El Peligro De Las Sectas

Terrorismo sectario contra las Torres Gemelas

Terrorismo sectario contra las Torres Gemelas de Nueva York

Iván de ExOpus

Los sectarios no permiten en sus Web la mínima opinión distinta a las suyas, y en las de los demás hablan de “pluralismo”, “libertad de expresión” y hacen aspavientos con que los otros “censuran sus opiniones” cuando lo que en realidad ocurre es que les ponen freno a sus clónicas —cuando no ofensivas o estúpidas— intervenciones.

¡Tendrán cara dura!

Y cuando se les permite expresarse no buscan encontrar la verdad sino desestabilizar el sitio, imponer sus inamovibles prejuicios, desviar la atención de lo esencial criticando aspectos superfluos sin mirar siquiera los importantes y contundentes.

Es imposible establecer un diálogo con ellos porque usando las mismas palabras que el resto de los mortales hablan en un idioma distinto. Para ellos libertad es coaccionar hasta hacer caer en su esclavitud, verdad es aceptar sus sofismas, amar al mundo es elogiar a los que tocan según su partitura y odiar a muerte a los que disienten… No buscan encontrar la verdad sino marear lo que haga falta hasta doblegar al otro en su esclavizante mentalización.

Los sectarios están incapacitados para el juego democrático, sólo son felices en las dictaduras que les son afines y por eso buscan por todos los medios implantarlas.

No habrá seguridad mientras la sociedad no tome conciencia y no sea vacunada contra los aspectos sectarios de las conductas. Hay un peligro constante y muy eficaz de ser esclavizados por ellas mientras se siga creyendo el cuento de que se tienen que dejar en paz a las sectas porque hay que permitir la libertad de culto, en vez de comprender que al ser violentas y estafadoras de la buena voluntad de las gentes sus delitos deben ser tipificados en los códigos penales y condenar judicialmente sus abusos.

Como a una determinada forma de obrar le corresponde una determinada forma de ser, a las sectas dañinas hay que categorizarlas por su manera de actuar y no eliminar a ninguna de ese título por pertenecer a una religión mayoritaria que la ampare. Es más, si se descubre que una secta está siendo protegida por una gran religión habría que estudiar también a la institución madre como posible secta peligrosa, porque como rezan los dichos: «de tal palo tal astilla», «los cachorros sólo son protegidos y amamantados por las hembras de su misma especie», «aves del mismo plumaje vuelan juntas»…, y si una de esas grandes religiones se ve que actúa o actuó a los largo de la historia como la secta dañina que ahora protege, también habría que incluirla como grupo perverso, por mucho que pueda confundirnos con su hablar sobre Dios, el amor al prójimo, la libertad de cultos, etc.; ya que obras son amores y no buenas razones. Además, por el simple hecho de defender a un grupo dañino ya se hace participe del mal que éste realiza.

Comprendo que estoy entrando en el terreno de la utopía.

Si el gran interés de los políticos, grupos de poder e incluso de los publicistas de todo el mundo está en manipular, fascinar y engañar a los demás para que les permitan satisfacer su insaciable erótica de dinero y de poder, ¿cómo van a tirar piedras contra su tejado permitiendo que las masas se eduquen aprendiendo a descubrir y neutralizar las técnicas que ellos mismos utilizan?

Si los sectarios copan las pirámides del poder civil y religioso, ¿quién se puede creer que de tales personajes vayan a salir adelante leyes antisectarias?

Pero también es cierto que alguna de las utopías de ayer son realidades hoy.

Por ejemplo, desde sus comienzos el Opus Dei ha puesto gran empeño en amordazar y dominar a los medios de comunicación tradicional (prensa escrita, editoriales de libros, radio, televisión, etc.), y en grandísima medida lo habían conseguido cuando de pronto llegó Internet y con él la posibilidad de que cualquiera pueda manifestarse públicamente con una libertad de expresión casi en estado puro, lo que permite que los trapos sucios del Opus Dei puedan ser aireados por lo que toda la lucha de la Obra por atenazar la libertad de expresión escrita y audio-visual ha sido puenteada por la Red. Con esto no contaban los diseñadores del Opus Dei.

Por eso, ¿quién me dice a mí que las utopías de las que ahora hablo no van a ser realidad mañana?

Y, por el bien de la humanidad, esa es mi esperanza, ya que mientras no se limpie el mundo de sectas dañinas la civilización actual continuará en peligro de ser arrasada por modelos totalitarios que sólo buscan imponer sus dictaduras.

exopus.jpg

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2 Responses to El Peligro De Las Sectas

  1. Mandragora dice:

    ¡Es terrible el ataque terrorista a Bombay!

    Tu artículo tiene toda la razón.

    También confío en que se tipifiquen y después se erradiquen las sectas.

  2. Como puede Vd. comprobar, en nuestra pagina islámica denunciamos el sectarismo venga de donde venga.

    La “libertad” es muy cara, por eso hay que escudriñar meticulosamente los conceptos y no pensar con estereotipos.

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