Consejos A Padres Con Hijos En El Opus Dei

abril 16, 2007

Carta de una lectora (Montserrat) a una madre atribulada por tener a una hija en el Opus Dei. Publicado el 13-4-2007 en ExOpus.Net.

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Te diré lo que de todo corazón pienso. Tengo 33, ex agregada española felizmente casada (niños aún no han llegado pero estoy ansiosa ya), y sé por qué lares anda tu hija. Por razones evidentes prefiero no revelar mi identidad, y es la primera vez que escribo algo respecto a mi experiencia.

Déjala libre. Llegará un momento en que ella misma verá incongruencias. Si ahora ve tu rechazo extremo, como pasó en mi caso con mi familia, a la hora de la vuelta la vergüenza de un fracaso propio advertido puede ser de hecho un obstáculo para que se decida finalmente a ver que no es lo suyo. Aunque no lo creas, aún nunca dejando de vivir en casa, el salirse de la Obra es una vuelta a casa. ¿Vives realmente en una casa? ¡Si estás más tiempo fuera que dentro!¡Tienes siempre por dentro ese sentimiento de no pertenecer a ningún lado! Ni a un centro, donde solo hay numerarias la mayor parte de las veces (excepciones las hay siempre).

Ella sola verá con el tiempo… y tiempo es relativo: puede ser un año, pueden ser 40. Entonces necesitará una madre que la acoja con todo el amor, y no un severo “te lo dije”. Cuando sales te vas con el alma hecha pedazos, muy perdida. Lo entregaste todo para luego resultar que nunca hubo nada. Eso es muy duro.

Eso si, y en eso le doy a mi madre la razón de lo que hizo aunque en el momento pensé me hizo rabiar: ¿te crees lo suficientemente responsable para tomar estas decisiones? ¿Ya te casaste? (Si, CASARTE. Hacerte agregada, al igual que numeraria, tiene la misma responsabilidad que un matrimonio) Hala, a vivir por tu cuenta. ¿No tienes medios? Muy bien, la Obra es tu nueva familia (le dirán una y otra vez que tú eres su familia de sangre, su verdadera familia es la Obra, pero solo en praxis y vademécum. Cuando lleguen momentos duros de vida, normal en toda joven sin ubicarse profesionalmente o que no tenga una familia adinerada de supernumerarios, ese es otro cantar, ahí verá donde está su verdadera familia) A vivir por tu cuenta, en tu piso, con tu dinero, y tú, chavalina, te pagas TODO menos la matrícula de la universidad (y eso mi mamá me lo pagó porque veía que era un daño perjudicial no hacerlo y era su deber como madre). Las madres siempre son sabias.

Especialmente la cuestión económica le hará ver cuán buena familia son. De ahí su capital importancia. No se trata de familia “numerosa y pobre”, se trata de tratos preferenciales. ¿Menor sueldo? No tienes porque aspirar aquello ni lo otro.

Siendo mayor de edad, y una mujer casada, que asuma responsabilidades.

Y cuando vaya a visitarte, lo hará si es buena hija, esmérate en esos pequeños detalles que solo en una verdadera casa puede tener: regalos no costosos, pero si exactamente aquello que de verdad quieres sin importar su “rango de aportación”, esmeradamente decorado, su comida favorita, UNA PELICULA QUE LE ENCANTE, un viaje a algún sitio que quiera. En esos detalles de cariño desvívete en ella, te necesita y eres su madre. Eso si: dinero, aportaciones de algún tipo, NADA. Y cuidado con lo que te pida, si ves por ejemplo que te pide una película que sabes que jamás le gustaría, no lo dudes: la dará al centro y es que quieren esa. No te prestes. No le regales ropa, no le regales zapatos, no le regales nada que ella se pueda llevar, NI UN CEPILLO DE DIENTES, NI MAQUILLAJE, porque no los usará ella, es regla de desprendimiento. Regálale algo que use frente a ti. Ejemplo: comida, flores para su mesa de noche (y de ahí no se irán), tener en su clóset una buena tv con películas de su preferencia. Olores para la tina en tu casa, una bicicleta para pasear cuando esté en tu casa, juegos de mesa (otra cosa que se extraña), buenos libros, es que no sé que tipo sea tu hija. Ni siquiera le hagas aportaciones para cosas médicas: la Obra es su nueva familia, recuérdalo. Que asuma responsabilidad como un marido lo haría con ella. Puede parecerte duro, pero es así. Y no se entiende, de ser verdaderamente cierto, que luego en los problemas te vayan a decir que ya no tienes vocación, porque eso hacen siempre que desaparece la pasta. Mejor que vea la cruda verdad temprano que a los 40. Un matrimonio, una entrega verdadera, es hasta que la muerte los separe, no hasta que las circunstancias cambien.

Trágate la ira y las durezas. Trátala con dulzura cuando venga a tu casa. Necesitará saber lo que es un verdadero hogar. Necesitará sobre todo el mucho cariño humano que en la Obra es imposible, aunque por fuera reflejen lo contrario, hallar.

Espero haberte ayudado. Y te recomiendo mucho la página www.opuslibros.org. No hay lamentablemente un testimonio como el de Aquilina, que relata planamente la vida de una numeraria, sobre las agregadas. Sería buenísimo que las madres también pudieran ver la vida “plana” de una agregada, que es más dura que la de una numeraria (si, menos controladas, pero todo mucho más incierto). Lee también vademécums que tratan a San Miguel, para que sepas que espera la Obra de ella.

A veces pienso que podrían saber mi correo (los de la Obra) aún si escribiera en privado. ¿Y si es un disfraz para saber quienes son los supuestos traidores? No es que les tengas miedo, pero te pueden hacer la vida cuadros en todo, porque tienen influencias hasta donde no te lo imaginas. Si escribo aquí es porque tu reclamo de madre, al imaginarme la mía en mi momento, me ha conmovido, y he decidido arriesgarme. Pero no creas, mas de una vez he querido escribir, aun estando dentro, especialmente a Opuslibros. Es difícil encontrar quien te comprenda, mucho más dentro de la obra, en esos momentos. A la vez el miedo te impide hacer muchas cosas. Además me consta que mucha gente de la Obra lee Opuslibros (ufffffff de eso si vi yo mucho), y alguien podría reconocerme. Soy de las clasificadas “de buena tinta”.

Dicho sea de paso, una supernumeraria también lo puede pasar muy mal. Pero las agregadas al estar en el centro (centro me refiero en el medio), tienen presión de ambos lados: el ver como una super la pasa con su marido, y el ver como la numeraria la pasa en su centro, con su comida siempre hecha y toda la vida arreglada. Una agregada, sin tener la vida arreglada, tiene que hacer lo mismo que la numeraria.

Acerca de hacer algo gordo, no te lo recomiendo. Ya te digo: no cierres las puertas que podrá necesitar después.

Ahora que tengo edad de ser mamá, aunque aún no lo soy, me doy cuenta del dolor inmenso que provoqué en mi madre. No dejo de pedirle perdón y darle gracias por siempre, a pesar de su firmeza, dejar las puertas y el corazón abierto de par en par.

Ahora que me acuerdo, otra cosa que se extraña mucho: celebra sus cumpleaños de verdad. Con cena en familia, con un ambiente cálido. Probablemente no querrá ir ese mismo día por estar con las de su centro, pero si no lo hace celébralo en cuanto llegue. No esperes solo a los 40 para celebrar como se debe. Hazle ver que vivir es toda una aventura. Recógela cuando vuelva si no puede volver por su propio pie. Esto es lo más duro: a pesar de que proporcionalmente son los más los que se van, no les importa curar las heridas que ellos mismos provocaron. Bonita familia.

He escogido el nombre de Montserrat por una razón muy clara. Leyendo su biografía, te das cuenta de lo que la Obra pudo ser, y hoy al menos no es.

¡Besos!

Montserrat

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A Los Padres Cuyos Hijos/Hijas Están En Colegios Del Opus Dei (o Puedan Estarlo)

abril 10, 2007

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¡Hola Iván! Me encanta vuestra página. Yo he vivido en una familia del Opus y he estado hasta los 16 años en un colegio del Opus. Me gustaría saber cómo publicar mi experiencia. Para que aquellos padres que deslumbrados por los medios que exhiben los del Opus eviten a sus hijos/hijas caer en sus manos y que así puedan ahorrarles pasar por la travesía en el desierto que yo tuve que pasar.

Gracias y un saludo.

J.D. (10-4-2007)

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A LOS PADRES CUYOS HIJOS/HIJAS ESTÁN EN COLEGIOS DEL OPUS DEI (O PUEDAN ESTARLO)

Queridos papás me metisteis en un colegio de la Obra toda mi infancia y parte de la adolescencia. Han pasado 25 años desde que salí de él. Ahora que yo también soy padre comprendo que siempre se quiere lo mejor para los hijos. Os diré queridos papás que no os guardo rencor sino comprensión y tolerancia. Pero quiero que sepas papá el daño tan grande que hicieron en mi mente. Afortunadamente no hay ni rastro del Opus ni en mi espíritu, ni en mi mente, ni en mi cuerpo. Mi liberación ha sido total y plena desde hace muchos años. Pero el sufrimiento y el mal rollo que tuve que pasar no se lo deseo a nadie.

Cuando afortunadamente salí de ese colegio para ir a un instituto mixto, estaba como en otra galaxia. No entendía nada del mundo normal. Se rompió en mil pedazos el mundo que me enseñaron en el colegio del Opus y la educación recibida. Ahí estaba yo con 16 años que veía a las mujeres como fuente de pecado o como fuente de santidad como la “Virgen María”. Ahí estaba yo pensando que todos los que sacaban buenas notas eran de la Obra porque santificaban su trabajo y que los que sacaban malas notas eran otra cosa. Ahí estaba yo pensado que un hombre se bebe un güisqui, fuma tabaco, es simpático, es deportista, es casto, va a misa, reza el rosario y es la leche porque está en gracia de Dios. Ahí estaba yo pensando que el mundo se creo según ordena y manda el Génesis y que Darwin no existía. Ahí estaba yo con los conceptos imbuidos sobre el matrimonio, el divorcio, el aborto, la eutanasia, la pena de muerte, el sexo, la religión, la droga, la culpabilidad, la superpoblación en el planeta Tierra, la idea de ser un elegido por Dios, etc. Mi mente entera era un prejuicio total, era como un frontón, y mi corazón enmarañado en la retórica bien aprendida de los complejos de culpabilidad. Pero a pesar de eso decidí romper los cimientos que otros habían puesto por mí. Y como explicarte querido papá que me encontraba siendo un adolescente de 16 años y con los cimientos derribados. Me hallé absolutamente solo, perdido, sin identidad, intentando hacer mi nueva estructura sin saber ni arquitectura ni albañilería, fueron años de caminar por el desierto. Pero fue gracias al amor y la comprensión de una chica compañera de instituto, que estuvo conmigo cerca de tres años, lo que me ayudó a reconstruirme a pesar de que cada vez que tenía relaciones sexuales con ella me sentía sucio, pecaminoso y obsceno. Ella comprendió lo incomprensible. ¿Cómo puede uno sentirse sucio cuando amas a una persona? Pues de una forma muy clara y sencilla: si desde pequeño en el colegio tu preceptor todas las semanas, que es quien supuestamente vela por tu rendimiento académico, y en vez de eso su mayor preocupación es saber como andas de pureza, si te masturbas, solo o acompañado, cuántas veces. Si el cura que te confiesa todas las semanas está con la misma cantinela. Pues pasa lo que pasa: Te programan la mente.

Queridos papás ya sé que el colegio de la Obra es muy bueno: tiene unas magníficas instalaciones, unos magníficos profesionales de la enseñanza, un nivel altísimo en el deporte, unas estupendas actividades extraescolares, una gran disciplina y un aprobado sensacional en selectividad. Quiero que sepas papá que todo eso lo pagas en el recibo que el colegio te pasa todos los meses a tu cuenta bancaria. ¿Pero de qué vale todo eso si te roban lo más importante: SER TU MISMO y SER PERSONA? ¿De qué vale todo eso si hacen de tu hijo un extraño y se lo llevan a su guarida? ¿De qué vale todo eso si yo sólo he sido un medio utilizado para que ellos crezcan?

Por favor Papá antes de elegir que no te deslumbren y busca la verdad.

J.D.

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Sobre La Vocación Del Laico Al Opus Dei

enero 26, 2007

Ivan de ExOpus

Es bueno insistir en la idea de que los laicos sólo cooperan (orgánicamente) con el Opus Dei, ya que una de las mentiras que la Prelatura inculca, con gran eficacia, es la de que tanto clérigos como seglares pertenecen a la Obra de igual manera.

El Código de Derecho Canónico (CIC) es claro al respecto.

(En adelante todos los subrayados son míos.)

Con el fin de promover una conveniente distribución de los presbíteros o de llevar a cabo peculiares obras pastorales o misionales en favor de varias regiones o diversos grupos sociales, la Sede Apostólica, oídas las Conferencias Episcopales interesadas, puede erigir prelaturas personales que consten de presbíteros y diáconos del clero secular. (CIC, Canon 294).

No olvidemos que el CIC es la máxima autoridad legislativa de la Iglesia, y que sí él ordena que las prelaturas personales (Opus Dei) consten de presbíteros y diáconos del clero secular, es que ésa es su única constitución posible.

Mediante acuerdos establecidos con la prelatura, los laicos pueden dedicarse a las obras apostólicas de la prelatura personal; pero han de determinarse adecuadamente en los estatutos el modo de cooperación orgánica y los principales deberes y derechos anejos a ella. (Ibíd., Canon 296).

Los laicos incorporados a la Prelatura [del Opus Dei] no modifican su propia condición personal, teológica o canónica, de comunes fieles laicos, Y como tales se comportan en toda su actuación y, concretamente, en su apostolado. (Apartado II-B, de la Declaración «Prelaturae Personales»).

Los laicos -hombres y mujeres, solteros o casados, de todas las profesiones y condiciones sociales- que se dedican al cumplimiento del fin apostólico propio de la Prelatura [del Opus Dei] asumiendo unos compromisos serios y cualificados, lo hacen mediante un vínculo contractual bien definido, y no en virtud de unos votos. (Ibíd., Apartado I–C).

La jurisdicción de la Prelatura personal se extiende a los clérigos en ella incardinados, así como también sólo en lo referente al cumplimiento de las obligaciones peculiares asumidas por el vínculo jurídico, mediante convención con la Prelatura a los laicos que se dedican a las tareas apostólicas de la Prelatura: unos y otros, clérigos y laicos, dependen de la autoridad del Prelado para la realización de la tarea pastoral de la Prelatura. a tenor de lo establecido en el artículo precedente. (Juan Pablo II, Constitución Apostólica «Ut Sit»).

Aunque la forma de cooperación que la Iglesia dice de esos laicos es «orgánica», no olvidemos (como la Obra pretende) que el adjetivo nunca destruye al sustantivo. Así como un gato negro no deja de ser gato por ser negro, tampoco un cooperador orgánico deja de ser cooperador por el hecho de ser orgánico.

Lo visto arriba significa, traducido al román paladín, que para la Iglesia un laico del Opus Dei es lo mismo que el sacristán de una parroquia, puesto que ambos son seglares que colaboran con sacerdotes por medio de un acuerdo contractual.

Y para la Iglesia las cosas son así, por mucho que les pueda doler a los directores de la Obra.

Y tanto les duele a los dirigentes del Opus Dei que en la formación interna que dan a los suyos desobedecen esa realidad y enseñan algo muy distinto.

Los textos de abajo están tomados de la última edición del Catecismo del Opus Dei (que no ha sido presentado a la Iglesia, ni por tanto aprobado por ella), documento con tanta importancia dentro de la Obra que su Fundador recomendaba que fuera aprendido de memoria.

4. -¿Cómo está constituida la Prelatura del Opus Dei?

La Prelatura del Opus Dei está constituida por sacerdotes y por seglares –tanto hombres como mujeres, de las más variadas condiciones sociales, estados civiles y profesiones-, bajo el régimen de su propio Prelado.

16.¿Los fieles del Opus Dei que son sacerdotes forman una categoría aparte?

Los fieles del Opus Dei que son sacerdotes no forman una categoría aparte. En la Obra todos –seglares y sacerdotes- constituyen una misma clase. (Vínculo al Catecismo del Opus Dei )

Lo que contradice al CIC, en donde vimos que explica como las Prelaturas constan [exclusivamente] de presbíteros y diáconos del clero secular. Por lo que según la Iglesia hay dos clases o categorías dentro del Opus Dei: la de sus sacerdotes (miembros de pleno derecho) y la de los seglares (cooperadores por contrato).

Los dirigentes del Opus Dei confunden a los suyos porque necesitan que los laicos se crean que su vocación es algo colosal, inmenso, el don más grande que Dios les ha dado después del de la Fe, como afirmaba su Fundador, para que así, una vez que se lo crean, puedan retenerles artificialmente por el temor a las maldiciones que san Josemaría dejo dichas de que dejar la Obra es condenarse a la infelicidad temporal y eterna, o que prefiero que me digan de un hijo mío que ha muerto antes que ha perdido su vocación, o que no doy cinco céntimos por el alma de quien haya dejado el Opus Dei, o rezad para que Dios os permita morir antes que dejar la Obra… que carecen de todo poder en el caso de que se descubra la realidad de las cosas, cuando se ve que esa inflada vocación no es superior a la del sacristán de la parroquia de al lado.

Lo ideal es que el Opus Dei rectifique, que deje de sembrar confusión, que acate sin restricciones lo que se le ordena, que se conforme con lo que es… mas sí no está dispuesto a obedecer a la Iglesia, pues que se separe de ella. Pero ante todo que deje de vivir en la hipocresía de aparentar hacia afuera que es muy fiel a la Jerarquía, mientras que de puertas para adentro la desobedece.

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Psiquiatras Y Opus Dei

enero 23, 2007

Ivan de ExOpus

Hace unos 30 años (sobre 1975) un psiquiatra (no del Opus Dei) que se había especializado en la Universidad de Navarra me expuso con todo lujo de detalles que en la década de los sesenta el director del Departamento de Psiquiatría de dicha Clínica envió un informe al Padre (a Escrivá, no a Dios Padre) sobre los múltiples aspectos patógenos (engendradores de enfermedad) y patológicos (enfermizos) de la forma de vida de los de la Obra, acompañados de los respectivos consejos para evitarlos.

Como ejemplo, recuerdo que me explicó el «síndrome de la numeraria de 35 años» que —según él— sólo se da en las mujeres solteras de la Obra. Ese mal consiste en depresiones y / o enfermedades psicosomáticas que se producen en las célibes del Opus Dei alrededor de esa edad por no encontrar salida a la situación de vivenciar que se les disipan las posibilidades de ser madres sin la contrapartida de sentirse felices en donde están.

Siguiendo la exposición de dicho psiquiatra, el fundador del Opus Dei hizo caso omiso de esos informes y les respondió a quienes se los enviaron que o a callar o a perder su trabajo.

Y entonces, todos los componentes del Departamento de Psiquiatría de la Universidad, en bloque, se fueron voluntariamente. Y además los que eran del Opus Dei dejaron la Obra.

Cuando me lo contó eran unos acontecimientos recientes por lo que me dio toda suerte de datos (nombres, fechas, etc.) que no recuerdo (yo entonces era un fanatizado más de la Obra y pasé directamente a considerar lo que me narraba como una sarta de calumnias, sin pararme ni un instante a investigar la verdad que había en ello; tal y como ahora hacen otros del Opus Dei con lo que yo les cuento).

Es curioso que las fechas en las que supuestamente ocurrió todo esto coinciden con la salida brusca y traumática de la Obra de Antonio Pérez Tenessa. ¿Estarán relacionados ambos acontecimientos?

He intentado localizar a ese médico, mas no lo he conseguido. Sí alguien puede corroborar o aportar algo a estos hechos (que considero muy importantes), le animo a que lo haga.

Iván.

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NOTA: Pulsar aquí para leer una respuesta de Alberto Moncada a este escrito.exopus.jpg


Adagios, Frases, Refranes, Proverbios y Dichos Sobre El Pecado

enero 18, 2007
  1. En el pecado va la penitencia. Refrán.
  2. La mayoría de los pecadores pasan su vida ofendiendo a Dios y confesándose. Clemente XIV.
  3. No hay pecado sin pena ni bien sin galardón. Refrán.
  4. Hay pecados cuya fascinación está más en el recuerdo que en la comisión de ellos. Oscar Wilde.
  5. Lo que llamamos en otros pecado, consideramos en nosotros como experiencia. Ralph Waldo Emerson.
  6. No hagas mal, que es pecado mortal; ni hagas bien, que es pecado también. Refrán.
  7. La mayoría de las personas prefieren confesar los pecados de los demás. Graham Greene.
  8. He cometido el peor pecado que uno puede cometer. No he sido feliz. Jorge Luis Borges.
  9. Pasada la línea equinoccial, todo pecado mortal se torna venial. Refrán.
  10. ¡Qué pena que beber agua no sea un pecado! ¡Qué bien sabría entonces! Giacomo Leopardi.
  11. El pecado ofende a Dios lo que perjudica al hombre. Santo Tomás de Aquino.
  12. Dios lo que más odia después del pecado es la tristeza, porque nos predispone al pecado. San Agustín.
  13. Mientras que para la sociedad no existe mayor pecado que la vida contemplativa, los más cultos opinan que la contemplación es la ocupación natural del hombre. Oscar Wilde.
  14. El tesoro y el pecado, nunca están bien enterrados. Refrán.
  15. Del pecado, lo peor es la perseverancia. Fernando de Rojas.
  16. Quien quita la ocasión, quita el pecado. Refrán.
  17. Yo no tengo la culpa de que la vida se nutra de la virtud y del pecado, de lo hermoso y de lo feo. Benito Pérez Galdos.
  18. El cristianismo ha hecho mucho por el amor convirtiéndolo en pecado. Anatole France.

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MÁS ENTRADAS SOBRE AFORISMOS

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Consejos A Los Que Piensan Dejar El Opus Dei

enero 18, 2007

Ivan de ExOpus

Entras en la Obra muy joven, ilusionado, creyendo que los de allí sólo buscan tu felicidad, con la esperanza de que te ayudarán a ser santo… Pero las incongruencias entre lo teórico y la praxis del Opus Dei te van acorralando hacia un muro de soledad, de insatisfacción, de falsa espiritualidad, de incomunicación, de frialdad afectiva, de enfermedad física, psicosomática o mental…, que poco a poco te van cortando los lazos amorosos hacia la Institución, hasta que literalmente se cumple la poesía:

Me encontré frente a un muro

y en el muro un letrero:

“Aquí empieza a tu futuro.”

(Apuntes Del Insomnio. Octavio Paz.)

Y ese muro te impide seguir tu andadura en la Obra y lo derribas y descubres que el mundo de fuera es maravilloso a pesar de que en el tiempo en que estuviste en el Opus Dei has sido preparado por él para que sufras sí le abandonas. Ya que la Obra te hace inmaduro, sin experiencia para relacionarte con una pareja, con una autoestima por los suelos, sin recursos económicos, con la vitalidad muy mermada, sin amigos…, para que tras tu marcha se cumpla en ti su profecía de que quienes le dejan serán unos desgraciados. Pero sí tienes paciencia, sí no te unes con la primera persona a la que el corazón te arrastra (sin antes haberlo meditado muy bien); sí te desprogramas mentalmente de todas las falacias que te imbuyeron en el Opus Dei…, puedes ser muy feliz, ya que quien mejor valora un cielo es el que antes estuvo en un infierno.

Te acabo de contar mi experiencia. Sí estás pensando dejar la Obra no puedo garantizarte nada. Sólo añado que para mí no hubo otra posibilidad. Ya no podía seguir dentro del Opus Dei en cuanto descubrí que los métodos que emplea coinciden con los de las sectas destructivas.

Pero tu caso puede ser distinto, por eso mis consejos son tan sólo eso: consejos. La responsabilidad de haber entrado y de permanecer en el Opus Dei —quizás durante años— les corresponde sobre todo a los directores que han sido quienes te metieron y te han mantenido dentro. Nosotros podemos darte luces nuevas pero la decisión y responsabilidad de marcharte de la Obra es exclusivamente tuya (y puede que incluso sea algo heroico).

Sea cual sea tu decisión, te deseo lo mejor en la vida.

Iván de ExOpus.

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Me Da Vergüenza Haber Sido Parte Del Opus Dei

enero 3, 2007

Spider.

Querida Agustina y todos:

Hace casi exactamente un año caí “por casualidad” por estas paginas. Recuerdo que mi primera impresión no fue muy favorable hacia la web. Supongo que aun (aunque había salido hace casi diez años) todavía estaba “deslumbrado” por la imagen que durante 12 años recibí dentro de la obra constantemente.

[…]

Desde que salí de la obra, he tenido muchos sentimientos, algunas veces encontrados, sobre el hecho de haber estado en el opus dei tanto tiempo: orgullo, pena, tristeza, sensación de haber desperdiciado tiempo, sensación de no dar la talla….. etc. Me imagino que son los mismos que todos sentimos algún momento. Pero nunca, NUNCA, me sentí avergonzado de haber sido parte de la obra. Hasta hoy.

Acabo de terminar de leer el guión que les menciono [Guión orientativo para las clases de Catecismo de la Obra en las Convivencias de Supernumerarios de 2006], e inmediatamente escribo esto para poder expresar correctamente el sentimiento de profunda vergüenza que me embarga por haber sido parte de una institución que necesita casi veinte paginas para justificar una situación bastante difícil de hacer cuadrar, y encima lo hace de una manera tan ridícula y deleznable. Me avergüenza pensar el montón de veces que defendí convencidísimo argumentos tan ridículos como esos, de la misma manera ridícula de la que nos “mandaban” defenderlos. Me avergüenza haber tenido tan reducido el sentido común para no haber podido discernir y gritar !ESTO ES UNA TONTERIA¡ Me avergüenza pensar, que si siguiera dentro, cogería el dichoso guión, lo analizaría y lo explicaría con todas las trampas y tonterías que contiene, convencido de que servía a Dios, y lo peor de todo, sin darme cuenta del ridículo que hacía. Me avergüenza haber pertenecido a una institución en donde el sentido de lo intelectual y también el sentido común están tan por lo suelos.

Y como sé que para muchos de Uds. hay muchos otros temas mas trascendentes de los cuales avergonzarse, me explico: todas las aberraciones que se describen de la obra me entristecen, me entristece haber sido de parte de tanta iniquidad y no haber reaccionado. He tratado de reparar, en la medida de mis posibilidades, el daño causado. He pedido perdón a Dios muchas veces por haber sido tan ciego y haber faltado tanto a mis “hermanos y hermanas” mientras estuve dentro. Sentía (siento) tristeza y arrepentimiento. Pero ahora, al ver las tonterías que se argumentan y el modo de hacerlo, repito !ME DA VERGUENZA DE HABER SIDO PARTE DE ESO¡ (De una carta a Opuslibros de Spider.6-9-2006).

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