Ivan de ExOpus
Los Derechos Humanos Fundamentales son inalienables (no se pueden transmitir, ni ceder, ni vender) e irrenunciables (no se puede renunciar a ellos, a la fuerza se han de ejercer). Por ser esenciales para el ser humano, ni el amor, ni una determinada vocación, ni siquiera Dios pueden arrebatárnoslos, ya que entonces el hombre dejaría de ser hombre.
Por eso es inhumano quien los viola, pues con ello transforma al hombre en una cosa, en un animal.
En otros lugares ya he tratado como el Opus Dei los pisotea. En la canción oficial de la Obra que abajo transcribo se comprueba como esa práctica es tan común en el Opus Dei que le lleva al límite de hacer que los suyos canten que nadie me robe el derecho de no tener ya nunca ningún derecho.
Y esta canción fue escrita e implantada bajo los auspicios del fundador del Opus Dei.
El subrayado es mío.
1. Una rosa me diste
y desde entonces
vivo porque no vivo
sin tus amores.
Para quererte,
para quererte,
necesito la vida
que no la muerte. (tres veces)
2. A tu amor me he rendido
sin condiciones;
el derecho que tengo
nadie me robe.
Tengo el derecho,
tengo el derecho,
de no tener ya nunca
ningún derecho. (tres veces)
3. Si hay amor, las palabras
no forman frases;
que se vuelven canciones
apenas nacen.
Pero es más cierto,
pero es más cierto,
que se vuelven cantares
los pensamientos. (tres veces)
Canción incluida en el Cancionero Oficial Del Opus Dei.





