Leonardo Boff, a quien el cardenal Ratzinger ordenó “votos de silencio”, frozándolo a abandonar el sacerdocio; el obispo Gustavo Gutiérrez del Perú, a quien se cataloga de “padre de la Teología de la Liberación”; el cura-poeta nicaragüense, Ernesto Cardenal, regañado personalmente por el Papa; y el erudito teólogo alemán Hans Kung, uno de los inspiradores de las reformas del Concilio Vaticano II.

Todos ellos fueron silenciados, vituperados y aislados de la Iglesia. Los más eminentes dirigentes de la Teología de la Liberación y defensores de las reformas, no supieron o no quisieron responder a la persecución montada por el propio Papa, prefiriendo temerosamente reducirse a la obediencia, conscientes de que cualquier resistencia conduciría indefectiblemente a un nuevo cisma.

Rubén Dri, cita la Instrucción sobre la vocación eclesial del teólogo, redactada por Joseph Ratzinger en 1990, para acallar a todos los disidentes dentro del clero. Allí se dice: “No se puede apelar a los derechos humanos para oponerse a las intervenciones del Magisterio”, es decir de la Jerarquía. También: “La libertad del acto de fe no justifica el disenso…, de ningún modo significa libertad en relación a la verdad”, la cual es monopolio del Papa y sus asesores, a quienes Dios ha transmitido su “infalibilidad”.

El Papa del Opus Dei

Juan Pablo II, como era de esperarse, tuvo una actitud diametralmente opuesta con la ultraderechista secta del Opus Dei. Sus más importantes miembro fueron promovidos a los puestos destacados en el Vaticano: Joaquín Navarro-Valls, portavoz oficial del Papa; Angelo Sodano, secretario de Estado; Ratzinger, un papable ahora, jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe (o Santo Oficio, antes la Inquisición); el cardenal Julián Herranz, fiscal del Vaticano; el cardenal López Trujillo, jefe del Consejo Pontificio para la interpretación de los Textos Legislativos; Dionigi Tettamanzi, otro papable, obispo de Milán, etc.

Juan Pablo II dio tal preeminencia al Opus Dei, que le concedió la categoría de “Prelatura Apostólica”, con lo cual todas sus actuaciones escapaban al control de los obispos locales, pues sus miembros sólo tendrían que rendir cuentas ante el propio Papa. Además, de manera inusual concedió la “santidad” expedita al fundador del Opus, José M. Escrivá de Balaguer, desoyendo la oposición de miles de personas que cuestionaron la trayectoria de este “asesor” del dictador Francisco Franco. Pese a las miles de solicitudes, Juan Pablo II no tuvo la misma actitud con el martirizado obispo salvadoreño, Oscar Arnulfo Romero.

En su largo papado, Wojtyla concedió cientos de beatificaciones, pero todas ellas con un claro sesgo político a la derecha, mientras los curas católicos víctimas de los militares en Latinoamérica fueron ignorados.

Juan Pablo II, el mejor aliado de Estados Unidos

La influencia del Opus fue muy clara en la política exterior que siguió el Vaticano. Existió un reconocido pacto con Washington y la CIA, hacia Europa del Este, y en especial en Polonia. En la encíclica Centesimus annus, Juan Pablo II hizo una exaltación del capitalismo y el libre mercado, declarando la guerra al comunismo. Se bendijo “el carácter natural del derecho a la propiedad privada”; se habló de la supuesta existencia de un “capitalismo bueno”; contrariando el principio cristiano de “perdónanos nuestras deudas, como nosotros perdonamos a nuestros deudores” se pasó al criterio de que “es ciertamente justo el principio de que las deudas deben ser pagadas”.

Pese a alguna que otra obligada frase en favor de los pobres y oprimidos, Juan Pablo II se pronunció claramente por el sistema capitalista: “Después del fracaso del comunismo”, se pregunta si el capitalismo es la alternativa para el “Tercer Mundo”. Y responde: “Si por capitalismo se entiende un sistema económico que reconoce el papel fundamental y positivo de la empresa, del mercado, de la propiedad privada y de la consiguiente responsabilidad para con los medios de producción, de la libre creatividad en el sector de la economía, la respuesta es ciertamente positiva, aunque quizá sería más apropiado hablar de Economía de empresa, economía de mercado o simplemente economía libre”.

También avaló el neoliberalismo cuando más estragos causaba en el mundo: “Da la impresión de que, tanto a nivel de las naciones, como de las relaciones internacionales, el libre mercado sea el instrumento más eficaz para colocar los recursos y responder eficazmente a las necesidades”.

¿Qué hacer frente a los males e injusticias del sistema capitalista? Al igual que la Iglesia de la Edad Media, Juan Pablo II predica la sumisión a los poderes terrenales y la espera de la redención en la “otra vida”. Porque, según él, “el hombre creado para la libertad lleva dentro de sí la herida del pecado original que lo empuja continuamente hacia el mal y hace que necesite la redención”, por lo tanto hay que apartarse de quien “cree ilusoriamente que puede construir el paraíso en este mundo”.

Por todo ello, constituye un absurdo, casi un chiste, que Fidel Castro haya dicho ante las exequias de Juan Pablo II que: “Mientras leía los documentos del Papa Juan Pablo II, descubrí una COINCIDENCIA TOTAL entre sus planteamientos teóricos y los míos”, calificándolo como un “hombre excepcional”, que “tanto se opuso a la guerra y el imperialismo”, que condenó el “capitalismo salvaje” y pregonó la “globalización de la solidaridad”.

Pese a una condena tímida y obligada de la invasión norteamericana contra Irak, Juan Pablo II mantuvo su aval sobre la política norteamericana para Oriente Medio, lo cual se ratificó con la asistencia personal de la familia Bush a sus funerales. También hizo escándalo su defensa del general Pinochet cuando estuvo detenido en Inglaterra, apelando por su liberación; su apoyo al arzobispo de Boston, condenado por la opinión pública y los tribunales por encubrir miles de casos de pederastia de curas norteamericanos contra menores de edad.

En sus últimos días, Juan Pablo II defendió a un oscuro capellán del ejército argentino, que manifestó que el ministro de salud debía ser arrojado al mar con una piedra amarrada al cuello por repartir condones a los jóvenes, en clara alusión al método usado por la dictadura argentina para exterminar a sus opositores.

Progresista en la forma, reaccionario en el dogma

Se puede apreciar que, mientras que por la forma Juan Pablo II adoptó un estilo aparentemente moderno (viajes, actos de masas, uso de los medios); por el contenido, la doctrina católica dio un retroceso a criterios ultraconservadores. Este retroceso no se limitó al plano político y social, liquidando “la opción preferencial por los pobres” que heredara de Pablo VI, sino que se concentró sobre los valores más íntimos y familiares, siendo las mujeres y los jóvenes sus principales víctimas (Encíclica Evangelium Vitae, 1995).

En el plano familiar, la doctrina ultraconservadora de Juan Pablo II está en creciente conflicto con la realidad practicada por la mayoría de los católicos. Se mantuvo en el rechazo absoluto del derecho al divorcio, pese a que ya es usual entre millones de fieles; condena de toda forma de anticoncepción, que no sea el método del ritmo, aunque la mayoría de las católicas no hagan caso. Ni hablar de la condena al aborto, ni siquiera en casos terapéuticos o por motivo de abusos sexuales.

A la juventud católica, cada vez más desinhibida frente a las costumbres sexuales, predicó la abstinencia, incluso de la masturbación. Se califica las relaciones homosexuales como anatema, ni hablar del “matrimonio gay”. Así mismo se condena el uso del condón, pese a la pandemia del SIDA que cobra millones de víctimas, sobre todo en Africa. Se rechazan por completo los estudios genéticos y la clonación, pese a que en ellos está el futuro de la medicina.

Para las mujeres: sumisión, virginidad y maternidad

La Iglesia dirigida por Juan Pablo II desarrolló una lucha titánica y fructífera en muchos lados contra las reformas en favor de la educación sexual de los adolescentes, así como un ataque despiadado contra los servicios de salud a la mujer y sus derechos sexuales y reproductivos, tanto a nivel de gobiernos como en organismos internacionales. Su combate contra el protocolo de Naciones Unidas sobre los derechos de la mujer (CEDAW) es generalizado y recibe el apoyo activo tanto de gobiernos como el de George W. Bush, como de las iglesias musulmanas, que en esto se dan la mano.

En este sentido, una de las últimas acciones de Juan Pablo II fue la ratificación de la “Carta a los obispos de la Iglesia Católica sobre la colaboración del hombre y la mujer en la Iglesia y en el mundo”, redactada por Ratzinger y publicada en julio de 2004. Esta carta constituye una condena del feminismo, un cuestionamiento sobre el concepto de género y una apelación a la mujer tradicional, sumisa y sometida, encasillada entre la virginidad y la maternidad, cuyo modelo mítico es la Virgen María.

“Entre los valores fundamentales que están vinculados a la vida concreta de la mujer se halla lo que se ha dado en llamar la “capacidad de acogida del otro”. No obstante el hecho de que cierto discurso feminista reivindique las exigencias “para sí misma”, la mujer conserva la profunda intuición de que lo mejor de su vida está hecho de actividades orientadas al despertar del otro, a su crecimiento y a su protección”, se lee en la carta.

“Esta intuición está unida a su capacidad física de dar la vida. Sea o no puesta en acto, esta capacidad es una realidad que estructura profundamente la personalidad femenina. Le permite adquirir muy pronto madurez, sentido de gravedad de la vida y de las responsabilidades que esto implica. Desarrolla en ella el sentido y el respeto por lo concreto, que se opone a abstracciones a manudo letales para la existencia de los individuos y la sociedad” (!!).

La carta de Juan Pablo II y Ratzinger caricaturiza las reivindicaciones feministas, reduciéndolas a una supuesta “lucha de sexos”, “que considera a los hombres como enemigos que hay que vencer”. Hablando de “valores femeninos”, se exalta el mito de María La Virgen, y se propone a la mujer de hoy un modelo pasivo basado en: “escucha, acogida, fidelidad, alabanza y espera”. Por que esta ““pasividad” es en realidad el camino del amor, es poder real que derrota la violencia, es “pasión” que salva al mundo del pecado y de la muerte y recrea a la humanidad”.

Y, por si quedaran dudas, se recalca en la conclusión: “También la mujer, por su parte, tiene que dejarse convertir, y reconocer los valores singulares y de gran eficacia de amor por el otro del que su feminidad es portadora”.

Si bien la carta reconoce el derecho de la mujer a acceder al mundo del trabajo, en una igualdad mediatizada por el modelo antes descrito, no reconoce este derecho a lo interno de la propia Iglesia, donde siguen jugando un papel de segundonas: “En esta perspectiva también se entiende que el hecho de que la ordenación sacerdotal sea exclusivamente reservada a los hombres no impide en absoluto a las mujeres el acceso al corazón de la vida cristiana. Ellas están llamadas a ser modelos y testigos insustituibles para todos los cristianos de cómo la Esposa debe corresponder con amor al amor del Esposo”.

Los renovadores obligados a luchar o morir

En resumen, los 27 años de papado de Juan Pablo II significaron un retroceso con respecto a los intentos de modernización del Concilio Vaticano II; un control de la Iglesia por sus sectores más reaccionarios y derechistas, encarnados en el Opus Dei ; la neutralización de los sectores renovadores y los más comprometidos con los movimiento sociales, encabezados por la Teología de la Liberación; un retroceso en la democracia interna y a nivel doctrinal en todos los ámbitos; y un alineamiento permanente de la cúpula de la Iglesia con el imperialismo norteamericano y el neoliberalismo.

La pregunta del momento es si la Iglesia católica, sometida a la elección de un nuevo Papa, será capaz de retomar el camino reformista o seguirá la senda reaccionaria de Juan Pablo II. Pese a que en los pasillos del Cónclave, del que saldrá el sucesor, se habla de confrontación entre renovadores y dogmáticos, la realidad es que será muy difícil para los primeros acceder al trono de Pedro, pues el recién fallecido preparó este momento reescribiendo el Derecho Canónigo, pautando los procedimientos de la elección y elevando a cardenales a una pléyade de sus partidarios.

Sin embargo, que sea difícil, no significa que los católicos conscientes y comprometidos con las causas de los oprimidos y los pobres no deban asumir la responsabilidad de luchar por el cambio dentro de la Iglesia, derrotando a los reaccionarios aliados de los explotadores. No hacerlo sería renunciar a su deber cristiano, al verdadero cristianismo de los que sufren, no el cristianismo de la pompa y el lujo. Renunciar a dar esa lucha, aunque lleve al cisma, es una necesidad de vida o muerte para los católicos progresistas. Y nuestro deber, como socialistas y revolucionarios no católicos, será acompañarles y apoyarles.

Nota de redacción:

Este artículo fue realizado antes de la elección del nuevo Papa Benedicto XVI (Joseph Ratzinger), con lo cual el interrogante del autor, sobre el camino a tomar por la Iglesia de retomar el camino reformista o seguir la senda reaccionaria de Juan Pablo II, ha sido revelada. Se optó por la segunda.

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La Opinión De Un Papa No Está Por Encima De La Verdad

marzo 24, 2007

Ivan de ExOpus

La verdad no necesita padrinos. Puede tenerlos —y de hecho los tiene— pero no los necesita, porque la verdad se impone por su propio poder, el que tiene en si misma, el que le ha transferido la realidad. La verdad es tan poderosa que una vez manifestada no hay fuerza humana que la anule.

Las personas e instituciones que no son capaces de contrarrestar las críticas de que son objeto buscan con pasión disponer de padrinos que cubran con su gran prestigio la propia insolvencia.

Los textos que pongo a continuación se corresponden, en primer lugar, a una carta enviada a Opus Libros en la que su autor copia textos de varios papas intentando de esa manera tapar con sus agradables palabras hacia el Opus Dei las críticas de que es objeto.

Detrás van las contestaciones que recibió.

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Los Hijos Desobedientes Del Opus Dei

enero 19, 2007

Ivan de ExOpus

Reedición corregida del original publicado en Opuslibros el 18 de julio de 2004.

Quiero dejar claro que la Iglesia Católica obliga a creer a píes juntillas tan sólo lo que ella ha definido como dogmas de fe. Exceptuando eso, todo lo demás incluidas personas e instituciones son opinables, juzgables y criticables. Obtuve muy buenos testimonios sobre esa realidad de san Josemaría, quien no dejaba títere con cabeza a la hora de ejercer ese derecho. Puedo poner muchos ejemplos al respecto pero tan sólo me voy a centrar en una frase suya que por su importancia los resume todos y que nos comenzó a contar tras el Concilio Vaticano II: «Hijos míos, el demonio se ha metido en la Iglesia y lo ha hecho por la Cúpula del Vaticano.» Cuando el Fundador hablaba de la «Cúpula del Vaticano» no se estaba refiriendo precisamente a que el diablo se había metido en la Iglesia a través del obrero de mantenimiento que arreglaba los desperfectos del tejado de la Santa Sede. No. Se refería a otra persona mucho más importante.

Por no ser verdades de fe —e imitando a san Josemaría— cualquiera puede opinar sobre su canonización, sobre la Obra y sobre su historia, sin que por ello deje ni un instante de ser un fiel hijo de la Iglesia.

En repetidas ocasiones el Fundador del Opus Dei nos contaba que la historia de la Obra se escribiría cuando todos los que intervinieron en ella hubieran fallecido, para que así nadie de quienes actuaron en contra de ella se pudieran sentir dolidos. Ésa es la razón que él daba para hacer ver ante todos su inmensa caridad con el prójimo. Pero como es habitual en el Opus Dei hay que buscar otra razón oculta, la genuina, que en este caso es escribir esa historia cuando todos estén muertos es para que así no haya nadie que pueda pararles los píes testificando contra las falsedades que ellos quieren hacer pasar por ciertas.

Cuando murió el Fundador los dirigentes de la Obra infravaloraron esa razón oculta por sentirse fascinados ante la tentación de canonizarle muy pronto (lo que conllevaba escribir la historia de la Obra). Le desobedecieron y escribieron la historia del Opus Dei mientras aún vivían multitud de personas que la conocían de primera mano.

Según la manera de la Obra para escribir sus biografías todos podemos ser santos si ella se lo propone. Basta con suprimir lo que desdice de alguien y aumentar lo que le beneficia para que —con tan sólo eso y nada más que con eso— Judas ya sea santo. Si a Judas le quitamos una pequeña parte de su vida, aquella en la que vende a Jesús por treinta monedas, se transforma en alguien tan santo o más que cualquiera de los otros apóstoles.

En el proceso de beatificación del Fundador, María Angustias Moreno, María del Carmen Tapia, Miguel Fisac y muchos otros protagonistas directos en la vida de la Obra reclaman su derecho a mostrar la realidad tal y como ellos la han vivido; recurren al tribunal que va a juzgar la santidad del Fundador. No se les permite testificar a pesar del empeño que ellos ponen en hacerlo y de la grave obligación que tiene ese tribunal de escucharles. Para no dejarles declarar alegan unas razones que darían risa leerlas si no fuera porque acarrean tanta gravedad.

Ese tribunal eclesiástico se niega a oír a testigos esenciales, por lo que allí no se juzga la beatificación de Escrivá de Balaguer, sino que se impone. Al actuar contra las normas más elementales del derecho que obligan a escuchar todos los testimonios se ha provocado en la Iglesia uno de los escándalos más graves de su historia.

Porque con esa canonización, lograda a la fuerza por la selección estudiada de los testigos, ha sido atacada nada más y nada menos que la credibilidad en la beatitud de los santos de la Iglesia Católica.

Si un fiel de buena voluntad, por lo tanto no mediatizado, sigue el proceso de canonización de Escrivá y comprueba los atropellos en los que ha incurrido, inmediatamente reflexionará algo parecido a lo siguiente: «Ese juicio de beatificación es una pantomima, por lo que es nulo. Mas sí hoy tengo la posibilidad de ver como la Iglesia suprime testigos para forzar a que este hombre llegue a los altares, ante la mirada atónita del mundo y con toda impunidad, ¿qué no habrá hecho con los santos de otra época de quienes no puedo comprobarlo? Desde esté momento me es imposible saber si san Francisco de Asís era un amante de los animales, como me hacen creer, o en realidad fue un sádico matarife del que la Iglesia ha eliminado a los testigos que podrían contarme sus crueldades. ¡Ya no creo en ningún santo de los que la Iglesia me propone!».

Y ese fiel deja de creer en lo que la Iglesia cuenta sobre sus santos. Es muy fácil que junto a la perdida de credibilidad en los santos haga lo mismo con los dogmas de fe. Y como consecuencia puede acabar perdiendo la fe en la Iglesia y en todo. Yo he oído contar a gente frases parecidas a «después del tejemaneje que han hecho con el marques Escrivá yo ya no me creo nada de lo que la Iglesia me cuenta».

Con lo fácil que les habría sido a los mandamás de la Obra obedecer a su Fundador y esperar a que estuvieran muertos todos los que han protagonizado su historia. Entonces, sin disonancias, Josemaría habría sido canonizado sin que nadie pudiera decir ni mú en su contra. No habrían dejado sus testimonios (por escrito y para la posteridad) ni Miguel Fisac, ni María Angustias Moreno, ni María del Carmen Tapia… y nadie escribiría en esta Web, puesto que no se habría creado…

Además, al no quedar ningún testimonio escrito en contra, tampoco existiría la posibilidad de que el fundador de la Obra pueda ser oficialmente descanonizado algún día por culpa de las irregularidades que le llevaron a los altares. Es algo muy difícil, mas no imposible.

¡Con lo bien atado que lo dejó el Fundador y que todo se les pueda venir abajo por unos hijos tan desobedientes!

Pero es que Dios sabe mucho más y se ha servido de esos hijos desobedientes para que el mundo pueda conocer toda la verdad sobre el Opus Dei, la que el Fundador y su Obra quieren mutilar.

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Dios Escribe Derecho En Renglones Torcidos

enero 4, 2007

Ivan de ExOpus

Don Álvaro del Portillo, primer sucesor de san Josemaría en el mando del Opus Dei, propuso a la Santa Sede como figura jurídica definitiva de la Obra que estuviera compuesta tanto por sacerdotes como por laicos (cum proprio populo). El Papa pidió opinión sobre el tema al resto de la Iglesia y ante esa posibilidad una mayoría de obispos y de conferencias episcopales del mundo saltaron con las uñas sacadas (ver Varias Conferencias Episcopales Se Oponen A Que El Opus Cambie De Estado Jurídico y Los Obispos Rechazan De Nuevo El Cambio De Estatuto Del Opus Dei).

Es curioso que mientras los sucesores de los apóstoles batallaban con el Vicario de Cristo en la Tierra para impedir que el Opus Dei les robara a los laicos de sus diócesis, los directores nos contaban a los de dentro que la Obra era «la institución más querida por la Iglesia».

Darle al Opus Dei sacerdotes y laicos propios era hacerla una iglesia paralela: un obispo a la cabeza con sacerdotes y laicos extendidos por todo el mundo que le deben obediencia. Ese estatus permitía con gran facilidad un cisma (que en cualquier momento el Opus Dei se separara de Roma). Por eso es por lo que el Papa no entregó los laicos de las diócesis territoriales a la Prelatura, y no por «la campaña de persecución de algunos contra el Opus Dei» que difunden los de la Obra.

Nunca sabremos sí Juan Pablo II quería entregar los seglares al Opus Dei o no, y sí en este último supuesto lo de la consulta a los obispos fue tan sólo una maniobra política suya para que fueran «otros» los que le resolvieran el problema mientras él continuaba siendo visto por los de la Obra como el «Papa Bueno» para el Opus Dei.

El caso es que ante ese clamor universal de oposición en hacer de la Prelatura personal del Opus Dei una iglesia paralela, Juan Pablo II no tuvo más opción que negarle a los laicos, razón por la cual el Opus Dei está formado «exclusivamente» por sus sacerdotes.

Pero es que esta situación es la muerte del carisma que supuestamente Dios le confirió al fundador de la Obra (ya que si la Iglesia no lo acepta es que no fue Dios quien lo inspiró), consistente en que el Opus Dei era una asociación de laicos en la que, por necesidad, tenía que haber algunos sacerdotes para administrar los sacramentos: El Opus Dei es una organización internacional de laicos, a la que pertenecen también sacerdotes seculares (una exigua minoría en comparación con el total de socios). (Conversaciones con Mons. Escrivá de Balaguer, punto 24.).

Lo que la Iglesia ha aprobado es justamente lo opuesto a lo diseñado por san Josemaría: que el Opus Dei es solamente sus sacerdotes y que los laicos pueden cooperar (orgánicamente) sin pertenecer a él.

Es admirable la Infinita Sabiduría de Dios, como es capaz de escribir derecho en renglones torcidos. Con que Soberana Inteligencia logra que el Papa más favorable al Opus Dei sea justamente, y por eso, quien le destruya.

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