Una Institución Pública Y Benéfica No Tiene Secretos (III)

febrero 19, 2007

Sobre Si Es Lícito Publicar Los Documentos Internos.

Ramón.

Publicado originalmente en Opus Libros el 16 de Febrero de 2007

Reeditado con la autorización de Opus Libros.

Sobre si es lícito publicar los documentos internos del Opus Dei o no. Se han publicado aquí muy sesudas argumentaciones. Yo quisiera añadir, como lego en la materia, las mías.

La Constitución ordena que las organizaciones de todo tipo sean democráticas y sus normas sean públicas. En cualquier caso, si la obra tiene documentos que sólo enseña a algunas personas con cargos de gobierno, se está comportando de manera que como mínimo bordea la constitución, por no hablar de los derechos humanos y del sentido común. Todos tenemos derecho a saber con qué normas se nos juzga y se nos controla. En ese caso, no es sólo lícito, sino obligatorio darles publicidad. No olvidemos que no se trata de normas sobre limpieza de suelos o recetas de cocina, sino instrucciones sobre el tratamiento de las personas, que pueden tener importantes repercusiones sobre su vida e incluso sobre su salud. Sólo por un mínimo respeto deberían estar al alcance de todos sus miembros.

En otro orden de cosas, muchas de ellas son comentarios o corolarios derivados de la lectura del evangelio o filosóficas. No entiendo porqué no se pueden hacer públicas, puesto que aportarían al acervo formativo de todos los cristianos corrientes. Vamos, que no pasaría nada porque nadie las leyera. ¿o sí?

No entiendo por qué se duda de la recta intención de los que las “pasan” y las publican. No se comercia con ellas, no se denigran. Sólo se critican duramente, cuando alguien tiene ganas, que no es siempre. Igual de duramente que los teólogos y los filósofos de la obra critican a todos los teólogos y filósofos, escritores, políticos o lo que sea con los que no están de acuerdo.

Finalmente, discrepo con aquello de la “rendición incondicional” de la conciencia y de la libertad. Este concepto es rigurosamente antievangélico. No podemos abdicar de la libertad que el Padre nos ha dado, “la libertad de los Hijos de Dios”. El concepto de comunión, es decir, de mantenimiento de la unidad dentro de la fe y de Cristo no quiere decir que nos convirtamos en zombies descerebrados que se tragan todo sin más. El concepto de obediencia puede tener cabida cuando se trata de superar la soberbia innata, pero la entrega a Dios para realizar buenas obras que nos cuestan no tiene nada que ver con la sumisión. Recuerdo que cuando se beatificó al Santo Marqués, un profesor de la Complutense (hubo un especial de TVE) decía que él ponía su libertad intelectual en manos de otras personas. Para un universitario, no está mal…

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Algunas Mentiras Del Opus Dei (I)

enero 19, 2007
Ricardo de la Cierva

VIGESIMO OCTAVA MENTIRA [así figura en el original]: Don Álvaro del Portillo disimula con poca habilidad las profundas relaciones del Opus Dei, monseñor Escrivá, Franco y su régimen, aunque no niega algunos contactos de Escrivá con Franco, en los que, dice, sólo actuó como sacerdote. Y luego difumina también la trayectoria de los miembros del Opus Dei en España “unos en el poder y otros en la oposición”. En otro momento señala don Alvaro que ya en 1964 aconsejó monseñor Escrivá a la Santa Sede que la Iglesia de España se despegara del franquismo para evitar identificaciones futuras que podrían resultar enojosas y peligrosas” (Entrevista de don Alvaro del Portillo con Le Figaro 12 de mayo de 1992 resumida e interpretada en mi obra citada p. 365).

Don Alvaro del Portillo, por quien siento un especial afecto y respeto – sed magis amica veritas- ofrece una acusada tendencia al maquillaje histórico. En mi reciente libro de 1993 Franco y don Juan, los reyes sin corona, he publicado por vez primera una carta de monseñor Escrivá al general Franco felicitándole nada menos que por la promulgación (que se hizo sin debate parlamentario) de la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento Nacional. Y me consta que hay varias cartas más de monseñor Escrivá en el archivo de Franco, que hasta ahora no se han publicado (yo obtuve esa carta por medios propios) lo que tal vez pueda explicarse ante el hecho de que el encargado de ordenar y comunicar gradualmente los documentos del archivo es un miembro numerario del Opus Dei. Me extraña mucho que el padre Escrivá recomendase a la Santa Sede en 1964 el despegue del régimen de Franco cuando él mismo se sentía feliz con la irrupción de un poderoso grupo del Opus Dei en los gobiernos de Franco donde se mantuvieron firme y provechosamente (para ellos y para el Opus Dei, y también para España) entre 1957 y 1973, cuando fueron eliminados en bloque al desaparecer su gran valedor, el almirante Carrero Blanco. La equiparación de miembros del Opus Dei en el poder de Franco y en la oposición es falsa. Estaban en su inmensa mayoría con el poder; iniciaron una corriente de oposición muy minoritaria entre ellos mismos ya muy al final del régimen, por medio del profesor Calvo Serer, que durante décadas había sido un ardiente partidario de Franco y su régimen, hasta el punto de entregar a Franco, “abierta al vapor” según testimonio de Carrero Blanco, una carta de don Juan de Borbón portada por el propio Calvo Serer a un colaborador de don Juan en España (Capítulo X del libro: Los Años Mentidos. Ricardo de la Cierva. Editorial Fénix).

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El Opus Dei Ofrece Dinero A Ricardo De La Cierva

enero 19, 2007

Ivan de ExOpus

El historiador Ricardo de la Cierva no ha sido precisamente uno de los más queridos por el Opus Dei. Cuando estaba en la Obra recuerdo que en el índice de libros que no se podían leer se encontraban gran parte de los suyos. No es de extrañar, ya que, por ejemplo, fue quien demostro la corrupción habida en la falsificación del marquesado de Peralta para que así lo pudiera disfrutar el fundador del Opus Dei (Capítulo X del libro: Los Años Mentidos. Ricardo de la Cierva. Editorial Fénix).

En el fragmento de la entrevista concedida por Ricardo de la Cierva que viene a continuación, por una parte nos cuenta como tuvo que formar una editorial propia para que su expresión pudiera ser libre, y por otra como el Opus Dei le ofreció dinero para crear dicha empresa; el subrayado es mío:

GXXI [Entrevistador].- Es usted, a la vez, escritor y editor y todo ello, además, con éxito, cosa muy rara en España. ¿Qué puedes señalarnos sobre la cuestión?

Ricardo de la Cierva.- En 1993 creé mi propia editorial: Fénix, nombre masónico, por cierto, lo cual les molesta mucho a ellos. Creé la editorial porque tanto Planeta como Plaza y Janés me pusieron trabas por escribir sobre la masonería. Varios amigos me dijeron: Vas a vivir el fracaso del autor que se hace editor.

Voy a procurar no caer en los defectos en que cayeron Galdós o Sánchez Bella, por ejemplo.

He tenido ofrecimientos de dinero importantes, en concreto del Opus Dei, y no lo he aceptado. Empecé con un millón y medio que tenía ahorrado y ahí estamos con el número 24 de la editorial. (La Masonería Invisible, Entrevista A Ricardo De La Cierva. E.F. y B. Fulges).

Los humanos concedemos nuestro dinero bien a nuestros benefactores o a aquellos de quienes queremos beneficiarnos. Nunca a los enemigos que lo van a emplear contra nosotros.

Si Ricardo de la cierva perjudica con sus trabajos al Opus Dei y a su Fundador, ¿no será entonces porque es amigo suyo por lo que le ofrecen dinero? Tan sólo cabe pensar que los ofrecimientos de dinero importantes, en concreto del Opus Dei, solamente podían ser para obtener un beneficio, y más concretamente para callarle. De hecho comprobamos como es en esa editorial (Fénix) en donde de la Cierva pública el libro en el que demuestra la falsedad en la concesión del título de marques de Peralta al fundador de la Obra, cosa muy difícil de imaginar si el patrimonio de la editorial hubiera sido del Opus Dei.

Y como Ricardo de la Cierva lo sabía tan bien como yo, es por lo que no aceptó ese dinero.

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