Consejos A Un Depresivo Del Opus Dei

Minerva.

(En este fragmento de mi relato anterior se muestran los factores que hacen casi imposible dejar el Opus Dei cuando caes en una depresión, muchas veces originada por la forma de vida en la que la Obra te mete, como ocurrió en mi caso. También añado una parte de aquel texto en la que doy consejos. Hago esta selección con la esperanza de ayudar con mis palabras a alguien que pueda estar pasando por lo mismo que yo; y sobre todo para avisar a sus padres y hermanos de que en ellos está la única ayuda real que puede recibir su familiar; para que viendo mi caso consideren como lo más probable es que la depresión de su hijo o hermano aumente mientras permanezca en la Obra. Minerva.)

Desde el comienzo de esa tristeza y pérdida de ganas de vivir me fue asaltando la idea de que mis males se podrían solucionar dejando la Obra, pero varios condicionantes me imposibilitaron hacerlo:

1 – La absoluta confianza que tenía depositada en las directoras, quienes me afirmaban que lo mío era seguir en el Opus Dei, que fuera de él sería una desdichada, que tenía que dejar de pensar en mí y ofrecer con alegría mi enfermedad (es del todo imposible que un depresivo pueda ofrecer con “alegría” su mal, ya que entonces no sería depresivo), etc.

2 – Porque en la depresión me era muy costoso (casi imposible) tomar decisiones.

3 – Porque me impedían oír otras opiniones (ir a médicos objetivos, no ligados a la Obra) o valorarlas cuando me las daban (por ejemplo, mis padres, con quienes vivía, me dejaban caer que fuera de la Obra estaría mejor), ya que entonces las directoras me contaban que esos consejos eran humanos, no sobrenaturales, las tentaciones de las que el Demonio se vale al usar a nuestras familias como obstáculo en nuestra vocación.

[…]

Si alguien se encuentra en un estado en el que su corazón le grita que debe dejar la Obra, por experiencia personal puedo decirle que lo primero que debe hacer es considerar que sus directores no son sus amigos sino unos fanáticos del Opus Dei, que permitirán y ayudarán a que se muera dentro hecho jirones antes de dejarle abandonar la Obra. Y lo segundo, y como consecuencia de lo anterior, es que la primera obligación de esa persona ante si misma y ante Dios (porque Él si que te ama, tanto a ti como a tu salud) es la de ocultar a los de la Obra sus pensamientos y pesquisas para dejar el Opus Dei hasta que llegue el momento en el que se tengan los recursos necesarios para poderse ir. (Fuente: «Psiquiatras Para Perseverar. Minerva»).

exopus-tomates-72.jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: