Consecuente con su triple vocación [de Lain Entralgo], en los inicios de la década de los 40 ingresó formalmente a la carrera docente como catedrático de Historia de la Medicina en la Universidad de Madrid, luego de una reñida oposición, no por la calidad de los oponentes, sino por las triquiñuelas de los simpatizantes del Opus Dei, que veían en él a un dudoso seguidor de Jesucristo. Pese a ello, en 1942 le es otorgada la titularidad profesoral. (Aproximación a Pedro Laín Entralgo. Fernando Sánchez Torres).





